Macri intenta organizar la centroderecha
Respecto de la pegatina de carteles con el mensaje "Sobisch presidente", el titular del PRO contestó: "será candidato presidencial quien esté mejor para sacar al país adelante".
por: CLAUDIO RABINOVITCH
crabinovitch@rionegro.com.ar
BUENOS AIRES (ABA).- La advertencia dirigida ayer por Mauricio Macri a Jorge Sobisch, afirmando que «será candidato presidencial quien esté mejor para sacar a la Argentina adelante», fue interpretada como un giro en cuanto el presidente de Boca Juniors analizaría ahora postularse a la Casa Rosada, en lugar de limitarse a la jefatura de la Ciudad de Buenos Aires.
Pero también fue leída por fuentes centristas como una reacción ante la proliferación de carteles con la leyenda «Sobisch presidente», que proliferaron en la víspera en las calles porteñas.
Si bien voceros del jefe del Movimiento Popular Neuquino dejaron trascender que no implicaba un cambio de postura en relación al pasado, es cierto que empezó un posicionamiento de ambos sectores en vistas a la compulsa que ocurrirá dentro de dos años.
A pesar del tono de mesura que Mauricio Macri le imprime a sus expresiones, en sus huestes ya empieza a hablarse acera de como darle proyección a la muy buena elección en Capital Federal del líder de Compromiso para el Cambio.
«Macri y Sobisch hicieron una buena elección, pero al centro derecha le falta alcanzar una dimensión nacional», afirma el analista Rosendo Fraga.
El primer dato que los asesores de Macri leyeron del domingo pasado, es la fortaleza con que emergió el presidente de Boca Juniors en contraposi
ción a la debilidad de su socio en Propuesta Republicana (PRO) Ricardo López Murphy, quien quedó relegado al quinto lugar en su candidatura a senador por la provincia de Buenos Aires.
Dentro del macrismo conviven dos alas en relación al rol que a futuro tendrá la alianza con Ricardo López Murphy. Están quienes, como Eugenio Burzaco (consagrado diputado nacional), subrayan las cualidades del jefe de Recrear como sustento intelectual de la coalición; y aquellos como, Horacio Rodríguez Larreta o Federico Pinedo, que privilegian los lazos con el justicialismo como base para nacionalizar el partido.
Pero más allá de las diferencias, se coincide cerca de Macri en la necesidad de limar asperezas entre López Murphy (gracias a quien ingresaron los diputados nacionales Esteban Bullrich, Pablo Tonelli y Paola Spatola) y el gobernador de Neuquén. «Hay que zanjar las diferencias entre Sobisch y Murphy y nuestra fuerza jugará a favor del acercamiento ya que hay que ampliar el espacio con la mayor cantidad de coincidencias», afirmó Burzaco e una expresión compartida dentro de esa franja.
Incluso el diputado nacional Federico Pinedo, fue más allá cuando advirtió que no pueden existir condicionamientos para la coalición del dirigente «xeneize» con Sobisch.
De todos modos, en este juego de ambiciones que es la política el jefe del MPN y Macri (quienes se reunirían en las próximas horas) apuntan ambos a encabezar la franja de centro derecha.
En esa sintonía es que el diputado nacional electo se apoyaba ayer en que PRO continuará siendo una alternativa para 2007, mientras que dirigentes del sobischismo en esta Ciudad resaltaban las fortalezas de su líder en comparación a sus pares de centroderecha, incluyendo al propio Macri.
La «otra pata»
Burzaco, muy cercano a Macri, considera -desde su teoría de fortalecer la estructura- que el espacio debe contener a más dirigentes además del titular del Ejecutivo neuquino.
En concreto mencionó como posibles aliados al Grupo Olavarría…¿Quiénes son ellos? intendentes del interior de la provincia de Buenos Aires, con fuerza en sus comunas pero que quedaron sin juego en la Unión Cívica Radical partido al que pertenecen pero que el aparato deja más afuera que adentro.
También se hace referencia al justicialismo disidente del kirchnerismo, dado que tras el pronunciado declive del P.J bonaerense, la hipótesis más fuerte es que ocurra un desmembramiento entre quienes están a tiempo de fugar desde allí hacia el kirchnerismo y aquellos que quedaron presos de la feroz interna y solo pueden encontrar espacio en la oposición.
Por si fuera poco, Macri subrayó ayer que «existe un peronismo disperso y muchos justicialistas apoyan mi proyecto».
Por estas horas, cerca del ganador en la elección porteña se afianza la idea que para construir poder van a necesitar sumar la llamada «pata justicialista». No había más que mirar a quienes flanqueaban a Macri durante su discurso victorioso del 23 de octubre: Cristian Ritondo (ex subsecretario del Interior de Duhalde) y Diego Santilli (a cargo del Departamento de Migraciones durante el segundo menemismo), dispuestos ambos a demostrar que no están dispuestos a ser actores de reparto en el nuevo escenario de la política argentina.
por: CLAUDIO RABINOVITCH
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