Lo que trae la economía para el 2019, en boca de los especialistas

Inflación lentamente a la baja y mayor actividad en el segundo semestre. Las elecciones en el centro de la escena.



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Devaluación, inflación, dólar, pobreza, comercio... ¿Cuál será la perspectiva económica para el 2019?(Foto: Archivo Florencia Salto )

Devaluación del 102%, inflación del 48%, pobreza del 33%, y caída del producto bruto interno del 3%. Datos que describen la peor performance en materia económica desde la crisis de 2001, y ponen por delante enormes desafíos para el Presidente Mauricio Macri, que no solo deberá convertirse en piloto de tormentas, sino que se verá obligado a lidiar con las presiones propias del proceso electoral.

Un selecto grupo de especialistas, dialogó con Río Negro para esbozar el escenario de la macroeconomía en 2019, y contestó respecto a cinco tópicos en particular, a fin de obtener un panorama completo respecto a lo que trae el año nuevo.

En relación a la inflación, los economistas creen que la tendencia a la baja en los precios será paulatina. La política de altas tasas de interés es determinante, en tanto deprime el consumo y la demanda de dinero. El consenso es que para el año próximo, el piso se ubicará en un 30%.

Respecto al dólar, los especialistas resaltan que el nivel de tipo de cambio actual no refleja la paridad de equilibrio, y que el precio debiera ubicarse al menos en $44. Es de esperar que el dólar cobre ritmo el año que viene.

Sobre la dinámica de la economía, hay consenso respecto a que difícilmente se repita en 2019 la fuerte caída del producto registrada este año, y que a partir del segundo semestre podría comenzar a registrase una reactivación. Aun así, la misma no alcanzaría para evitar una nueva caída del PBI, en torno al 2%.

Por último, se resalta la influencia del proceso electoral en la confianza de los mercados. Los inversores ven con buenos ojos la continuidad del gobierno, y temen lo que pueda suceder con la deuda externa en caso de que Cristina Fernández tuviera serias chances de volver al poder.

1) ¿Bajará la inflación?

2) ¿Seguirá subiendo el dólar?

3) ¿Le alcanza al gobierno con el déficit cero?

4) ¿Habrá reactivación en el 2019?

5) ¿Hay riesgo de default?

Tigani: “El riesgo de default depende de las encuestas”

Pablo Tigani es Doctor en Ciencia Política, Magister en Política Económica internacional, consultor en finanzas y profesor del MBA en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).

1) La inflación podría bajar si la situación de gobernabilidad del sistema se mantienen y si se mantiene la dinámica actual de la demanda agregada. El consumo explica el 75% de la tasa de crecimiento del PBI, y finalizamos el año con una merma del 8% en el consumo. Las inversiones no vienen, el gasto público baja, y las exportaciones no suman. Es decir que estamos ante una fuerte caída de la demanda agregada para 2019. En ese marco, la inflación solo puede bajar si el grueso de la gente se comporta como una manada de corderos.

2) Lo que está claro es que con estos niveles de inflación, ha vuelto el atraso cambiario. Según el propio FMI, el tipo de cambio de hoy debiera ser de al menos $44. Pero si no hay pesos en el mercado, un mercado pequeño, es difícil que suba el dólar. La clave pasa hoy por la renovación de los instrumentos financieros que se están utilizando para lograr una dominancia sobre el dólar. Se está ejerciendo una presión compulsiva sobre los tenedores de letras. El problema llega si en algún momento de 2019 el stock de Leliq no se renueva.

3) Cuando se habla de ‘déficit cero’, se habla en realidad de ‘déficit primario cero’, porque si se suma el déficit financiero y el déficit cuasi fiscal, el rojo es de 8% del PBI. Si a eso se suma un 4% de déficit de cuenta corriente, el faltante llega al 12% del PBI. Y además la relación Deuda/PBI supera el 90%. La situación financiera es incluso peor a la de 2001. Lo único que evita una estampida es el acuerdo con el FMI, que solo es viable durante 2019, y el enorme esfuerzo de todos los sectores de la economía.

4) Claramente no existirá reactivación económica el año próximo. Pero hay que considerar que 2018 ha sido un año muy malo, con una caída del PBI de alrededor de 3%. Por ese motivo, cuando estadísticamente se comparen los datos de 2019 con los de este año, probablemente la baja sea más leve, cercana al 2%. Hay que tener en cuenta a la vez, que el gobierno finalizará su mandato con un PBI más pequeño que el que recibió, y peor distribuido.

5) Si, hay riesgo de default. Puede ser en los próximos cuatro trimestres o en los próximos seis. Para que el riesgo de default desaparezca, es necesario lograr un roll over de la deuda permanente. Y eso solo es posible si durante 2019, al mirar las encuestas de cara a las elecciones presidenciales, el oficialismo mantiene la hegemonía política que tiene hoy. Si la coalición oficial comienza a resquebrajarse, eso es difícil. Una muestra clara es la dinámica del riesgo país, que tras el G20, sube y no baja. Hay buenas relaciones telefónicas, pero no hay desembolsos de dinero ni alianzas estratégicas.

