Marcelo Nisinman: (re)interpretar a Piazzolla
El bandoneonista se presentará este sábado en el Auditorio Ciudad de las Artes, de Roca, junto a la Orquesta Sinfónicade la Provincia de Río Negro. Antes, se encontró con “Río Negro”.
Marcelo Jaime Nisinman (Caballito, 1970), bandoneonista, compositor y arreglador, recorre le mundo solísticamente, en dúos, tríos, grupos de cámara o junto a orquestas como la de Filadelfia, bajo la dirección del suizo Charles Dutoit; la Filarmónica de Belgrado; Britten Sinfonía; la National des Pays de La Loire, conducida por el estadounidense John Axelrod; la Agrupación Sinfónica de Vientos de Estocolmo; y ahora con la Sinfónica de la Provincia de Río Negro, que dirige el maestro Fabrizio Danei, con quien se presentará este sábado a las 21, en el Auditorio “Ciudad de las Artes”, de Roca, con el auspicio de Fundación Cultural Patagonia.
Nisinman interpretará aquí “Tango 3” y “Oblivion”, de Ástor Piazzolla, con su particular y propia mirada sobre estas obras del creador marplatense. Y sobre Astor es por donde comienza el diálogo con “Río Negro”.
P- Más que interpretarlo, lo reinterpreta…
R- Es así, tal cual lo decís. Y una muestra de eso, va a ser, especialmente “Oblivion” que tiene mi visión de la música en general, y la de Piazzolla en particular. Podría haber sido quizás, otro compositor de tango anterior a él y probablemente sonaría el mismo lenguaje.
P- Escuché tres versiones, una para orquesta en Armenia, en dúo con violín en Austria, y para trío en el Victoria & Albert Museum de Londres. Y no se parecen entre sí…
R- Es verdad. Es más, hice una con quinteto, diferente a la de orquesta. Me gusta hacer eso, arreglar tangos y cada vez es como escribir variaciones, en realidad. La que se va a escuchar en Roca es la de Yerevan, capital de Armenia. Después, la de Londres fue totalmente improvisada y en la del dúo, el violín toca la melodía y yo lo acompaño improvisando también. Digamos que la que más me representa es la de orquesta que tocaremos el sábado.
P- He cantado Las Cuatro Estaciones Porteñas, Muerte y Resurrección del Ángel, Adiós Nonino, Jacinto Chiclana, arregladas para cuartetos u octetos vocales. Autor complejo y a la vez, tan respetado que su interpretación se dificultaba. Debía sonar a Piazzolla…
R- Una cosa es hacer un arreglo, una recomposición trabajando con el material del compositor, variándolo y desarrollándolo, que es lo que yo más hago. Y otra, armar una orquestación para ensambles de cámara vocales o instrumentales, que también es válido y hay que saber hacerlo y bien. Aparte de la determinación estética que cada artista quiera tomar, es interesante o sería bueno que eso estuviera bien presentado y aclarado, para que el oyente, el crítico, el público puedan entender el trabajo que se hizo. Se ha hecho una versión de “Calambre” que en verdad era una instrumentación del arreglo del Quinteto de Ástor para otros instrumentos, sin un mayor trabajo de composición.
P- Sí lo hay en tu caso.
R- Así es… Creo que lo mejor para cada artista, es hacer lo que le gusta. Es simple lo que digo, pero es más auténtico. Yo adoro el arte, la música y más precisamente la de BA, y arreglar la obra de Piazzolla, me causa placer y me divierte. ¿Sabés? Pero hay que conocerla bien. He arreglado otros compositores más antiguos como (Rosendo) Mendizábal (1868-1913, “El entrerriano”) o Pedro Datta (1887-1934, “El aeroplano”) y los trato de la misma manera, no hay diferencias. En cualquier material artístico, musical, está el conocimiento de uno y la inventiva de hacer algo que valga la pena.
Para saber jugar, hay que conocer la cancha, dónde está la pelota, los jugadores, la historia, quién es quién. Te va a ir mejor si lo sabés. Salvo que seas un genio dotado que con la intuición, comprende todo… En el caso de la música, del tango y de Piazzolla, hay que hacerlo muy bien para cambiar algo. Ahí está la clave, estudio, experiencia y conocimiento.
P- Ahora vas a tocar con la Orquesta Sinfónica de la Provincia de Río Negro que dirige Fabrizio Danei. ¿Qué tipo de desafío significa para vos?
