Los cargos que le imputan
El Congreso de Paraguay acusó ayer al presidente, Fernando Lugo, de cinco irregularidades en su gestión, lo que dio lugar al juicio político, de acuerdo a lo dispuesto. En primer lugar, haber autorizado en 2009 un acto político de jóvenes socialistas sudamericanos en un predio militar. El segundo hecho fue lo ocurrido en Ñacunday, en febrero, cuando campesinos sin tierra ocuparon predios privados y generaron un “estado de pánico” en la zona. También se le responsabiliza por la “ola de inseguridad” que hay en el país, por haber avalado el llamado Protocolo de Ushuaia II y por la violencia desatada en un predio rural de Curuguaty, al noreste de Asunción, que provocó la muerte de 11 campesinos y seis policías. (DPA)