“Las rutas están colapsadas, obsoletas y necesitan la modernidad”

Redacción

Por Redacción

Al administrador de Vialidad Nacional, Ing. Nelson Periotti: Los que somos de esta región conocemos sobremanera, y por experiencia, la problemática histórica de nuestras rutas y la tesonera e histórica labor a través del tiempo de las empresas del Estado nacional, como lo es Vialidad Nacional, restantes existentes y exprivatizadas. En los últimos tres años he viajado al sur y al norte del país en vehículo, pudiendo ver todas las rutas que han reparado o remodelado/ampliado y las nuevas. Neuquén y Río Negro también son patagónicas como lo son sus rutas, pero estamos quedados en el tiempo y esta región se fue para arriba. Todo quedó chico, lo superó el crecimiento: proyecto de Vaca Muerta; represa Chihuido; nuevas líneas ferroviarias de carga a Neuquén desde Buenos Aires y desde Chubut para Vaca Muerta; se ha multiplicado el turismo (los feriados y el buen poder adquisitivo de la población lo favorecen), con lo que se pueblan superlativamente las rutas con más vehículos particulares, casillas rodantes, micros de corta, mediana y larga distancia; hay más transportes de carga de todo tipo, además de los de combustibles para la Patagonia y los que van o vienen de Chile, también con combustibles u otras cargas internacionales que salen por puertos del Pacífico; etc. No puedo ni debo dejar de mencionar la Ruta 22: tramo Neuquén/Choele Choel. Lamentablemente la mezquindad de los políticos gobernantes de la provincia de Río Negro ha obstaculizado durante años un proyecto de ruta que Vialidad Nacional quería realizar por las bardas, insistiendo en construir la nueva vía sobre la traza original. Muchos años pasaron y ni chicha ni limonada. Lo triste es que lo que se está haciendo ahora es a un ritmo muy lento, quizás por lo complicado de su traza con tantos cruces, puentes, canales, más los innumerables semáforos que será necesario colocar en cada población al margen de la ruta. Porque, no nos engañemos, están tratando de remodelar no una ruta, sino un camino rural (que viene bien hacerlo), pero la ruta propiamente dicha todavía no existe por dicha mezquindad política provincial y, a nivel nacional, por falta de firmeza con proyección a futuro. Recuerdo, por ejemplo, cuando se hizo la Ruta 22 en la época de Perón. Se previó el riego para la actividad frutícola de esta zona y dejaron construidas a la vera del camino compuertas de hormigón que parecían inmensas en ese momento. Pero ello respondía a la previsión futurista de esos ingenieros y técnicos de Vialidad Nacional que tenían claro que el Valle de Río Negro y Neuquén necesitaba riego para ser un vergel. Si a la Ruta Nacional 22 la tuvieran que hacer hoy en las condiciones en que está el Valle, tendría que tener como mínimo tres carriles por mano y cruces en distintos niveles con rulos. Perdonen, estoy soñando, aunque en este gobierno tenemos visionaria/os que no les tiembla el pulso para deslumbrar y realizar lo que se necesite. El 7 se junio, se publicó en el diario “Río Negro” un artículo de un candidato a intendente del FpV de la ciudad de Plottier que se entrevistó con un directivo de Vialidad Nacional solicitando mejoras en las rutas. Por mi parte, percibiendo su buena voluntad en el sentido de que efectúen la presentación oficial para conseguir ampliar el presupuesto de las obras a incorporar, les informo que hace varios meses quería difundir mi introducción anterior y el 23 de mayo logré publicar una carta de lectores en el diario “Río Negro”. Espero que mi opinión sirva y se tenga en cuenta porque, si bien hay imprudencia en el tránsito que aumenta los accidentes, esto se agrava debido a que las rutas están obsoletas, colapsadas y necesitan la modernidad de este tiempo para estar a tono con las obras del Bicentenario. Ing. Héctor Alías, DNI 7.570.120 Neuquén

