Polémica por los vuelos privados que llegan a Bariloche en cuarentena

La presencia de famosos o mediáticos desató las quejas. Arriba un avión por día en promedio desde que se inició la cuarentena. Los pasajeros tienen certificados de autorización emitidos a nivel nacional, en Buenos Aires, y no hay intervención local.





El acceso al aeropuerto de Bariloche está cerrado desde las barreras de control. En las pistas, los aviones siguen arribando. Foto: Alfredo Leiva

El acceso al aeropuerto de Bariloche está cerrado desde las barreras de control. En las pistas, los aviones siguen arribando. Foto: Alfredo Leiva

El arribo de aviones privados no se detuvo durante la cuarentena. Llega al aeropuerto internacional teniente Luis Candelaria un promedio de un vuelo diario, autorizado por el Gobierno nacional bajo una larga lista de excepciones que permite el desplazamiento de personas en el país.

Hoy el aeropuerto tiene vedado el acceso al público. Las barreras de control de ingreso permanecen bloqueadas a unos 3 kilómetros del edificio y en la estación hay una guardia mínima de personal del administrador Aeropuertos Argentina 2000, la ANAC, Policía de Seguridad Aeroportuaria y otros servicios que se deben garantizar ante la eventual llegada de vuelos.

La polémica se disparó la última semana tras conocerse que personalidades mediáticas se encontraban en la ciudad. Por eso se lanzaron especulaciones respecto de la presencia de foráneos en las pistas de esquí del cerro Catedral, que se habilitó diez días atrás, o en el exclusivo complejo Baguales, ubicado en la zona del lago Guillelmo, a unos 50 kilómetros al sur de Bariloche.

Las autoridades municipales niegan la existencia de turistas y en el aeropuerto remarcan que quienes arriban lo hacen con certificados de autorización emitidos en Buenos Aires y no hay ninguna intervención local. “Si entraron, lo hicieron con un permiso especial de Nación”, fundamentó días atrás el intendente Gustavo Gennuso y remarcó que todas las personas que ingresan a la ciudad deben cumplir 14 días de aislamiento.

El acceso al aeropuerto de Bariloche está cerrado al público pero a sus pistas llegan vuelos privados a pesar de la restricción de circulación. Foto: Alfredo Leiva

El jefe de Gabinete, Marcos Barberis, dijo que ante cada vuelo las autoridades sanitarias y del Comité de Emergencia tienen un listado de los pasajeros y se realiza un seguimiento para que cumplan el aislamiento. “El municipio no tiene la facultad de definir a quiénes le dan permiso para viajar” remarcó a RÍO NEGRO.

Según el funcionario no hay mayores problemas con los pasajeros que arriban por aire porque existe un “control”. Incluso indicó que hay visitas sorpresas en los domicilios que declaran donde realizan el aislamiento no se registraron infracciones.

Barberis dejó la incertidumbre sembrada respecto de otro punto de ingreso de viajeros que llegan por vía terrestre y muchas veces superan los laxos controles de la ruta nacional 40, en el ingreso a la provincia, después del puente del río Limay. Allí en los últimos días se potenciaron los controles instrumentados por la Policía de Río Negro, tras las nuevas restricciones de circulación que rigen desde el lunes, pero la exigencia de aislamiento ante el ingreso a la provincia está vigente desde hace mucho más tiempo.


Las autorizaciones y los vuelos


En el aeropuerto el control de los vuelos está en manos de la Autoridad Nacional de Aviación Civil (ANAC). Rubens Bressa, segundo jefe del organismo en el aeropuerto, explicó a RÍO NEGRO que “se mantienen las medidas desde que se inició la cuarentena en marzo y solo pueden llegar vuelos oficiales, humanitarios y sanitarios” con autorización.

Entre los vuelos oficiales se cuentan los viajes de los funcionarios nacionales y provinciales, en es apartida se encuentra el propio presidente Alberto Fernández y su comitiva cuando visitó Villa la Angostura, y la gobernadora Arabela Carreras que en varias oportunidades pisó la pista de aterrizaje para llegar a la ciudad. También lo hicieron empresarios aunque se desconoce con qué motivo fueron autorizados.

Bressa admitió que “pudo haber un relajamiento” en los controles pero aclaró que eso no ocurrió en el aeropuerto barilochense sino en otras aeroestaciones del país. Sin embargo negó que exista alguna modificación en las medidas del organismo respecto de los vuelos privados.

El único cambio que realizó la ANAC -según consta en sus disposiciones en las últimas semanas- se vincula a agilizar los vuelos sanitarios y aquellos vinculados con el Incucai, que traslada equipos para realizar ablaciones y traslado de órganos.

La ruta de acceso al aeropuerto de Bariloche está bloqueada y la última semana realizaron despeje de pinos. Foto: Alfredo Leiva

La normativa que rige los vuelos durante la cuarentena es la resolución 120/2020 de la ANAC fechada el 21 de marzo. Allí indica que las empresas aéreas pueden operar siempre que “la especie del rubro para la cual solicitan autorización en concreto, se adecue estrictamente a alguna de las descripciones del artículo 6 del DNU 297/2020 o la combinación de varias”.

El decreto referido es el del presidente Alberto Fernández cuando inició la cuarentena y en el que se deja exceptuadas varias actividades para la libre circulación como personal de salud y fuerzas de seguridad, funcionarios de distintas órbitas, personal diplomático o de servicio de justicia y trabajadores de medios de comunicación, entre otros.

También contempla excepciones a personas que deban “atender una situación de fuerza mayor” o aquellas que deban asistir a familiares enfermos o con discapacidad, y con una modificación posterior se habilitaron las mudanzas. Bajo estos tres conceptos se habrían gestionado muchos de los permisos otorgados, también con la denominación de “personal esencial” como supuestamente ingresó una familia el fin de semana.

El segundo jefe de aeropuerto remarcó que “las autorizaciones de vuelos las otorga la ANAC central y acá recibimos por mail la autorización y el listado de pasajeros para permitir el ingreso”. Explicó que esa nómina se entrega a las autoridades sanitarias que reciben los vuelos para entregar las declaraciones juradas en las que cada viajero se compromete a realizar el aislamiento.

“No es el aeropuerto local el que decide”, insistió Bressa. Del mismo modo Barberis señaló que el municipio no tiene ninguna injerencia.


Los "visitantes" famosos o mediáticos


En Bariloche se encuentra un grupo de jóvenes esquiadores olímpicos que cuentan con autorización de ingreso y permanencia tras una gestión realizada por la Federación Argentina de Ski y Andinismo (FASA). Llegaron los primeros días de julio y cumplieron el aislamiento. Entre ellos se encuentra Tiziano Gravier, uno de los hijos de la modelo Valeria Mazza que integra el equipo.

La influencer Bárbara Pérez también cumple el aislamiento. Según pudo conocer este diario llegó por vía terrestre contratada por una empresa vinculada al turismo de la provincia de Neuquén y voluntariamente llamó al 911 para dar aviso dónde se encontraba cumpliendo el aislamiento, ante la ola de críticas que surgieron en redes sociales.

El extenista Gastón Gaudio y su pareja también son de la partida de las celebridades que se encuentran en la región. Su caso tiene algunas particularidades porque viajó varias veces entre Buenos Aires y Bariloche desde el inicio de la cuarentena. Se desconoce con qué motivo fue autorizado pero Gaudio está vinculado laboralmente al complejo Baguales (que pertenece a Río Villegas) donde se practica esquí fuera de pista y se ofrecen otros servicios de elite asociados a la nieve. Este centro fue comprado en 2018 por un empresario árabe.


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