“Las instigaron para que me acusen”

Desde su detención en Ezeiza, Marcela Ramírez negó las acusaciones en su contra. Son “un invento” impulsado por organizaciones “truchas”, dijo.

POLICIALES

“La difamación que me están haciendo es terrible, es grave. Me arruinaron la vida a mí y a mi marido, que somos personas decentes”, sostuvo Marcela Ramírez en una comunicación con este diario. Aseguró que las acusaciones son “un invento” impulsado por organizaciones “truchas”, políticas y de lucha por los derechos de las personas trans que funcionan en Neuquén. “Las instigaron y les pagaron $ 3.000 para que me acusen y ya hay algunas que se arrepintieron y fueron a la casa de mi mamá a pedir perdón”, aseguró.

Según Ramírez “está todo armado” por un grupo de travestis de Neuquén que “quiere invadir” el tramo de la Ruta 22 en el acceso a Cipolletti para ejercer la prostitución. “No les permití que vengan del lado rionegrino porque muchas de ellas están infectadas de sida y no cuidan a los clientes”, lanzó la acusada de liderar una violenta organización de trata.

En relación a las presuntas víctimas, sostuvo que “ellas vinieron a mi casa muertas de hambre y yo les conseguí una zona para que trabajen, las ayudé en todo lo que pude, pero jamás les cobré por una plaza ni las controlé ni las maltraté… Lo juro por mi libertad”. Puntualmente Ramírez acusa a una de las denunciantes como la verdadera responsable de la trata. “Ella traía a las chicas de San Juan, les cobraba el pasaje y el alquiler, y después les cobraba la plaza invocando mi nombre… tengo todas las pruebas en los mensajes que están en mi celular”, señaló. También indicó que ahora sus familiares “están sufriendo amenazas”.

En idénticos términos se defendieron Lorena Romero y Nadya Guasch, también detenidas en Ezeiza como presuntas colaboradoras de Ramírez.

Redacción Central


Exit mobile version