Estos son los senadores y diputados que Bariloche aportó al Congreso desde 1983

Desde la vuelta de la Democracia hasta ahora, quiénes son los representantes rionegrinos que salieron de la ciudad más poblada de Río Negro. Cómo mantenerse después de haber llegado a esos puestos.



Río Negro renueva este año las tres bancas del Senado y tres de Diputados.

Río Negro renueva este año las tres bancas del Senado y tres de Diputados.

Algunos lo vivieron como el punto culminante de sus carreras políticas y la antesala del retiro. Para otros fue un escalón más en una trayectoria que los mantiene en plena actividad.

El Congreso Nacional es una meta ansiada para la mayoría de los dirigentes políticos. Las reducidas listas que se elaboran cada dos años para candidatear a los representantes de Río Negro suelen estar precedidas de largas pulseadas, presiones y no siempre dejan conformes a todos.

Esto último es apenas una suposición, derivada de la ausencia de elecciones internas. Los nombres “bajan” y no se discuten. Las primarias obligatorias del próximo domingo serán apenas un trámite previo a las generales de octubre.

En el actual período democrático hubo once barilochenses que llegaron a ocupar bancas en el imponente edificio ubicado en la avenida Entre Ríos, frente a la plaza de los Dos Congresos.

Esta vez Bariloche tiene en posiciones expectantes a dos legisladores que ya están en el Congreso y que aspiran a continuar. Sergio Wisky es el primer candidato a diputado por Juntos para el Cambio y Silvina García Larraburu va en segundo lugar para el Senado por el Frente de Todos.

En la historia parlamentaria los representantes de Bariloche fueron pocos y ninguno logró ser reelegido. El único caso distinto es el de García Larraburu (Frente para la Victoria), quien en 2011 accedió a la Cámara de Diputados y en 2013, cuando todavía tenía mandato, fue elegida senadora. Lleva ocho años en el Congreso y podría asegurarse seis años más.

La senadora Silvina García Larraburu participó esta semana de actividades en Bariloche. (Foto: Alfredo Leiva)

La dirigente aseguró que su tarea demanda “hacer equilibrio entre la acción legislativa y lo territorial”. Dijo que son muchísimos los pedidos que recibe de ayuda social, y que va desde un puesto de empleo, hasta viajes y prótesis. “El caudal es enorme -afirmó-. Hay que cuidar todo eso porque los votos están en el territorio. Pero no todo el mundo lo entiende”.

García Larraburu publica informes de gestión mensuales en los que hace continua referencia a su “equipo de trabajo”. Allí detalla y cuantifica las acciones realizadas en temas de “salud, acción social, educación, previsional y asesoramiento”.

Hugo Castañón fue elegido diputado por Río Negro en 2009, pocos meses después de fracasar en lo que siempre reconoció como su mayor aspiración: ser intendente de Bariloche. Su candidatura se definió por un acuerdo entre los tres hombres fuertes del partido en aquel entonces, que eran Miguel Saiz, Pablo Verani y Bautista Mendioroz.

El radical Hugo Castañón fue electo diputado en 2009.

De su paso por la Cámara Baja recuerda en especial las turbulencias de la crisis de 2001, el repudio general que enfrentaban los políticos y muchas miserias de las que había escuchado, pero que pudo comprobar de cerca.

Son 254 diputados, imaginate, cuesta mucho destacarse. Y algunos se quedan con eso. Se ve gente muy dedicada pero otros que no van a trabajar nunca -afirmó-. En esos años hubo mucha crítica, mucha agresión. Hoy veo que no se llega tanto por militancia. Yo antes que nada siempre fui un militante, nos dedicábamos 100% a la política”.

Dijo que cuando le tocó legislar acompañó algunas de las primeras leyes del gobierno de Néstor Kirchner “como las de tipo social y las políticas de género”, pero desde aquel comienzo consideró su gestión “demasiado autoritaria”.

Según Castañón, en Diputados la UCR estaba en minoría y era difícil destacarse. Los temas que promovía su bloque solían quedar trabados en Comisión. “Cuesta mucho hablar, destacarse. No te dejan. No era como en la Legislatura provincial que levantás la mano y te dan la palabra”, señaló.

Presencia discontinua


La presencia de barilochenses en el Congreso no fue uniforme. Hubo momentos en los que Bariloche quedó si representación, aunque también hubo algunas superposiciones. Por ejemplo entre 2001 y 2003 estuvieron en Diputados Ovidio Zúñiga (PJ) y Julio Accavallo (Frepaso en la Alianza). Entre 2003 y 2005 también tuvieron mandatos simultáneos Accavallo y Osvaldo Nemirovsci (FpV).

Julio Accavallo fue diputado nacional.

Hubo en cambio otros años “vacíos”. Por ejemplo entre 1995 y 1999 y después en el bienio 2007/2009 no hubo barilochenses en ninguna de las dos cámaras.

Entre los políticos que llegaron desde Bariloche al Congreso de la Nación hubo perfiles variados. Algunos tenían una “carrera” previa en cargos electivos, que incluyó pasos por el Concejo Municipal de Bariloche y la legislatura provincial (como Noemí Sosa, Castañón y García Larraburu), o incluso un exintendente (Edgardo Gagliardi) y un ex gobernador como Osvaldo Álvarez Guerrero.

