Llegan tarde las drogas para los pacientes con HIV
El problema afecta a cerca de 200 personas que se atienden en el hospital de Neuquén. Los medicamentos los envía Nación, que ajustó el presupuesto. Las demoras son de hasta 20 días.
NEUQUEN (AN).- Las reiteradas demoras en el envío de drogas para los tratamientos del HIV mantienen en vilo a casi 200 pacientes neuquinos.
Desde hace tres meses, las partidas de medicamentos enviados desde el programa de lucha contra el Sida y enfermedades de trasmisión sexual -dependiente del Ministerio de Salud de Nación- están llegando con unos veinte días de demora.
El inconveniente provoca alteraciones y, en algunos casos, la suspensión del tratamiento que 191 pacientes llevan adelante a través de la unidad de Infectología del hospital Castro Rendón, donde hacen malabares para responder a las necesidades de los enfermos.
En el caso del Efavirenz, una droga incorporada durante el 99 al protocolo nacional y que está presente en un 20 % de los nuevos tratamientos, no sólo hay demoras sino que además no se cumple con la cantidad de droga necesarias para atender a todos los pacientes. Llega a Neuquén el 40 %, informó la jefa de Farmacia del hospital Castro Rendón, Mabel Navarro.
“Hasta octubre enviaron desde Nación regularmente los pedidos, pero a partir de ese mes comenzaron a demorarse las entregas -indicó Navarro-. El retraso obligó a distribuir entre los pacientes, dosis para diez o quince días, en lugar de los 30 que corresponden”.
Según un informe elaborado por el Ministerio de Economía, el gobierno nacional entre octubre y diciembre redujo en 17,5 millones el presupuesto destinado al Programa de Lucha contra el Sida en relación al mismo período del año 99.
“En algunas oportunidades solicitamos treinta frascos de algunas droga y te envían cinco”, señaló la responsable del área de farmacia. Y agregó: “La situación obliga a los pacientes a venir varias veces al hospital cuando hay algunos que no tienen ni para el colectivo y menos una obra social para comprar los medicamentos”.
Para tener una idea, el tratamiento para los enfermos de Sida -que en general requiere de tres drogas- cuesta entre 1.000 y 1.200 pesos mensuales.
Navarro comentó que en diciembre enviaron desde Nación “como regalo de navidad” cantidades pequeñas, pero aún no se regularizan las partidas.
La situación mantiene en alerta a los médicos del área de Infectología del Castro Rendón, que hasta ahora tienen bajo tratamiento y control a unos 191 enfermos.
La doctora Liliana Calani, integrante del grupo, explicó que la demora en la entrega de los medicamentos provoca que en algunos casos sólo se pueda contar con dos de las tres drogas requeridas.
Frente a esta situación, muchos pacientes suspenden la medicación para evitar exponer el virus a un esquema incompleto.
La decisión, que Calani califica como “la menos peor”, puede generar que la cantidad de virus HIV aumente, las defensas de sistema inmunológico bajen, y principalmente, que el virus se vuelva resistente y las drogas no resulten efectivas.
“El cuadro obligaría a cambiar el tratamiento con los posibles riesgos que puede provocar una modificación en la salud de los pacientes”, advirtió.
La cantidad de infectados por HIV y enfermos de Sida en Neuquén es inferior al de otras provincias con mayor densidad demográfica. Sin embargo, hay índices preocupantes: en la provincia hay un promedio de seis nuevos infectados por mes.
El grupo de trabajo infectológico implementa en forma conjunta con el paciente los diversas terapias, de acuerdo a las necesidades específicas de cada caso.
“El objetivo es que el paciente esté muy bien clínicamente, que aumente las defensas y que el virus sea lo más bajo y, por ende, lo menos detectable en sangre.
En la opinión de Calani, tanto el contacto como la evaluación permanente sobre los pacientes es fundamental para alcanzar tratamientos exitosos porque permite realizar en la mayoría de los casos, nuevos diagnósticos para prevenir posibles alteraciones en el sistema inmunológico. En esta tarea la función de los medicamentos es fundamental.
“Es muy grave, pero no me sorprende”
NEUQUEN (AN).- Miguel tiene 44 años y es portador del HIV desde hace 18. En su opinión, la falta de entrega de medicamentos “es muy grave” pero no le causa “ninguna sorpresa”.
“La falta de alguna de las drogas puede quebrar el tratamiento, y si eso ocurre, exponés tu salud y la del prójimo”.
A diferencia de los pacientes que se atienden en el Castro Rendón, Miguel tiene la posibilidad de una obra social, gracias a un trabajo privado que le cubre los medicamentos.
Sin embargo, conoce en profundidad los problemas que ocasiona el incumplimiento en la distribución de las especialidades farmacológicas, porque hasta hace un año también formó parte del grupo de pacientes que se atiende en el hospital neuquino.
“Empecé el tratamiento en 1996 después de tomar conciencia de la enfermedad y de poner en marcha un proyecto de vida”, recordó
Hoy asegura que la terapia mejoró notablemente su calidad de vida y destaca el trabajo del personal de infectología del Castro Rendón.
“Es de lo mejor que se conoce en el país. En todos los años en los que fui paciente público, siempre se me atendió muy bien”, afirmó.
Miguel trabajó incesantemente en favor de quienes padecen el HIV. Y está convencido que más allá de la voluntad y el esfuerzo individual, es fundamental una decisión política para solucionar el problema de la falta de presupuesto en el área de salud.
En ese sentido, indicó que “en todo momento hubo que lidiar en los despachos gubernamentales para que se dieran cuenta de la dimensión del problema”. Y en esa tarea destacó la importancia de la lucha de las ONGs.
En cuanto a los objetivos alcanzados mencionó el caso del análisis de carga viral, que permite medir la cantidad de virus en la sangre, el cual se logró después de reiterados reclamos ante Nación. Desde su punto de vista, el problema no es culpa ni del doctor ni de salud provincial, sino del propio sistema.“El engranaje no está aceitado, y cuando reducen el presupuesto las consecuencias las sufrimos los enfermos”, dijo.
Rionegrinos se atienden en el hospital Castro Rendón
NEUQUEN (AN).- La renuncia del único médico infectólogo que tenía el hospital de Cipolletti provocó el traslado a Neuquén de 30 pacientes de esa ciudad y de la zona de influen-cia.
Los infectados están siendo tratados en área de infectología del hospital Castro Rendón, con todos los trastornos que esto significa para los pacientes y para los profesionales que los atien-den.
Así lo informó el doctor Andrés Gallardo Martínez, quien hasta los últimos días de noviembre fue el responsable del seguimiento de los enfermos de la zona oeste del Alto Valle rionegrino.
“Los pacientes se cambian para atenderse en Neuquén porque no allá no hay especialistas”, manifestó preocupado el infectólogo.
El especialista puntualizó que el nosocomio cipoleño cubría un área geográfica que se extendía desde Catriel hasta Roca, con unos treinta pacientes hasta noviembre del año pasado.
El profesional trabajó dos años en la unidad de infectología de Cipolletti y renunció por inconvenientes de contrato.