Marcas “cuchuflito”, un subproducto de la crisis económica

La caída del poder adquisitivo lleva a racionalizar las compras, buscando precio y en muchos casos resignando calidad. En 2019 las segundas marcas crecieron 5%.



Foto:  Marcelo Ochoa

Foto: Marcelo Ochoa

El consumo de productos de ‘segunda marca’ en los canales de consumo masivo o retail, creció un 5% durante el último año, de la mano de la inflación y el ajuste del poder adquisitivo.

El dato quedó a la vista cuando durante la presentación de su libro “Sinceramente” en la ciudad de Mar del Plata, Cristina Fernández hizo un comentario auto referencial en el que pareció despreciar este tipo de productos. “Durante nuestra gestión los supermercados rebosaban de mercadería de primeras marcas. Ahora aparecen y proliferan marcas ‘la pindonga o cuchuflito”, disparó. El comentario sin embargo, buscaba poner a la vista la proliferación de productos, en muchos casos, de menor calidad y bajo precio a raíz de la crisis económica.

Durante la semana, un informe sobre consumo en canales de retail, confirmó que más allá de los eufemismos de la ex mandataria, las segundas marcas han experimentado un notorio crecimiento en su participación de mercado entre 2016 y 2019, al tiempo que las primeras marcas han retrocedido en la preferencia de los consumidores.


Primer cuatrimestre de cada año
Fuente: Focus Market


El estudio elaborado por la consultora especializada en consumo Focus Market, revela que hasta el primer trimestre de 2016, las segundas marcas acaparaban un 27,7% de las cantidades vendidas, mientras que en los primeros tres meses de este año, se eleva hasta el 37,3%.
En el mismo periodo, las marcas de calidad media redujeron su participación del 39% al 32,5%, mientras que las primeras marcas lo hicieron del 28,4% al 24,6%.


Al buscar las razones, es imposible eludir los efectos que la coyuntura económica tiene sobre los bolsillos de los consumidores. La dicotomía entre precio y calidad siempre existió. Los consumidores lo saben y lo manejan a la perfección: en general las primeras marcas tienen un precio más elevado y mejor calidad, mientras que las marcas alternativas, si bien satisfacen la misma necesidad, revisten menor calidad a un precio más bajo.

37,3%
Casi 4 de cada 10 productos vendidos en el primer cuatrimestre de 2019, es de segunda marca.
8 de cada 10
Los consumidores que durante el último año ‘se pasaron’ a segundas marcas, y las usan en un rango de entre el 20% y el 60% de sus compras.


En efecto, el contexto permite la aparición de productos como ‘bebida láctea en base a leche’, como sustituto de la leche vacuna, o ‘alimento congelado en base a carne vacuna’, como reemplazo de las tradicionales hamburgesas congeladas.


La teoría económica define a este tipo de bienes, como ‘bienes inferiores’. Son aquellos artículos para los cuales se incrementa la demanda, a medida que los ingresos de las personas son más bajos. Ante un escenario de fuerte caída en el salario real como el que tuvo lugar el último año, los consumidores buscan satisfacer la misma necesidad, pero eligiendo productos alternativos y resignando la ‘satisfacción extra’ de acceder a una primera marca o a un producto 100% genuino.

En este sentido, es determinante la evolución de los precios de los artículos de primera necesidad, por el peso que los mismos tienen en la composición de la canasta de consumo de los sectores con ingresos medios y bajos. Un estudio del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda en base a Indec, estima que la suba en el precio de algunos de los alimentos esenciales durante el último año, duplica el crecimiento del nivel general de precios.

El estudio indica que mientras la inflación acumulada en los últimos doce meses fue del 55,8%, el precio del queso cremoso avanzó un 99,4%, la yerba mate un 96,1%, las hamburguesas congeladas un 95,1%, la leche fresca un 82,1%, el pollo un 80,6% y los fideos secos un 79,6%. En el mismo lapso, la jubilación mínima aumentó un 42%, los salarios un 37,2% y los del sector informal solo un 31%. Tal desplome en el poder adquisitivo, es la principal explicación del cambio de hábito en el consumo.


“Los productores de marcas como ‘Cuchuflito’ están muy orgullosos de su trabajo”, se apuró a responder en campaña el Presidente Macri, buscando empatizar con los pequeños productores. No obstante, los datos indican que una enorme porción de las segundas marcas, son producidas por las mismas empresas a las que pertenecen las marcas líderes, las cuales utilizan la marca alternativa como una estrategia para acaparar una porción mayor de mercado, penetrando en cada segmento de ingresos, con un precio y una calidad acorde a cada bolsillo.


Claves para entender a las segundas marcas

Por Javier Lojo

Durante uno de sus recientes discursos la expresidenta Cristina Fernández, en su clásico estilo de buscar empatía con la tropa, se tomó unos minutos para cuestionar al gobierno y definió en forma despectiva, con los curiosos nombres de “pindonga y cuchuflito”, a las segundas marcas que gran parte de los argentinos consumen para hacer frente a la complicada situación económica que atraviesa el país. Los aplausos desde la tribuna no se hicieron esperar.


En este contexto lo primero que hay que aclarar que existen empresas que sólo se concentran en primeras marcas, otras que ofertan ambas, y un tercer grupo que producen sólo las segundas.
Por otra parte son importantes los controles de calidad que debe hacer el Estado sobre los productos que están en la góndola. De esta manera, el consumidor tiene la garantía plena de lo que esta adquiriendo como segunda marca.
Tres preguntas son clave para entender este tipo de mercado.


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