R- De eso me voy enterando a medida que se desarrollan los ensayos. Ya de por sí, que sea una orquesta de Argentina hace que el lenguaje del tango se interprete de otra manera, porque formaciones de otras culturas, no lo tienen tan mangiado, usando una palabra lunfarda. Creo que todo va a ir por allí. Antes del concierto de ayer (domingo 26 de marzo en la Sala Sinfónica del Centro Cultural Kirchner, junto con Cristian Zárate en piano y Marcelo Rey en clarinete, con la Camerata Argentina dirigida por Pablo Agri), toqué en (el Teatro Solís de) Montevideo y también se dio de esa forma. Es gente del Río de la Plata, conocedora del lenguaje, y se arma una especie de complicidad, que espero ocurra en Río Negro.
P- “Hombre Tango”, tercera en el programa del concierto, la escuché por Tango Factory, tu cuarteto…
R- Claro, en Suecia, y la versión para orquesta fue estrenada el año pasado por la Sinfónica Nacional.
P- Bueno, cómo es interpretarte?
R- Mirá, fueron tantos años en Europa, y justamente lo que estudié y las experiencias que tuve fueron encontrarme con mí mismo y, al mismo tiempo, desarrollar mi propio lenguaje. Algo que siempre intento, porque es tanta la gente de una orquesta, los tiempos de ensayo son acotados, los programas son complejos, que cuanto más específico y claro es lo que escribo y más claramente presentado está, mejor es el resultado. Entre lo que compuse en “Hombre Tango” (dedicada al gran chelista argentino, radicado en Londres, Eduardo Vassallo) para bandoneón y orquesta, y lo que escuché al estrenarla en Londres por 2008, resultó lo que imaginaba. Aunque, al principio, los músicos me miraban con cara rara. Con buenos colegas, un buen director, tiene que funcionar. No dejo mucho librado al azar. Y después está lo que los buenos intérpretes pueden agregar a mi música.
“Tocar tango con una orquesta argentina es otra cosa”, afirma.
Nisinman, un innovador del bandoneón
Marcelo Nisinman es un compositor y bandoneonista argentino, muy solicitado a nivel mundial, tanto como solista como para formar parte de orquestas, como por ejemplo la Orquesta de Filadelfia (bajo dirección de Charles Dutoit) o la Orquesta Filarmónica de Belgrado.
Estudió bandoneón con Julio Pane y composición con Guillermo Graetzer en su ciudad natal, Buenos Aires. Prosiguió sus estudios de composición en Basilea (Suiza), con Detlev Müller-Siemens.
Ha tocado con músicos de la talla de Fernando Suárez Paz, Gidon Kremer, Gary Burton o los hermanos Assad, siendo uno de los innovadores de este instrumento, enriqueciéndolo con influencias no porteñas.
“En el caso de la música, del tango y de Piazzolla hay que hacerlo muy bien para cambiar algo. Ahí está la clave, estudio, experiencia y conocimiento”,
asume Marcelo Nisinman.
Las entradas: $ 150 la general, $ 100 para jubilados y $ 50 para alumnos del IUPA. El concierto posee el descuento 2×1 para socios del Club Río Negro.
Las localidades anticipadas para este concierto están en venta en la Secretaría de Fundación Cultural Patagonia.
Datos
- “En el caso de la música, del tango y de Piazzolla hay que hacerlo muy bien para cambiar algo. Ahí está la clave, estudio, experiencia y conocimiento”,
- Las entradas: $ 150 la general, $ 100 para jubilados y $ 50 para alumnos del IUPA. El concierto posee el descuento 2×1 para socios del Club Río Negro.
Marcelo Jaime Nisinman (Caballito, 1970), bandoneonista, compositor y arreglador, recorre le mundo solísticamente, en dúos, tríos, grupos de cámara o junto a orquestas como la de Filadelfia, bajo la dirección del suizo Charles Dutoit; la Filarmónica de Belgrado; Britten Sinfonía; la National des Pays de La Loire, conducida por el estadounidense John Axelrod; la Agrupación Sinfónica de Vientos de Estocolmo; y ahora con la Sinfónica de la Provincia de Río Negro, que dirige el maestro Fabrizio Danei, con quien se presentará este sábado a las 21, en el Auditorio “Ciudad de las Artes”, de Roca, con el auspicio de Fundación Cultural Patagonia.
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