Las licencias de taxis cotizan en dólares en Bariloche
Como el municipio no otorga nuevos permisos, las habitaciones que existen se valorizan. Los peones más antiguos piden que la intendencia les permita ser patrones.
TRANSPORTE
A los 24 años, Oscar Giménez se subió por primera vez a un taxi para trabajar y desde entonces recorre las calles de la ciudad. A punto de cumplir 30 años de servicio, mantiene la esperanza de obtener una licencia que le permita administrar su propio vehículo de alquiler.
En la actualidad 207 vehículos habilitados circulan por la ciudad a partir de la fórmula matemática que, por normativa, obliga a contar con un taxi cada 500 habitantes. Un grupo de choferes, autodenominados “los más viejos”, intenta ganarle la pulseada al municipio para que otorgue más habilitaciones y ofrezca una oportunidad a los trabajadores con más de 22 años al volante.
Hoy no existe otra posibilidad, al menos desde el punto de vista de los choferes, ya que comprarla significaría una inversión fuera del alcance para muchos. La última licencia se vendió hace poco más de un mes y el interesado pagó mas de un millón de pesos por ella, reveló el titular del sindicato de Peones de Taxis, Luis Barrales.
“El Estado está permitiendo que los negocios le pasen por la cara”, dijo acerca de la metodología para concretar la operación, recordó que el municipio solo permite transferir esa licencia y que en ese caso el precio que cobra el municipio apenas supera los 40 mil pesos. “Es una venta encubierta”, evaluó y reconoció la necesidad de “blanquear” la situación.
El concejal del FpV y expresidente del Deliberante Ramón Chiocconi reconoció que existe una “debilidad política” del municipio al no abordar esta temática. “El Estado otorga gratis una licencia que -se rumorea- después se vende a 100 mil dólares”, afirmó antes de recordar que en el 2013 se intentó regular los traspasos pero “algunos concejales obligaron a que se bajara el valor”, que terminó fijado en poco más de 8.000 pesos.
“El Estado está generando un negocio a terceros”, resumió antes de adelantar que será uno de los temas a discutir en el Deliberante.
Las leyes del mercado también afectan a los remises que, según estimaciones del sector, comercializan las licencias a un precio cercano a los 400 mil pesos. Hasta el momento se cuentan poco más de 400 licencias, cuyos titulares se reparten entre las 13 agencias que existen en la ciudad.
El subsecretario de Transporte, Alejandro Miglio, dijo que “se está estudiando el tema” y que la comuna analizará si corresponde entregar nuevas licencias. Acerca de la compra-venta, aseguró que “debería haber una regulación”, aunque prefirió no entrar en detalles por el momento.
Barrales eligió a Dina Huapi como un ejemplo a seguir respecto a la comercialización de licencias. Destacó el sistema que comprende una suerte de “subasta” en la que el municipio intercede en el proceso, da a conocer la oferta recibida por un titular y, en caso de que no exista otra superior, termina por concretar la operación.
“El 20 por ciento se lo queda la municipalidad, por lo que el Estado participa del negocio”, aseguró.
Derecho adquirido
La discusión por el acceso a una licencia será retomada en los próximos meses el por aquel grupo de “los más viejos”. Giménez explicó que muchos trabajadores comenzaron con apenas 16 años y emancipados para poder manejar. “Hice mi vida en el volante”, graficó.
La propuesta que llevarán al Concejo buscará sentar un precedente en el que los choferes sean blanqueados, que las licencias sean “intransferibles” para evitar especulaciones a futuro y de esta manera poner un freno a uno de los negocios que ofrece el transporte público.
DeBariloche