Madonna cambia de planes

El show de ayer se suspendió y la diva los reprogramó.

Por Redacción

Ni la obsesión por el detalle pudo evitarlo. El avión Boeing 747 carguero, que transporta más de 100.000 kilos de equipos de sonido y parte del vestuario para los conciertos, quedó varado en Panamá por un desperfecto. Y llegó a Buenos Aires recién ayer, pasadas las 21. Por eso, Madonna tuvo que reprogramar sus fechas en el país y dejar a sus fans esperando veinticuatro horas más.

El concierto de ayer se suspendió. Pero los que compraron las entradas para ser los primeros en ver el show de la reina del pop, ahora deberán conformarse con ser los segundos: es que el show de ayer fue reprogramado para el próximo viernes, mientras que el del sábado fue trasladado al lunes (ver aparte).

Pero el contratiempo no la hizo desistir de todas las fechas. Pese a todo, la diva decidió ponerle el cuerpo a los cuatro shows prometidos, ante un total de 240.000 espectadores, la mayor cantidad de personas reunidas por la cantante en una sola ciudad durante su gira «Sticky & Sweet Tour».

Mientras tanto, Madonna no se quedó quieta. Anteanoche, por ejemplo, cenó con Antonio de la Rúa, hijo del ex presidente y novio de la cantante colombiana Shakira, en un restaurante de Puerto Madero, según indicaron algunos medios. Antes, la diva se había entrevistado con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y la ex rehén de las FARC Ingrid Betancourt en la Casa Rosada, en una impensada cumbre femenina.

La diva eligió Buenos Aires para filmar el DVD de su gira. «La audiencia argentina es la mejor de todas. Hay un fuerte lazo emotivo entre ella y el público argentino. Es una relación que nació cuando filmó ´Evita´», aseguró el jefe del equipo de producción de la gira, Chris Lamb, a «La Nación».

Hoy, la apertura de puertas del Monumental será a las 17. El dj Paul Oakenfold tocará a las 20 y las 21:15 subirá al escenario Madonna, uno que mide 83 metros por 42 y que la dejará desplegar todo su encanto.