Maravillas australes

Con 978 kilómetros cuadrados de superficie y 200 de largo, el lago General Cabrera es el más grande del país trasandino. A su alrededor, se multiplican las propuestas de turismo aventura en paisajes de belleza abrumadora. Crónica de un viaje que dan ganas de que nunca se termine.

Redacción

Por Redacción

SUPLE VOY

El lago General Carrera el más grande de Chile. Tiene 978 km² de superficie y 200 km de largo, sus aguas se encuentran divididas con el territorio de Argentina, donde se le conoce como lago Buenos Aires, permitiendo su acceso por la provincia de Santa Cruz, a través de la localidad de Los Antiguos, en cada enero sede de la Fiesta Nacional de la Cereza.

Una vez cruzada la frontera se arriba a Chile Chico, ya en la Región de Aysen, donde hay todo tipo de propuestas para el turismo aventura en paisajes naturales de belleza abrumadora, incluyendo la laguna San Rafael y los campos de hielo que caen directamente sobre los fiordos del océano Pacífico.

Para recorrerla hay que tomar como referencia la ciudad chilena de Coyhaique (a 464 km al sur de Esquel), que es la puerta de entrada a toda la zona.

Volviendo al lago General Carrera, desde Puerto Río Tranquilo es posible visitar el santuario de la naturaleza “Capilla de Mármol”, donde el agua ha labrado increíbles formaciones en mármol, destacando las cavernas, la capilla y la catedral. Es una postal indiscutida de la Patagonia y donde el viajero seguramente saldrá maravillado con sus enormes dimensiones, colores y texturas. Incluso las embarcaciones pueden entrar por verdaderos túneles -rodeados de mármol-, sobre el agua transparente del lago donde se refleja la luz que se filtra desde la entrada.

Dicho espejo lacustre desagua en el lago Bertrand, donde se origina el conocido río Baker, el más caudaloso de Chile con sus aguas turquesa y que en los últimos años se ha transformado en un destino ideal para la pesca con mosca y el rafting.

En el sector de Puerto Bertrand se puede contratar un programa de medio día, que seguramente le hará vivir fuertes emociones. En el lugar también encontrará gran cantidad de lodges para alojar y disfrutar de buena gastronomía.

Este destino patagónico comprende una importante reserva de aguas dulces con recursos que son zona de interés turístico nacional, donde destacan además los lagos Cochrane y Leones y el río San Lorenzo, caleta Tortel y bahía Exploradores (sobre el mar), los ventisqueros Jorge Montt, Leones y Soler; el Parque Nacional Bernardo O’Higgins y las reservas nacionales Cerro Castillo y Tamango.

Al turismo rural -favorecido por el microclima- se suma el agroturismo, además del interés arqueológico y antropológico que puede disfrutarse al tener acceso a registros de tehuelches y poblaciones indígenas Kaweskar y Selknam en los alrededores del lago General Carrera, en el monumento nacional Las Manos, en Cerro Castillo, y en La Guanaca.

En el área también sobresale la flora exótica con bosques puros de lengas, y fauna nativa con águilas, cachañas, cóndores, guanacos, huemules, pumas y zorros. Artesanía y aguas caudalosas que permiten la práctica deportiva y la geografía vistosa compuesta por glaciares, rocas y cordones montañosos.

Entre las actividades posibles se puede hacer trekking, hiking, montañismo, alta montaña, cabalgatas, paseos en bicicleta, pesca con mosca, remo, navegación, picnic, contemplación de la flora y fauna, fotografía

Gigantes de hielo

Siempre con base en Coyhaique, una de las excursiones preferidas incluye una visita a los campos de hielo emplazados a pocos kilómetros.

Navegando a través de los canales del mar interior en naves especialmente acondicionadas van apareciendo el Campo de Hielo Norte, del que se desprenden los famosos glaciares San Rafael, Exploradores y Leones. En Campo de Hielo Sur sobresalen los glaciares Pío XI -en el interior del Parque Nacional Bernardo O’Higgins y el mayor del hemisferio sur fuera de la Antártida (de 1.265 km²)-, junto al glaciar O’Higgins, ubicado en el lago del mismo nombre y donde termina la carretera austral.

La sensación de conocer estos colosos deja al visitante con la imagen de asombrosas construcciones naturales de formas irregulares, colores que van del transparente al blanco y el azulado y los sonidos estremecedores cuando se desprende un trozo de hielo que cae a la profundidad del océano. “Navegar y observar de cerca los témpanos que flotan olvidados y silenciosos en lagos y mares. Y, antes de irte, no dejes de probar un whisky con un trocito de estos hielos milenarios”, recomiendan los lugareños.

Whisky con hielo milenario

La aventura hacia la laguna San Rafael comienza en Puerto Chacabuco, a 79 km de Coyhaique, de donde salen catamaranes todos los días.

Otra opción es embarcarse en un crucero desde Puerto Montt, navegando a lo largo del archipiélago de las Guaitecas.

En ambos casos, podrá conocer la singular y entrampada geografía de islas, canales y fiordos del sur de Chile, verdaderas cordilleras submarinas producidas por el hielo al retirarse al final de la glaciación. Solo hay ocho sistemas de fiordos en el mundo y la Patagonia chilena es uno de ellos.

Mientras navega podrá disfrutar del verde de los bosques que parecieran hundirse en el mar y observar la estela que va dejando el barco. De seguro aparecerá más de algún delfín austral, también conocidos como toninas, surfeando entre las olas.

Ya casi al arribar se encuentra río Témpanos, donde las naves deben sortear con cuidado los numerosos hielos que flotan en el agua. Entre tantas fotografías ya estará frente a la enorme pared de este glaciar. Hay que esperar ese momento mágico y estruendoso cuando se produce un desprendimiento de hielo, situación ideal para cumplir la tradición patagona de brindar con whisky con un trozo de este hielo milenario al fondo del vaso.

Ruta escénica

La carretera austral chilena se ha consolidado a nivel mundial como una de las mejores rutas escénicas para visitar. Es cierto, la mayor parte es de ripio, tiene muchas curvas, el clima es impredecible, pero que nada de esto lo detenga, porque la recompensa es grande: sin exagerar, cada kilómetro tiene algún lugar digno de ser fotografiado. En total son 1.200 km desde Puerto Montt hasta Villa O’Higgins que va serpenteando por bosques, ríos, cascadas, lagos, fiordos, montañas y glaciares.

En este caso, la recomendación se ubica sobre la Región de Aysén para llegar hasta laguna San Rafael -Reserva Mundial de la Biósfera-, y el imponente glaciar San Rafael que atrae a miles de turistas que llegan por mar a contemplar la belleza de sus masas de hielo.

Se agrega Cerro Castillo, una de las montañas más características y llamativas por su singular forma y belleza. Cuenta con uno de los mejores senderos de trekking de la zona.

Y un capítulo aparte para Caleta Tortel, en la desembocadura del río Baker, el más caudaloso de Chile. En esta pequeña aldea costera en vez de calles hay solo pasarelas de madera de ciprés de las Guaitecas y destaca su arquitectura en “palafitos”, casas de madera construidas en el agua sobre pilotes, característica de la zona de Chiloé.

(Agencia El Bolsón)


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