Ladrón milenial le quería vender al dueño un equipo de soldar

Personal de Don Bosco III intervino para demorar a dos personas que ofrecían por Facebook una soldadora que había sido robada. El dueño los contactó y se mostró interesado en adquirir el equipo, porque se dijo que era poco probable que la robaran para trabajar.

El equipo tenía un cargador y fue recuperado gracias a que se lo detectó en internet. Foto Prensa Policía de Neuquén

El equipo tenía un cargador y fue recuperado gracias a que se lo detectó en internet. Foto Prensa Policía de Neuquén

El hombre había comprado la soldadora con la que se ganaba unos pesos en trabajos para la familia y para los vecinos que lo requerían. Un día se la robaron y maldijo la forma en que la había dejado expuesta, a la vista, pero no se dio por vencido.

Se dijo que era poco probable que el ladrón se hubiera llevado el equipo para hacer trabajos sino que iba a hacerla dinero constante y sonante, con la venta en el mercado informal.

¿Donde está el mercado informal por excelencia?, en Facebook, y comenzó a buscar páginas de compra y venta.

En forma previa, radicó formalmente una denuncia en la Comisaría 41 de Don Bosco. Se dijo que si llegaba a recuperarla lo iba a hacer con la ayuda de la policía.

La máquina soldadora compuesta por un arrancador y cargador se ofreció en internet y se cumplió el presagio de su dueño. Vio la foto, inconfundible, era la suya.

El damnificado acordó un encuentro con el vendedor y luego dio aviso a personal policial de esa Unidad Policial, que se presentó en el lugar.

Poco después de las 13.15 del martes en calle Tunuyán y Puente del Inca se produjo el encuentro para concretar la transacción. Los uniformados intervinieron para proceder con la demora del vendedor (28) y otro sujeto (31) el que fuera sindicado como el hombre que trajo el elemento al lugar.

Finalizando el procedimiento, se puso en conocimiento de la Fiscalía de Robos y Hurtos, que dispuso el traslado de los demorados junto al bien secuestrado a la unidad de Orden Público, para continuar con los trámites de rigor.


El hombre había comprado la soldadora con la que se ganaba unos pesos en trabajos para la familia y para los vecinos que lo requerían. Un día se la robaron y maldijo la forma en que la había dejado expuesta, a la vista, pero no se dio por vencido.

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