“Los plazos de la ‘injusticia’”

Carta de lectores enviada por R. N. C. de Cipolletti.

Redacción

Por Redacción

LA GENTE OPINA

El 29 de abril de 2014 la cámara 2ª de Cipolletti dictaba sentencia a un hombre por abusar sexualmente de sus dos hijas, diez años de cumplimiento efectivo que, comparados con el ofrecimiento de cuatro años por juicio abreviado por parte de ellos, nos dejan la tranquilidad de haber tomado la decisión correcta al llevarlo a juicio oral. Seguidamente, ellos apelaron al Superior Tribunal de Justicia, por lo que el abusador siguió en libertad. En noviembre el tribunal dejó firme la sentencia y esta persona fue detenida y llevada a la cárcel por algunos meses, hasta que una decisión del mismo tribunal en otra causa le permitió a su defensor presentar un recurso pidiendo la excarcelación hasta que la sentencia fuera confirmada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El STJ escribió en su sentencia confirmatoria: “La credibilidad de los testimonios y la acreditación del conjunto de las circunstancias valoradas según el sistema de la sana crítica racional permiten arribar a la unívoca conclusión de la existencia de los hechos de condena y la autoría del encartado”… ¡culpable! Aun así, borrando con el codo lo que habían escrito con la mano, ordenaron al tribunal de origen que analizara el pedido del defensor y tomara una decisión… pero teniendo en cuenta las garantías de los tratados internacionales y de nuestra Constitución, o sea , como Pilato le dijeron: “decidan ustedes pero déjenlo libre” y, obviamente, “firmen ustedes”.

“Hoy tratamos de rehacer nuestras vidas luego del huracán que soportamos todo este tiempo… cuerpos arrasados, mentes arrasadas, vidas destruidas, inocencias robadas, cansancio e impotencia”

El 25 de agosto de 2015 el tribunal, conformado por tres jueces que jamás vieron la causa ni escucharon a mis hijas, dejó en libertad al abusador sexual por las “garantías constitucionales” –una de las juezas se abstuvo (a fin de mes cobró igual)– y le impusieron inútiles pautas de conducta. Hoy él sigue en libertad y camina cerca de muchos niños sin control alguno. Hoy mis hijas esperan que la Justicia en algún momento las mire y las escuche. Hoy tratamos de rehacer nuestras vidas luego del huracán que soportamos todo este tiempo… cuerpos arrasados, mentes arrasadas, vidas destruidas, inocencias robadas, cansancio e impotencia. Me dijeron desde el STJ que ya se sortearon los jueces para nuestra apelación, pero que recién se están viendo las causas sorteadas en marzo. Es un poco lento, ¿no? ¿Cuáles son los plazos de la Justicia? ¿Cuántas horas trabajan en esto? Hay abusadores sueltos en mis calles, señores y señoras, varios con condena firme como esta persona. ¿Cómo protegen el bien jurídico de mis hijas, dejando al que las violó en libertad? ¿Y nuestra libertad dónde está? ¿Por qué nosotras seguimos presas, si también tenemos derecho a la libertad? ¿O son más importantes la garantías del imputado? Sres. jueces del STJ, la persona en cuestión es culpable y eso lo confirmaron ustedes con la supuesta autoridad delegada a sus funciones… ¿o es sólo supuesta? ¿Por qué debemos esperar a la Corte Suprema? ¿No son ustedes el superior tribunal provincial? ¿Acaso las provincias no somos autónomas? Sres. jueces, tenemos urgencia. Ustedes dejaron a un abusador sexual de niñas en libertad y en sus manos está la herramienta para que sea real justicia. Un abusador sexual libre pone en riesgo a todos los niños, mucho más cuando tiene una familia que lo encubre. No robó caramelos… abusó sexualmente de sus hijas. R. N. C. DNI 17.194.925 Cipolletti N. de la R.: este diario se reserva el nombre de la persona mencionada en la carta y consigna a la firmante con sus iniciales para preservar la identidad de las menores.

Datos

“Hoy tratamos de rehacer nuestras vidas luego del huracán que soportamos todo este tiempo… cuerpos arrasados, mentes arrasadas, vidas destruidas, inocencias robadas, cansancio e impotencia”


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