Luis Laurín: “Siento algo de alivio porque mi hijo ya no sufre”

Abel Laurín murió ayer tras una extensa agonía. Lo habían baleado en el río hace cuatro meses.

Por Redacción

NEUQUÉN

NEUQUÉN (AN).- Los integrantes de la familia Laurín seguramente imaginaron un 2015 mejor. Más feliz. Pero el 4 de febrero todo cambió porque Abel recibió un disparo en la cabeza mientras intentaba refrescarse en las aguas del río Neuquén.

Fueron casi cuatro meses de martirio, con el muchacho de 19 años luchando contra la muerte, una muerte que lo alcanzó ayer en el hospital Castro Rendón de esta ciudad, en horas de la madrugada.

Luis, su padre, tiene surcado el rostro por el dolor. El ataque a balazos a uno de sus 10 hijos lo hundió en una pesadilla, más porque el caso se “burocratizó” y se llenó de tecnicismos.

Pero hay “una carga” de la que ya se despojó: “De alguna forma, siento un poco de alivio porque mi hijo ya no sufre”. Lo dice en la vereda de la sala velatoria de calle Bahía Blanca, donde los transeúntes pasan sin enterarse y los amigos intentan consolar a los seres más cercanos a Abel.

La causa pasó por manos neuquinas y rionegrinas porque el disparo partió de la costa de Cipolletti y el muchacho criado en el barrio Provincias Unidas cayó herido en la costa de Neuquén, donde disfrutaba de un día de sol y agua junto a otros 20 jóvenes.

El fiscal Agustín García se declaró incompetente, la jueza de garantías Mara Suste avaló el planteo, la tomó el fiscal José Luis Chazarreta en Cipolletti, y el 2 de junio la investigación volvió a manos de García.

Mientras, Abel fue internado en el Castro Rendón y no volvió a abrir los ojos. Lo entubaron y pasó casi cuatro meses en el cuarto piso del nosocomio, hasta ayer, cuando un paro cardiorrespiratorio le puso fin a lo que todos en su entorno sabían que ocurriría.

“Me arruinaron la vida. Yo sé quiénes son los dos agresores de mi hijo, todo el mundo lo sabe, pero la justicia sigue esperando. Es un verdadero martirio”, dijo Luis Laurín.

“Todo es espera y nadie piensa en nosotros. Incluso para entregarme el cuerpo de mi hijo en el hospital estuvieron casi cinco horas. Es una falta de respeto total”, añadió.

Ocurre que Laurín, una vez conocido el deceso de su hijo (que ocurrió alrededor de las 6 de la madrugada), pidió que no le realicen la autopsia al cuerpo.

“Para qué iban a hacerlo, para seguir ultrajándolo y no descubrir nada”, remarcó.

Por eso, tuvo que ir a comisaría, hablar con el fiscal Agustín García y con la dirección del hospital.

“Todo es burocracia, pero la justicia tiene que aparecer. Yo no voy a parar hasta que los asesinos de mi hijo estén presos. Alguien nos va a tener que dar respuestas”.

CRONOLOGÍA

• 4 de febrero: Abel Ceferino Laurín fue hasta el río Neuquén para refrescarse, durante una calurosa tarde. Lo hizo con amigos. Por cuestiones que aún se investigan, desde la costa de Cipolletti recibió un disparo en la cabeza y fue hospitalizado en coma en el hospital Castro Rendón.

• 25 de febrero: después que el fiscal Agustín García reclamara que se declare la incompetencia de la Justicia neuquina, sosteniendo que el disparo partió desde una jurisdicción ajena, la jueza Mara Suste hizo lugar al planteo y remitió el caso al juzgado penal de turno de Cipolletti.

• 19 de marzo: el fiscal José Rodríguez Chazarreta asume como fiscal en la causa.

• 29 de abril: casi tres meses después, la familia no tiene noticias de la causa y su padre Luis le dice a los medios: “No sé qué hacer: si cortar el puente, encadenarme en tribunales o hacer justicia por mano propia, porque nadie busca justicia por mi hijo”.

• 2 de junio: “Mi hijo está en estado vegetativo, es irreversible. Sólo esperamos que su corazón deje de funcionar”, dijo Luis Laurín. A esta altura, familiares y amigos habían sitiado el hospital Castro Rendón y tomado un colectivo urbano.

• 2 de junio: la presión de la familia dio resultado y la causa volvió a Neuquén, nuevamente a manos de García. Un día después, el fiscal dijo que había dos sospechosos.

• 9 de junio: a las 5:30 falleció Abel Laurín.


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