Marina Giancaspro enseña a tomar conciencia
La bailarina ofrecerá el fin de semana próximo un seminario de Técnica Alexander en el Instituto Universitario Patagónico de Artes, en Roca.
Llega a Roca la bailarina y docente Marina Giancaspro, a dar un seminario de Técnica Alexander (TA) el 4 y 5 de junio de 13 a 18, enmarcado en el proyecto coordinado por Gustavo Lesgart de Formación, Producción y Exhibición del Instituto Universitario Patagónico de Artes (IUPA).
Marina está entre los principales referentes de la danza contemporánea argentina y desde 1987 es educadora y colabora en instituciones y áreas de desarrollo de la danza en Argentina, tanto oficiales (Fondo Cultura Buenos Aires, Taller del San Martín…) como del ámbito independiente.
Es profesora de Técnica Alexander desde marzo 2011, formada en la Escuela de Técnica Alexander de Buenos Aires para docentes, bajo dirección de Merran Poplar.
“La Técnica Alexander es un proceso de aprendizaje para descubrir qué viene uno haciendo y que las condiciones organizadoras al ejecutar una acción determinada, sucedan de modo que informen a los mecanismos erróneos con los cuáles actúa a diario. Se trata de aprender cómo no realizar lo que regularmente se hace, y de reconocer al ejecutar una actividad que algo del orden habitual no deseado, va a suceder…”, explicó la bailarina sobre el método que enseñará en el IUPA.
P- Hay en esta técnica una recuperación de conductas, de esos movimientos livianos, sueltos, que teníamos de niños y con el tiempo fueron rigidizándose con tareas rutinarias y malas posturas…
R- Exacto. Ocurre que nos movemos en un medio donde vamos informándonos a través de las influencias del medio que nos rodea y nos construimos con él. Empezamos a interactuar y a internalizar estados, maneras, comportamientos para conducirnos, “el uso de sí mismo” tal como lo denomina Alexander. Con ese uso de sí mismo, no se refiere solo a movimientos mecánicos que aprendemos a hacer para interactuar con los demás, sino también a la manera en que nos comportamos, nos conducimos, cómo pensamos, dialogamos con otros.
Nos vamos habituando a determinadas normas y reglas de comportamiento, sin darnos cuenta. Y armamos patrones de conducta que, cada vez que necesitamos actuar, fuimos grabando y usamos sin tener una reflexión profunda, un análisis, sobre tales elecciones. Fijamos maneras de hablar, de conducirnos, fórmulas de cortesía y hábitos posturales, de movimiento. Todo eso se va consolidando y nosotros lo utilizamos de adultos, creyendo que son formas reflexivas de obrar, pero no nos damos cuenta que están tramadas con una cantidad de hábitos que se situaron ahí irreflexivamente.
P- ¿Cómo será en trabajo con los bailarines en el IUPA?
R- La Técnica Alexander ayuda a tener una mayor conciencia de las condiciones en las que el bailarín ejecuta las acciones.
El ponerse en perspectiva frente a situaciones cotidianas y al darse cuenta que ellas, como sentarse, pararse, recostarse o caminar, no son, analizadas, tan sencillas como se nos aparecen; hace que enfoque mecanismos que ya tiene internalizados, y desde el punto de vista del observador común lucen complicados, más complejos que los de la vida cotidiana, pero que a quien baila se le hacen habituales en sus entrenamientos.
Cualquier actividad que desarrolles con suficiente frecuencia, lleva a que adoptes comportamientos particulares del entorno en el que te desempeñás. No solo el bailarín clásico tiene una manera reconocible de moverse, de apoyar los pies al caminar, un porte que se recorta del resto de la cotidianidad urbana que ves alrededor. También hay oficinistas, abogados, músicos cargando sus instrumentos al hombro, personas de todas las profesiones que transitan la ciudad. Si observás al empleado de una oficina, a alguien que piensa y escribe, o está frente a la computadora muchas horas…
P- Cómo es mi caso.
R- Bueno… Encontrás tipos físicos, entre comillas, que identifican esos modos de colocarse en la actividad que realizan. Cada tarea imprime formatos en los que la estructura física se va recortando del resto. Tenemos métodos de conducirnos en una urbe común.
Con la Técnica Alexander, pasa algo distinto de lo que sucede con otros procesos específicos de danza contemporánea. Es una técnica de reaprendizaje de la organización psicofísica que uno ya tiene biológicamente informada e incorporada. No desarrolla una habilidad del cuerpo para aplicar a una tarea específica, sino que abre posibilidades para que una persona, independientemente de ser músico, oficinista, abogado, pensador, bailarín o lo que sea, pueda abordar una conciencia sobre sí mismo, cualquiera sea la acción.
P- Cuando vos ves que da resultado, que funciona, que es una herramienta útil, ¿qué te produce?
R- Me doy cuenta que es una herramienta útil en el momento que quien la está recibiendo, celebra conmigo haber encontrado algo nuevo.
MARTÍN HEER
El fundador
Nos vamos habituando a determinadas normas y reglas de comportamiento, sin darnos cuenta. Y armamos patrones de conducta que, cada vez que necesitamos actuar, fuimos grabando y usamos sin tener una reflexión profunda, un análisis sobre tales elecciones”,
sostiene Marina Giancaspro al explicar la Técnica Alexander.
Datos
- Frederik Matthias Alexander nació en Tasmania, Australia, en 1869.
- En Londres, fundó en 1931 la primera escuela para enseñar su método, donde dio clases hasta dos semanas antes de morir a los 86 años.
- Es autor de “Man’s supreme inheritance” (1910), “Constructive conscious control of the individual” (24), “The use of the self” (“El uso de uno mismo”, 32) y “The universal constant in living” (42).