Osvaldo Álvarez Guerrero fue diputado en 1987.

También los hubo con antecedentes gremiales, como Jacinto Giménez (del gremio Uocra) y Ovidio Zúñiga (Gastronómicos).

“El Síndrome del alpinista”


Para algunos legisladores nacionales surgidos de Bariloche, el Congreso fue apenas una etapa. Por ejemplo Accavallo pasó después por cargos ejecutivos y vuelve ahora a postularse como concejal. Nemirovsci también fue funcionario de Nación y después candidato a intendente en 2015. Zúñiga manifestó el mismo interés hace pocos meses, pero su proyecto murió a poco de nacer.

Para otros, Diputados o el Senado fueron la cumbre de sus carreras políticas y después de terminar sus mandatos se retiraron a la actividad privada. Es lo que Castañón llamó “el síndrome del alpinista”, que llega a una cumbre muy anhelada y pierde la motivación por buscar otras.

Además de los méritos personales, para muchos el origen barilochense fue un factor importante de proyección, ya que los partidos suelen puntuar alto esa condición, en el afán de sumar votos en la ciudad que tiene el padrón más grande de la provincia.

Zúñiga recordó que en Diputados, durante su mandato, “hubo debates de mucha altura” y subrayó como un logro del que hoy se enorgullece haber defendido como presidente de la comisión de Seguridad Social la ley que derogó las jubilaciones de privilegio.

También destacó el trabajo realizado por temas como el turismo rural y las gestiones para lograr el centro de convenciones de Bariloche, que llegó a tener un crédito internacional ya aprobado pero se frustró porque “Verani era el gobernador y quería que la mitad de la plata fuera para otro proyecto”.

Sobre las prebendas y beneficios de los legisladores Zúñiga no negó que existan, pero aseguró que jamás hizo abuso. “Los pasajes los usé solamente para viajar a Bariloche -aseguró-. Y subsidios entregué muchos pero nunca hice publicidad, porque la plata no era mía”.

También recordó la ayuda brindada al entonces intendente Alberto Icare, a quien acompañó en numerosas gestiones ante el gobierno nacional, a pesar de que eran adversarios políticos.

De los “grandes oradores” de aquellos años, Zúñiga puso como ejemplos al radical Raúl Baglini y al peronista cordobés Humberto Roggero. Agregó también que Elisa “Carrió tenía lo suyo”.

Un paso fugaz


Otra senadora originaria de Bariloche fue Noemí Sosa, quien registra uno de los pasos más efímeros por la Cámara Alta. Asumió en octubre de 2013 debido a la muerte de quien la había precedido en la lista, Pablo Verani, y su mandato terminó en diciembre del mismo año.

Noemí Sosa tuvo un paso fugaz por el senado tras la muerte de Pablo Verani. Archivo)

Sosa dijo que en aquel corto lapso le tocó estudiar y votar la reforma del Código Civil. También participó de la discusión del presupuesto 2014 y de la designación del general César Milani como titular del Ejército.

Recordó que el Senado la impresionó como un reducto “de gente muy importante, donde se mueve mucho poder”. Reconoció que los “privilegios” están instalados, no se discuten y tienen una entidad superior a la que se imaginaba antes de jurar. “Hay muchos ex gobernadores, las trayectorias pesan y te lo hacen sentir -dijo Sosa-. Eso es muy distinto a Diputados y es bastante impresionante. Por eso nadie se quiere ir”.

Una sensación parecida deslizó García Larraburu, quien recordó una frase del senador Luis Juez: “ojo que acá todos desayunan con bronce líquido” le dijo a modo de bienvenida.


En busca de la reelección


En los últimos cuatro años hubo un represente de Bariloche en Diputados y otra en el Senado. Lo inusual es que ambos buscan renovar sus bancas, una opción que no llegaron a tener ninguno de sus antecesores.

El diputado Sergio Wisky encabeza la lista de Juntos por el Cambio en el tramo diputados. (Archivo)

Sergio Wisky vuelve a encabezar la lista para Diputados de la alianza entre el Pro, la UCR y el ARI, que se presenta como Juntos para el Cambio.

Silvina García Larraburu va como segunda candidata a senadora detrás de Martín Doñate. Para seguir en el Congreso necesita que su lista -el Frente de Todos- gane la elección, por cualquier porcentaje.

García Larraburu dijo que su rol no es sencillo porque “hay muchos obsecuentes” en el ambiente parlamentario y “es necesario bajar todo el tiempo a nutrirse del sentido común”.

También señaló que espera mantener su banca “por lo que significa para la ciudad, para que Bariloche no pierda el lugar que le costó ganar en la Cámara Alta”.

La lista completa

Diputados:
Jacinto Jiménez (PJ) 1983-1987.

Osvaldo Álvarez Guerrero (UCR) 1987-1991.

Julio Accavallo (Alianza) 1999-2003

Ovidio Zúñiga (PJ) 1999-2003.

Osvaldo Nemirovsci (FpV) 2003-2007.

Hugo Castañón (UCR) 2009-2013.

Sergio Wisky (Cambiemos) 2015-2019.

Senado:

Antonio Oscar Nápoli (UCR) 1983-1989

Edgardo Gagliardi (UCR) 1995-2001.

Noemí Sosa (UCR) oct/dic 2013.

Silvina García Larraburu (FpV) 2013-2019.


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