Masacre del laboratorio: piden cotejar huellas
Río Negro compró tecnología que permite comparar.
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CIPOLLETTI (AC)- El abogado querellante en la denominada “masacre del laboratorio” de Cipolletti exigió que, apenas la Provincia de Río Negro incorpore al banco de huellas palmares, se cotejen esos datos con el rastro que la policía levantó en la escena del hecho y que no pertenece a David Sandoval. Recordó que ellos solicitaron la medida hace más de dos años y que el juez Maximiliano Camarda le ordenó al Ejecutivo la puesta en marcha del sistema. El gobierno de Río Negro informó en las últimas horas que el área de Seguridad está en condiciones de comenzar a cargar unos 15.000 registros dactilares y palmares al nuevo sistema de consulta. Se trata de las huellas de toda la población carcelaria, de autores de delitos complejos y de grupos de entre 18 y 35 años con antecedentes policiales. El sistema informático fue adquirido recientemente por la Provincia cuya inversión demandó el desembolso de 14,3 millones de pesos. Ayer, el abogado Marcelo Hertzriken Velasco recordó que ellos solicitaron la creación de ese banco de datos hace más de dos años y que existe una orden del juez de Instrucción de Roca que ahora tiene la causa por la “masacre del laboratorio”. Ese oficio, con fecha del 9 de agosto de 2013, fue enviado por Camarda a la Secretaría de Seguridad y Justicia de Río Negro y allí se solicita que se arbitren los medios necesarios para la creación de un banco de huellas palmares de toda la población carcelaria. Con esta medida se pretende encontrar al hombre que huyó con una botella de ácido en la mano y que se cruzó en bicicleta con al menos dos testigos después del triple asesinato. Ese sujeto nunca fue identificado pero dejó su rastro en el lugar donde se cometió el hecho. David Sandoval fue primero absuelto y luego condenado por los asesinatos de Mónica García (bioquímica), Carmen Marcovecchio (psicóloga) y Alejandra Carbajales (paciente). El caso llegó a la Corte Suprema, que ordenó anular las actuaciones sobre la base del principio de que nadie puede ser juzgado dos veces por un mismo hecho. Una huella de Sandoval apareció en el laboratorio pero la justicia ya no puede volver a procesarlo. Se sabe que fueron dos los autores y la huella palmar de uno de ellos fue encontrada en una mesada. Es por eso que Ricardo Cejas, uno de los viudos, se constituyó en querellante para impulsar de nuevo la investigación. La masacre ocurrió el 23 de mayo del 2002 en un laboratorio de análisis clínicos del centro de Cipolletti. Las personas que ingresaron golpearon, acuchillaron, dispararon con un arma de fuego y rociaron con ácido a cuatro mujeres, de las que sólo una sobrevivió. Uno de los criminales cruzó un par de palabras con la hija de una de las víctimas, escapó en bicicleta y casi fue arrollado por un auto.
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