Magia negra
por WALTER RODRIGUEZ
Sin sobresaltos. Apenas algunos destellos de su enorme calidad, eran suficientes para minimizar a Kiefer, un jugador donde sus días de gloria no transcurrieron precisamente sobre canchas anaranjadas.
Como un embrujo maligno gestado vaya a saber en qué caldera incierta de su mente, el 'Mago' volvió a caer en el hechizo. Ganaba 5-2 y sacaba para ganar el primer set. Pero los fantasmas que tomaron como costumbre invadir la efectividad de su saque, le volvieron a mostrar su cara más burlona.
Con dos doble falta, perdió la primera posibilidad para cerrar el set y el alemán conservó su servicio. Coria volvía a sacar. Pero como en una película de terror clase B, todo se hizo previsible.
Su coach José Higueras meneaba la cabeza buscando explicación, el público murmuraba cada vez que soltaba la pelota de su mano… Todos temían que podía suceder lo peor. Y ocurrió.
El 'Mago', que no encuentra la fórmula ante semejante mal, lo hizo. Perdió un game entero con cuatro doble faltas consecutivas y acumuló 14 en todo el set, que terminó entregando.
El destino de juego dependía exclusivamente de él, y sólo su talento le permitió salvarlo. Pero está claro que ese hechizo súbito que se ha ensañado con su tenis, está lejos de ser solucionado.
Notas asociadas: TENIS: Coria se acostumbró a bailar en el filo de la navaja
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por WALTER RODRIGUEZ
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