Los secretos de un superalimento

Las algas, aún cuando se consuman en pocas cantidades, tienen enormes beneficios. Cómo prepararla y qué nos aportan.



Hay muchos tipos de algas, pero las más conocidas y fáciles de incorporar a la dieta son: la Espirulina y el alga Nori. Ambas se consiguen en almacenes saludable o dietéticas. Aunque se consuman en cantidades pequeñas aportan grandes ventajas para la salud:
• Son desintoxicantes, tienen mucha clorofila, y regulan y purifican la sangre.
• Tienen alto porcentaje de proteínas y hierro, por lo cual son grandes aliadas contra la anemia.
• Aportan diez veces más calcio que la leche y 8 veces más que la carne, contribuye a la salud bucal y a prevenir la osteoporosis.
• Son alcalinizantes ya que neutralizan la tendencia ácida de la sangre y protegen contra la contaminación ambiental.
• Fortalecen el sistema inmune y previenen enfermedades como el cáncer y el envejecimiento prematuro.
• Favorecen la pérdida de peso haciendo la digestión más suave y generando una sensación de saciedad.
• Por su alta concentración en iodo, que estimula la tiroides, regula el metabolismo.
• Tienen bajo contenido en grasas y regulan el colesterol.

Alga Nori:
•Ideal para hacer sushi, wraps o arrollados rellenos con verduras.
•Picada, o cortadafinito se pueden incorporar en ensaladas.
•Fritas o al horno logran una consistencia crujiente, para acompañar hamburguesas vegetarianas

Espirulina:
•Viene en polvo, o en cápsulas y se puede incluir en jugos, sopas o cualquier preparación.

Ambas son ideales para incluir en los platos invernales.
Es conveniente utilizar poca cantidad ya q es un alimento muy concentrado tanto en nutrientes como en sabor.

Receta: Sopa de miso con vegetales y algas

Ingredientes:
Apio: 2 ramas
Cebolla común o morada: 1
Puerro: 1
Zanahoria: 1
Diente de ajo: 1
Alga: un puñado
Jengibre rallado: 1 cdita
Miso: 2 cdas
Pimienta, sal marina y aceite de oliva: c/n

Procedimiento:
Limpiar bien los vegetales y cortalos en láminas finas.
En una cacerola, dorar todos los vegetales con unas gotas de aceite o agua. Salpimentar y agregar un litro de agua y las algas. Cocinar todo durante 10 minutos. Apagar el fuego. En un poco de caldo, diluir el miso. Luego agregar a la sopa con el jengibre, mezclar y servir.

Receta de Pablo Martín, “La re-evolución de la cocina”.


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