Mataron a empresario que vendía caballos de polo

Analizan pelos y fibras que podrían conducir a los asesinos.

Redacción

Por Redacción

BUENOS AIRES (Télam).- Los investigadores del crimen de un empresario de la ciudad bonaerense de Navarro que se dedicaba a la compra y venta de caballos de polo, analizaban ayer los restos de cabellos y fibras encontradas en las manos de la víctimas un busca de pistas sobre los asesinos.

Fuentes policiales informaron que las muestras fueron recuperadas especialmente de las uñas del empresario Alcides Oscar Campusano, de 54 años, quien se defendió de las agresiones de los homicidas al resistirse a que le robaran.

Los restos de cabellos y fibras hallados por los forenses que practicaron la operación de autopsia eran analizadas ayer por la tarde por los expertos en procura de obtener pistas sobre la identidad de los asesinos, aún prófugos, dijeron los informantes.

En tanto, los restos de Campusano fueron inhumados ayer a las 9 en el cementerio de la ciudad de Navarro, al noroeste de la provincia de Buenos Aires, donde el empresario asesinado residió muchos años junto a su familia y era conocido y querido.

Según las fuentes, el empresario fue asesinado el sábado a la madrugada en su casa ubicada en calles 30, entre 13 y 15, en la zona céntrica de Navarro, donde residía junto a su esposa Mirta Keale, de 30 años, y sus dos hijas de 4.

Todo se inició cerca de las 3.40 cuando, según denunció la mujer de la víctima, tres delincuentes armados, encapuchados, vestidos de negro y con guantes y linternas los sorprendieron cuando descansaban en una de las habitaciones de la planta alta de la vivienda, dijeron los informantes.

Los voceros consultados explicaron que los asaltantes le exigieron a Campusano la entrega de unos 40 mil dólares que el empresario supuestamente había cobrado producto de la reciente venta de un caballo de polo a lo que la víctima les respondió que no contaba con esa suma de dinero.

Las fuentes indicaron que, al parecer, los delincuentes manejaban un dato equivocado sobre el dinero que buscaban porque esa operación no se había concretado aún. Ante esa situación, los asaltantes condujeron al matrimonio a la planta baja de la casa donde mediante amenazas obligaron a Keale a atar a su esposo de pies y manos con un cable y a una silla de ma

dera que había en el comedor. Luego, llevaron a la mujer nuevamente hacia su dormitorio donde los delincuentes la dejaron encerrada y maniatada, señalaron los voceros.

La esposa de Campusano relató que tras zafar de sus ataduras bajó al comedor y encontró a su marido muerto.


BUENOS AIRES (Télam).- Los investigadores del crimen de un empresario de la ciudad bonaerense de Navarro que se dedicaba a la compra y venta de caballos de polo, analizaban ayer los restos de cabellos y fibras encontradas en las manos de la víctimas un busca de pistas sobre los asesinos.

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