Los pronósticos del tiempo a 24 horas han llegado a un 80% de certeza
Los avances de la ciencia meteorológica son palpables gracias en parte a las nuevas tecnologías. Un análisis global realizado en EE. UU. marca un sustancial progreso en los últimos cinco años.
El pasado 6 de junio se cumplió un aniversario del desembarco de las tropas aliadas en Normandía, un hecho que definió el inicio del tramo final de la Segunda Guerra Mundial. La fecha prevista para el desembarco era la del 5 de junio, pero condiciones de viento intenso, y fuerte oleaje lo impidieron. El trabajo de meteorólogos ingleses comandados por James Stagg establecieron que las condiciones iban a mejorar en 24 horas, y la operación tuvo que esperar a ese momento para realizarse. Fue uno de los momentos de la historia donde la meteorología jugó un papel vital.
En esa época los pronósticos mayormente se realizaban sobre el análisis de la situación actual, y el grado de error crecía exponencialmente más allá de las 24 a 48 horas. Luego de la guerra, los avances de las comunicaciones y de la computación se convirtieron en los principales aliados de la meteorología.
Poder contar con mayor cantidad de información en menos tiempo, y el avance en la capacidad de cálculo hizo posible que los primeros modelos de previsión fueran avanzando rápidamente. Si bien las ecuaciones que dominan la dinámica atmosférica se conocían de mucho antes, fue en la época de la Primera Guerra Mundial, con el avance de la aviación que se sumaron mejores herramientas. La escuela nórdica con su teoría de frentes aportó una gran cantidad de elementos a la meteorología moderna.
Con el avance de las décadas, meteorólogos de todo el mundo fueron aportando conocimiento e investigación para llegar al día de hoy con modelos de pronóstico mucho más complejos, y de mayor alcance temporal.
Desde la década del 60 en adelante, el ingreso de la tecnología satelital aportó imágenes e información imprescindible en la ciencia meteorológica, con sensores que a medida fueron pasando los años aportaron no solo mayor cantidad de datos, sino mayor precisión.
Luego fueron los radares meteorológicos que sumaron su aporte, ayudando a mejorar sobremanera el “now casting” o pronóstico de corto alcance. De allí lo importante que países como Argentina avancen en cubrir su superficie con alcance de información de radares, hoy solo disponible en algunos sectores de la zona central y de Cuyo.
Definitivamente fue Internet el gran aliado de la meteorología. Su capacidad de intercambiar gran cantidad de información y de disponer de ella rápidamente ayudó a mejorar el trabajo de meteorólogos y oceanógrafos, no solo en el pronóstico sino en la investigación que aporta elementos para mejorar esos pronósticos.
Hoy en día, más allá de la información disponible en Internet con gran cantidad de aplicaciones al alcance de los teléfonos, y de la posibilidad de que el público general tenga acceso a información más detallada, el aporte de la meteorología para salvar vidas o anticiparse a eventos severos, ha hecho que el ser humano conozca el comportamiento de la atmósfera y su anticipación como nunca antes en su historia.
Los aciertos
Los motivos
Los mejores pronósticos se deben en parte a mejores datos de satélites y medidores oceánicos, y mayor comprensión de la meteorología como ciencia.
También hoy en día hay computadoras más potentes y más veloces, capaces de combinar todos los factores en complejos modelos que simulan las condiciones atmosféricas para mañana, la semana que viene, o dentro de dos semanas, dicen expertos.
Datos
- A 5 días
- se incrementó la tasa de aciertos en los pronósticos en comparación con los tres días de cinco años atrás.
- 66%
- era el grado de certeza en la previsión del tiempo a un día de plazo que se lograba en los pronósticos en el 2006.