Las calles de Bariloche con su peor postal

Las lluvias y nevadas complican el estado de las arterias de la ciudad.





Las lluvias y nevadas complican el estado de las calles de tierra de Bariloche. Archivo

Las lluvias y nevadas complican el estado de las calles de tierra de Bariloche. Archivo

El invierno 2020 trajo varias nevadas intensas y heladas que dejaron su huella en las calles del extenso ejido de Bariloche.

Casi no hay calles que no estén destrozadas. Sean de tierra o de asfalto. Todas presentan pozos por doquier. Es una de las postales más emblemáticas del grave déficit de infraestructura vial que arrastra desde hace décadas esta ciudad.

El secretario de Servicios Públicos del Municipio, Eduardo Garza, recordó ayer que Bariloche tiene 1.400 kilómetros de calles. Solo el 25% están asfaltadas o tienen hormigón y el 75% restante son de tierra.

“Las calles están detonadas”, reconoció Garza. Sostuvo que desde el 20 de junio pasado que hubo sucesivas nevadas en la región que dejaron en estado calamitoso la trama vial.

“Hasta que no se sequen las calles no las vamos a poder atender”, informó. Explicó que necesitan por los menos 5 días sin nieve o lluvia para poder salir a tirar ripio y mejorarlas.

“Con este clima que tenemos no hemos podido hacer trabajos de mantenimiento en ninguna calle”, admitió.

“Hasta la semana pasada el deshielo era tremendo en algunos sectores de la ciudad, como en el cerro Otto”, afirmó.

Dijo que en estas condiciones climáticas tan inestables, no se justifica salir a enripiar las calles porque una nueva nevada volverá a destrozarlas.

Garza opinó que la ciudad necesita asfaltar o poner hormigón por lo menos en las calles principales de los barrios. Pero la situación económica no es fácil en estos tiempos de pandemia y crisis.

Advirtió que la mayoría de las calles de asfalto de la ciudad ya cumplieron su vida útil y es necesario volver a asfaltar.

Dijo que hasta 2008 o 2009 se asfaltaron varias de las arterias. Después, solo se hizo reasfaltado o se repararon algunas cuadras.

“Onelli es una calle que habrá que volver a asfaltar en breve”, aseguró Garza. También, Brown o Elordi. Y varias más. “Son calles que están vencidas hace 10 o 15 años”, manifestó.

“La calle Onelli se asfaltó en 1993 y es una obra que está vencida hasta 17 años, porque una carpeta de asfalto no duran más de 10 años. Con toda la furia y usando los mejores materiales puede durar hasta 15 años”, comentó Garza.

Aseveró que hoy el municipio solo puede hacer bacheo. Dijo que antes del invierno habían comprado 150 toneladas de un producto canadiense para bacheo provisorio “que dura un poco más que el que usábamos antes, que se lavaba rápido con la lluvia”.

Destacó que la mejor alternativa es el hormigón, pero se requiere de una inversión millonaria. Mencionó, a modo de ejemplo, las dos cuadras de la calle Onelli, entre Moreno y Gallardo, que estaban detonadas antes de que se pusiera hormigón. Consideró que el problema de Bariloche es que nunca alcanzan los recursos.

Indicó que el municipio tiene 11 máquinas motoniveladoras, pero tiene un plantel acotado de maquinistas.

Dijo que las máquinas están distribuidas en las 5 delegaciones municipales (El Cóndor, Cerro Otro, Lago Moreno, Sur y Catedral)y en el área urbana.

Garza comentó que la delegación Sur (Pampa de Huenuleo) está cerrada por un caso de covid-19 y también la de Lago Moreno por la misma situación. Y no hay maquinistas para reemplazar a los que están aislados. 

Comunicó que en invierno, cuando hay emergencia, el gasto en combustible aumenta en forma considerable por el servicio de recolección de residuos y el trabajo con las máquinas para despejar las calles. “Tenemos un gasto promedio de 7 millones de pesos mensuales en combustible cuando hay emergencia”, indicó. En otros meses del año, el gasto ronda los 4,5 millones de pesos.

Dijo que por la crisis los recursos están limitados. “Por la falta de ingresos, no estamos comprando repuestos”, reveló.


Un área con 400 empleados


El secretario de Servicios Públicos, Eduardo Garza, informó que tiene unos 400 empleados. Hay 80 en la recolección de residuos, 20 mecánicos, 45 en Parques y Jardines, 20 en barrido y limpieza de calles, además del personal del cementerio, vertedero y las delegaciones municipales. “Desde marzo, nunca dejamos de trabajar”.   

Las intensas nevadas y lluvias destrozaron las arterias y los pozos se multiplicaron.  Reflejaron parte del grave déficit en infraestructura que tiene la ciudad.


Comentarios


Las calles de Bariloche con su peor postal