Crítico. Pablo Tigani descree de la reactivación en el 2019.

“Será crucial atender la demanda social, que sin lugar a duda crecerá el año próximo en un escenario de fuerte recesión”.

Pablo Tigani, doctor en Ciencias Políticas y economista

Giacomini: “La política monetaria está mal diseñada”

Diego Giacomini es economista, master en economía internacional, de orientación liberal. Es parte del staff de la consultora Economía & Regiones, y habitual columnista en los medios nacionales.

1) Con el actual balance que presentan las cuentas del Banco Central, es muy complicado que la política antiinflacionaria pueda ser sustentable. Hoy existe un piso de inflación mensual de entre el 2,5% y el 3,5% que difícilmente pueda ser perforado. Eso automáticamente retroalimenta las expectativas de inflación, e incrementa la presión cambiaria y el incentivo a que las tasas de interés se mantengan altas. La política monetaria está mal diseñada, y por ello la inflación de 2019 será similar a la de este año.

2) La dinámica del tipo de cambio es propia de la preferencia de los argentinos por la moneda extranjera. Ahorrar en dólares, no es irracional sino todo lo contrario. Que ahorremos en dólares es un acto espontáneo, defensivo y racional de mercado. Si pusiéramos a competir monedas, Argentina se dolarizaría de forma espontánea, porque es la moneda que los argentinos elegimos libremente. Por ello el FMI pide emisión cero, para evitar que con pesos en la mano, los argentinos no compitan por los dólares que son escasos. Si la inflación sigue en alza, lo más probable es que haya un nuevo round cambiario el año que viene.

3) En un país, el sector que genera riqueza es el que se relaciona con la exportación, con las pymes que generan trabajo, o con las empresas que invierten. El problema del ajuste que planteó el gobierno no alcanza, porque estuvo mal diseñado, recayendo justamente sobre esos sectores. Quien asuma el gobierno a fines de 2019, deberá hacer un ajuste al menos un 50% más alto que este gobierno. Si el objetivo de esta gestión era un recorte del 2% del PBI, será necesario otro del 3%. Ajuste sobre ajuste.

4) En Argentina estábamos habituados a la dinámica de años pares negativos y años impares positivos. Pero ni siquiera eso es posible esperar para el año que viene. Nuestras proyecciones indican que la economía finalizará este año con una caída del 3%, y que para 2019 se puede esperar una baja del producto del 1,5%. Implica que tomando el mandato de Cambiemos de punta a punta, el PBI terminará en un nivel menor al de diciembre de 2015.

5) La definición tradicional de default, es que eso sucede cuando un país deja de pagar sus compromisos. Pero los países pagan su deuda, tomando nueva deuda en el mercado para refinanciarse. Y lo cierto, es que hoy nuevamente Argentina no tiene acceso a los mercados de crédito. El financiamiento para 2019 está garantizado por el FMI. Pero Argentina está siendo empujada lentamente hacia el default. No se puede saber si en 2020 o en 2021, pero está claro que lo que se logra con la asistencia del FMI es patear las dificultades financieras al siguiente mandato.

Diseño. Giacomini cree que el modelo monetario es erróneo.

“La política monetaria está cooptada por la clase política que utiliza el dinero como un instrumento para mejorar su posición”

Diego Giacomini, master en Economía Internacional

Ferreres: “La economía crecerá el año próximo”

Orlando Ferreres es uno de los economistas más importantes del país. Formado en Hardvard (EE.UU.), trabajó por más de 25 años en el grupo Bunge y Bornfue Secretario de Coordinación y Programación durante en 1989, es fundador del estudio Ferreres y Asociados, y columnista habitual del Diario La Nación.

1) El gobierno pagó caro el haber apostado al gradualismo durante los dos primeros años, y terminó cayendo en las típicas recetas de shock, un año antes de las elecciones. Aún así, creemos que la inflación comenzará a ceder. Estimamos que 2018 culminará con una inflación del 47% y que la previsión para el 2019 se ubica alrededor del 26%. Es decir que esperamos una fuerte reducción en el nivel de precios para el año próximo.

2) El dólar debe seguir la paridad teórica de equilibrio. En la actualidad ese número es de $44, y si se tiene en cuenta la escasez de divisas, debiera ser aun mayor. La forma de alcanzar ese equilibrio, es bajar las tasas de interés, algo que por ahora el gobierno no se muestra dispuesto a hacer. Lo que suceda con las Leliq, es determinante, con bancos que presionan para garantizar el rendimiento.

3) Hoy Argentina depende de lo que le prestan. El FMI le dará a la Argentina hasta el año próximo u$s 56.500 millones, lo cual incrementa la deuda a futuro, y China nos otorgará un swap por el equivalente a u$s 19.000 millones. Y si uno ve las reservas del Banco Central, no superan los u$s 60.000 millones. El gobierno necesita encontrar la forma de volver a generar ingreso genuino de divisas, y para eso es necesario volver a exportar, sin que ello implique incrementar la carga impositiva sobre el comercio exterior.

