Lecciones educativas de Japón



La idea de copiar de los demás Países todo aquello que resulta provechoso para nosotros, ciudadanos Argentinos, no nos debería avergonzar.

En ese sentido, lo que puede generar la evolución de una idea original sería el mejoramiento de la misma, ya que la innovación nunca debe ser excluida y su imitación, -como el caso de copiar a Japón- nos debería interesar como País y para ellos, los japoneses, la posibilidad de auto producirse una profunda satisfacción al sentirse imitados.

A Japón no le interesa que le quieran robar sus ideas, lo que más le aflige es que los demás países no desarrollen ideas propias.
Pero comparando el sistema educativo argentino existe una enorme brecha que nos diferencia del sistema educativo nipón desde su misma concepción.
Ocurre que mientras en nuestro país se preocupa por brindar una educación formativa de conocimientos, Japón intensifica su formación educativa mediante la transmisión de valores humanos, lo que conlleva a un mejoramiento cultural progresivo de sus habitantes.


En las escuelas japonesas no existe el personal de limpieza, son los propios alumnos quienes se encargan de limpiarlas, arribando a una simple ecuación: cuando menos ensucian su escuela, menor será el tiempo dedicado para su limpieza.


Ellos predican un culto de la limpieza, del orden, de la disciplina, ya que consideran que sin ella no puede existir calidad, no puede haber salud, tampoco hay ecología sino está presente la limpieza.


No consideran el hecho de recoger la basura en una escuela como un castigo, (algo que ocurre en nuestro país), sino que constituye una obligación inherente al alumno ejecutar eficientemente dicha tarea.
Esto explica que Japón con una superficie de 337.972 km2 (un poco más grande que la provincia de Buenos Aires) tenga 127.000.000 de habitantes, y se ha convertido en la tercera potencia mundial, después de EEUU y China.


Todo ello obtenido sin la generación de recursos naturales propios, pero disponiendo de una tecnología de avanzada que los jerarquiza en la fabricación de electrodomésticos, automotores y motocicletas de alta gama.

Los valores
Por lo expuesto se considera que los logros alcanzados, después de sufrir las consecuencias de la II Guerra Mundial, están directamente relacionados con la educación de valores, impartida desde el Estado.
Una educación esencialmente inspirada en la reivindicación de los valores humanos de las personas, que lamentablemente supera a la educación formal de nuestro país, basada en una enseñanza de apropiación de contenidos.


Tal vez reconvertir nuestra educación, imitando aquello que produzca profundos cambios culturales en las personas, nos podrá conducir hacia un final victorioso, emergiendo de la crisis cultural en la que nos encontramos inmersos.


Por supuesto que la propuesta no resultará en la inmediatez, sino después de transcurrir varias décadas de haber modificado hábitos costumbristas de la Sociedad Argentina.


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