Ing. Héctor Alías, DNI 7.570.120 Neuquén


Al administrador de Vialidad Nacional, Ing. Nelson Periotti: Los que somos de esta región conocemos sobremanera, y por experiencia, la problemática histórica de nuestras rutas y la tesonera e histórica labor a través del tiempo de las empresas del Estado nacional, como lo es Vialidad Nacional, restantes existentes y exprivatizadas. En los últimos tres años he viajado al sur y al norte del país en vehículo, pudiendo ver todas las rutas que han reparado o remodelado/ampliado y las nuevas. Neuquén y Río Negro también son patagónicas como lo son sus rutas, pero estamos quedados en el tiempo y esta región se fue para arriba. Todo quedó chico, lo superó el crecimiento: proyecto de Vaca Muerta; represa Chihuido; nuevas líneas ferroviarias de carga a Neuquén desde Buenos Aires y desde Chubut para Vaca Muerta; se ha multiplicado el turismo (los feriados y el buen poder adquisitivo de la población lo favorecen), con lo que se pueblan superlativamente las rutas con más vehículos particulares, casillas rodantes, micros de corta, mediana y larga distancia; hay más transportes de carga de todo tipo, además de los de combustibles para la Patagonia y los que van o vienen de Chile, también con combustibles u otras cargas internacionales que salen por puertos del Pacífico; etc. No puedo ni debo dejar de mencionar la Ruta 22: tramo Neuquén/Choele Choel. Lamentablemente la mezquindad de los políticos gobernantes de la provincia de Río Negro ha obstaculizado durante años un proyecto de ruta que Vialidad Nacional quería realizar por las bardas, insistiendo en construir la nueva vía sobre la traza original. Muchos años pasaron y ni chicha ni limonada. Lo triste es que lo que se está haciendo ahora es a un ritmo muy lento, quizás por lo complicado de su traza con tantos cruces, puentes, canales, más los innumerables semáforos que será necesario colocar en cada población al margen de la ruta. Porque, no nos engañemos, están tratando de remodelar no una ruta, sino un camino rural (que viene bien hacerlo), pero la ruta propiamente dicha todavía no existe por dicha mezquindad política provincial y, a nivel nacional, por falta de firmeza con proyección a futuro. Recuerdo, por ejemplo, cuando se hizo la Ruta 22 en la época de Perón. Se previó el riego para la actividad frutícola de esta zona y dejaron construidas a la vera del camino compuertas de hormigón que parecían inmensas en ese momento. Pero ello respondía a la previsión futurista de esos ingenieros y técnicos de Vialidad Nacional que tenían claro que el Valle de Río Negro y Neuquén necesitaba riego para ser un vergel. Si a la Ruta Nacional 22 la tuvieran que hacer hoy en las condiciones en que está el Valle, tendría que tener como mínimo tres carriles por mano y cruces en distintos niveles con rulos. Perdonen, estoy soñando, aunque en este gobierno tenemos visionaria/os que no les tiembla el pulso para deslumbrar y realizar lo que se necesite. El 7 se junio, se publicó en el diario “Río Negro” un artículo de un candidato a intendente del FpV de la ciudad de Plottier que se entrevistó con un directivo de Vialidad Nacional solicitando mejoras en las rutas. Por mi parte, percibiendo su buena voluntad en el sentido de que efectúen la presentación oficial para conseguir ampliar el presupuesto de las obras a incorporar, les informo que hace varios meses quería difundir mi introducción anterior y el 23 de mayo logré publicar una carta de lectores en el diario “Río Negro”. Espero que mi opinión sirva y se tenga en cuenta porque, si bien hay imprudencia en el tránsito que aumenta los accidentes, esto se agrava debido a que las rutas están obsoletas, colapsadas y necesitan la modernidad de este tiempo para estar a tono con las obras del Bicentenario. Ing. Héctor Alías, DNI 7.570.120 Neuquén

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