4) Esperamos que la actividad mejore, y que el año 2019 culminará con la economía creciendo al 1,7%. La mayoría de los consultores, e incluso el gobierno, anuncian una reducción del producto. Nosotros en cambio esperamos que el impacto de la cosecha el año que viene sea fuerte, especialmente la soja, que podría aportar hasta 2% del PBI. No es falso optimismo, sencillamente es lo que arrojan los números con los que contamos. Los datos positivos comenzarán a llegar a partir del segundo trimestre.

5) Es algo que está netamente relacionado a lo que suceda con la política el año que viene. La cotización de los bonos cortos ha caído mucho más que la de los bonos a largo plazo. Eso sucede porque el mercado evalúa que el riesgo de default es mucho más alto en caso de que gane las elecciones Cristina Fernández. Será muy importante observar el rumbo que tome el peronismo tradicional y cuál será la posición del kirchnerismo, que parecen ser irreconciliables. El gobierno cuenta con la tranquilidad de que el acuerdo con el FMI, le permite no necesitar tomar fondos para cumplir con sus compromisos el año que viene.

Optimista. Ferreres confía en el impulso de la soja para el 2019.

“La gestión económica es regular, porque no enfrentaron los problemas de entrada. El gasto público es récord”.

Orlando Ferreres, economista, consultor

Álvarez: “Veremos un dólar creciendo con la inflación”

Rodrigo Álvarez es economista, y consultor financiero internacional. Es socio y director de la consultora Analytica, y se desempeña como profesor adjunto de Evaluación de Proyectos de Inversión en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).

1) La lectura que tenemos es que gran parte del salto del tipo de cambio de este año, ya se trasladó a precios, pero en virtud de la caída de la demanda en el tercer y cuarto trimestre de 2018, las firmas han tenido que resentir sus márgenes de rentabilidad. Por ese motivo creemos que al inicio de 2019 muchas empresas buscaran recomponer la rentabilidad perdida, y es de esperar que la tendencia a la baja de la inflación se mantenga, pero a un ritmo mucho más lento de lo que se espera. Esperamos un piso de inflación del 30% para 2019.

2) Es difícil pensar que el año próximo la inflación le gane por mucho al tipo de cambio. El proceso de apreciación del tipo de cambio termino en 2017, y 2018 fue un punto de inflexión. Hoy Argentina tiene una restricción de financiamiento externo importante, que la obliga a usar los dólares disponibles para poder funcionar, y esos dólares vienen del comercio. Dudo que el gobierno permita un nuevo proceso de apreciación, y el año que viene veremos un dólar creciendo al ritmo de la inflación.

3) Creo que en términos fiscales, 2019 es un año visagra, porque hasta ese año están garantizados los fondos que enviará el FMI. La duda es que pasará desde el año 2020, porque de ahí en más no se sabe como hará la Argentina para devolver los u$s 57.000 millones que recibió del FMI, y eso implicará una renegociación con nuevas condicionalidades. Claramente los mercados se preguntan si Argentina logrará el nivel de superávit necesario para cubrir al menos la carga de los intereses, y evitar que la relación entre deuda y PBI continúe subiendo.

4) La tendencia recesiva comenzará a revertirse a partir del segundo trimestre del año que viene. Pero este año deja un arrastre estadístico negativo tan grande, que la recuperación de 2019 va a ser insuficiente para contrarrestar la caída de 2018. La economía se cayó desde el tercer piso al segundo subsuelo por el hueco del ascensor y se quebró la pierna. Necesita comenzar a subir la escalera lentamente, y probablemente al final del año que viene esté en planta baja. Cuando se mire 2019 completo, probablemente en promedio se hable de una caída de 2% del producto.

5) Hay que separar una situación de ‘no pago’ como sucedió en 2001, de una estrategia de ‘manejo de pasivos’. Lo que Argentina debe hacer desde 2020, es trabajar sobre la deuda privada, mejorar y extender los perfiles vencimiento, obviamente de manera voluntaria, no compulsiva. Y naturalmente renegociar con el FMI. El acuerdo con el FMI está elaborado a sabiendas de que es imposible cumplir con el pago desde 2022, y anticipando una necesaria renegociación.

Rebote lento. Álvarez espera una baja de 2% en el PBI.

“Los mercados se comportarían de una forma más amistosa si se da una continuidad de Macri que si vuelve Cristina”.

Rodrigo Álvarez, economista, consultor financiero

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“Será crucial atender la demanda social, que sin lugar a duda crecerá el año próximo en un escenario de fuerte recesión”.
“La política monetaria está cooptada por la clase política que utiliza el dinero como un instrumento para mejorar su posición”
“La gestión económica es regular, porque no enfrentaron los problemas de entrada. El gasto público es récord”.
“Los mercados se comportarían de una forma más amistosa si se da una continuidad de Macri que si vuelve Cristina”.

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