Superávit récord y caída del empleo: cómo se explica el contraste entre los mercados y la calle

El quinto mes del año consolidó la calma financiera y dejó al Banco Central a un paso de cumplir las metas clave con el FMI. Sin embargo, la economía real refleja una dura retracción en sectores productivos tradicionales y la prometida reconfiguración laboral aún no despega. Las alternativas de inversión que hoy le ganan al dólar físico.

Redacción

Por Redacción

La economía argentina llegó al cierre de los primeros cinco meses de 2026 a dos velocidades. Mientras los mercados celebran la acumulación de reservas del Banco Central, la baja de tasas y un superávit comercial histórico, la economía real sufre un impacto directo. La desaceleración en el consumo masivo y la retracción en el mercado laboral evidencian un impacto directo que, por el momento, avanza a una velocidad muy distinta a la de los mercados.

Para entender esta paradoja económica, el analista financiero Pablo Wende desglosó las variables que explican el momento actual del país. «Mayo financieramente cierra muy bien, con mucha compra de dólares del Banco Central y un superávit comercial récord de 2.700 millones», explicó el especialista, aunque advirtió de inmediato que para la economía real «fue un mes flojito». Como claro síntoma de esta recesión, apuntó al sector automotriz, donde se registró un desplome del 25% interanual en la venta de vehículos.

Caída del empleo formal: los sectores más castigados y el mito de la «destrucción creativa»


Uno de los focos más sensibles del actual modelo es la dinámica del empleo formal. Según los datos analizados por el economista en base a un reciente informe de la agrupación Misión Productiva (integrada por referentes como el exministro Matías Kulfas y el economista Martín Alfie), existe una severa pérdida de puestos de trabajo en los sectores troncales de la economía nacional.

«Desde noviembre 2023 a febrero 2024, hay 948 subsectores económicos medidos y de esos, 554 tuvieron destrucción de empleo», detalló Wende.

  • Los rubros más golpeados: La construcción lidera las caídas con 81.000 puestos perdidos en los últimos dos años, seguida de cerca por la industria manufacturera, que destruyó 76.000 empleos. El transporte también retrocedió fuerte con 61.000 posiciones menos.

  • Los sectores que resisten: En la vereda opuesta, la agricultura, ganadería, caza y pesca lograron generar 17.000 empleos, idéntica cifra a la aportada por los servicios de salud humana.

Wende remarcó que los números demuestran que la teoría de compensación del oficialismo no se está plasmando en la realidad. «El gobierno dice que hay sectores que van a destruirse porque estamos en un gran cambio, pero que van a surgir otros empleos. Ellos sostienen que esa destrucción creativa no está ocurriendo; lo que se pierde no se reemplaza», sentenció.

Reservas del Banco Central y FMI: por qué comprar dólares hoy es un «mal negocio»


En el plano cambiario, la balanza se inclina rotundamente a favor de las cuentas públicas. El Banco Central aprovechó al máximo la liquidación del agro y el saldo positivo de la balanza energética —que finalmente revirtió su déficit histórico— para recomponer sus arcas. Gracias a este flujo constante, el Gobierno quedó a tan solo 250 millones de dólares de alcanzar la exigente meta de 10.000 millones de reservas fijada por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Pese a esta contundente estabilidad cambiaria, el comportamiento de los ahorristas argentinos sigue sin obedecer a la lógica matemática. «La compra neta de dólares en abril fue de 2.300 millones por parte del público«, precisó Wende, quien definió a la dolarización física como un «deporte» nacional anclado en el miedo histórico frente a la incertidumbre.

Sin embargo, el analista fue tajante sobre la falta de rentabilidad de esta histórica maniobra de refugio, dado que el peso fue una de las monedas que más se apreció frente a la divisa estadounidense. «Fue muy mal negocio tener dólares, pero la gente los tiene igual», graficó. Como alternativa de cobertura real, recomendó diversificar los ahorros y posicionarse en acciones del sector energético, destacando que papeles como los de YPF y Vista «son ganadoras» indiscutidas en el actual esquema económico.

Proyecciones para junio: inflación por tarifas y recuperación salarial a cuentagotas


Con el cierre de este ciclo, las proyecciones para junio indican que la macroeconomía seguirá en orden, pero la batalla contra el costo de vida enfrentará un piso de cristal muy difícil de romper.

«No va a ser fácil que la inflación perfore el 2% en todo el 2024 porque sigue habiendo aumentos de tarifas», anticipó el experto. La política de reducción de subsidios mantiene una presión constante sobre los precios regulados, evidenciada en los incrementos inerciales del transporte en el AMBA, que corren sistemáticamente por encima de la pauta general.

Respecto al poder adquisitivo, duramente castigado durante el primer trimestre, el escenario futuro muestra un avance extremadamente lento frente a las góndolas. «El salario le va a empezar a ganar a la inflación a cuentagotas y depende mucho del sector. Ahora se va a emparejar, pero no espero que los sueldos ganen por mucho», concluyó.

Escuchá a Pablo Wende en Río Negro Radio



La economía argentina llegó al cierre de los primeros cinco meses de 2026 a dos velocidades. Mientras los mercados celebran la acumulación de reservas del Banco Central, la baja de tasas y un superávit comercial histórico, la economía real sufre un impacto directo. La desaceleración en el consumo masivo y la retracción en el mercado laboral evidencian un impacto directo que, por el momento, avanza a una velocidad muy distinta a la de los mercados.

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