“Malas noticias de EE. UU. ”
¡Increíble! El 15 de febrero a eso de las 9:15, por el canal 360, en un programa dedicado al campo argentino el conductor y un profesional invitado trataron el tema de la siembra, la cura y cosecha del algodón en diversas partes de nuestro territorio. Como novedad, el especialista comentó que ahora hay algodón en planta de color azul, rojo, amarillo, etc., y recalcó que ahora EE. UU. produce una planta de algodón estéril y la está promocionando porque –dice– próximamente será muy necesario para la guerra que se espera… Sin palabras. Entonces son verdaderas las manifestaciones hechas por el presiente Obama sobre que habrá un período de tres años de guerra del que dispondrá EE. UU. para combatir a los Estados Islámicos y Rusia, para lo cual está pidiendo autorización a su Congreso y 50.000 millones de dólares para iniciar la misma; más 100 millones de dólares para defensas de Ucrania y para atacar en Irak, Libia y Siria en forma unilateral (esto es sin autorización de las Naciones Unidas, como lo ha hecho últimamente…). Estamos en manos de un país gendarme del mundo, con la ayuda incondicional de Israel, otro Estado que no acata las sanciones que le imponen las Naciones Unidas, que no permite inspecciones para sus más de 200 cabezas nucleares, aviones y un surtido de armas de todo tipo… Amén del Mossad, Estado que aún no ha declarado sus fronteras, etc., y significa un peligro para sus vecinos. Ni hablar de Gaza… Se está provocando a Rusia por medio de Ucrania sin tener en cuenta los resultados que se pueden obtener. Alemania ya está preocupada porque conoce desde el 40/45 la mano dura de Rusia, y ante una eventualidad Europa tiene 250 bases de EE. UU. en sus territorios, las que podrían ser atacadas en principio de hostilidades. Por otra parte, Vietnam del Norte está esperando su oportunidad para atacar a EE. UU. Japón puede cambiar de opinión y practicar la venganza por Hiroshima y Nagasaki. China, ahora socia de Rusia, estará a la expectativa. Todo por mantener el dominio de la producción petrolera que tanta falta le hace al país del norte, que está provocando una crisis institucional en Venezuela, que por su parte tiene como aliados a Cuba, Ecuador, Bolivia, tal vez Brasil, Argentina y países centroamericanos como Nicaragua, que está asociada a China en la construcción del canal interoceánico. Obama ha dicho en forma desafiante: “Tenemos un gran poder y podemos torcerle el brazo a quien no nos obedezca…”. Naciones Unidas, calladita, ha manifestado que no permitirá que se le entreguen armas a los islamistas. Sólo nos queda sembrar algodón para la guerra de la que dispondrá EE. UU. –al parecer inminente– y rogar para que no se haga realidad lo que en la práctica ya empezó. No soy enemigo de EE. UU. ni de Israel, pero a las pruebas me remito. Juan Carlos Malgesini DNI 4.673.429 Puerto del Este (Río Negro)
Juan Carlos Malgesini DNI 4.673.429 Puerto del Este- Río Negro
¡Increíble! El 15 de febrero a eso de las 9:15, por el canal 360, en un programa dedicado al campo argentino el conductor y un profesional invitado trataron el tema de la siembra, la cura y cosecha del algodón en diversas partes de nuestro territorio. Como novedad, el especialista comentó que ahora hay algodón en planta de color azul, rojo, amarillo, etc., y recalcó que ahora EE. UU. produce una planta de algodón estéril y la está promocionando porque –dice– próximamente será muy necesario para la guerra que se espera... Sin palabras. Entonces son verdaderas las manifestaciones hechas por el presiente Obama sobre que habrá un período de tres años de guerra del que dispondrá EE. UU. para combatir a los Estados Islámicos y Rusia, para lo cual está pidiendo autorización a su Congreso y 50.000 millones de dólares para iniciar la misma; más 100 millones de dólares para defensas de Ucrania y para atacar en Irak, Libia y Siria en forma unilateral (esto es sin autorización de las Naciones Unidas, como lo ha hecho últimamente...). Estamos en manos de un país gendarme del mundo, con la ayuda incondicional de Israel, otro Estado que no acata las sanciones que le imponen las Naciones Unidas, que no permite inspecciones para sus más de 200 cabezas nucleares, aviones y un surtido de armas de todo tipo... Amén del Mossad, Estado que aún no ha declarado sus fronteras, etc., y significa un peligro para sus vecinos. Ni hablar de Gaza... Se está provocando a Rusia por medio de Ucrania sin tener en cuenta los resultados que se pueden obtener. Alemania ya está preocupada porque conoce desde el 40/45 la mano dura de Rusia, y ante una eventualidad Europa tiene 250 bases de EE. UU. en sus territorios, las que podrían ser atacadas en principio de hostilidades. Por otra parte, Vietnam del Norte está esperando su oportunidad para atacar a EE. UU. Japón puede cambiar de opinión y practicar la venganza por Hiroshima y Nagasaki. China, ahora socia de Rusia, estará a la expectativa. Todo por mantener el dominio de la producción petrolera que tanta falta le hace al país del norte, que está provocando una crisis institucional en Venezuela, que por su parte tiene como aliados a Cuba, Ecuador, Bolivia, tal vez Brasil, Argentina y países centroamericanos como Nicaragua, que está asociada a China en la construcción del canal interoceánico. Obama ha dicho en forma desafiante: “Tenemos un gran poder y podemos torcerle el brazo a quien no nos obedezca...”. Naciones Unidas, calladita, ha manifestado que no permitirá que se le entreguen armas a los islamistas. Sólo nos queda sembrar algodón para la guerra de la que dispondrá EE. UU. –al parecer inminente– y rogar para que no se haga realidad lo que en la práctica ya empezó. No soy enemigo de EE. UU. ni de Israel, pero a las pruebas me remito. Juan Carlos Malgesini DNI 4.673.429 Puerto del Este (Río Negro)
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