«Me balearon, tío…», dijo el sargento antes de morir en La Llanada
El sargento Andrés Huinchaqueo intentó defenderse pero su arma reglamentaria se trabó.
CIPOLLETTI
«Me balearon tío, agarrá la pistola y tirales», esas fueron sus últimas palabras, según recordó ayer Roberto Lauraña en el juicio. Según su versión, dos personas los esperaron en el acceso a Cipolletti y los guiaron en un Ford Ka hasta una chacra. Otros dos hombres abrieron fuego en medio de un callejón y mataron al policía para robarle el dinero con el que iba a comprar un tractor.
Lauraña es el tío de Huinchaqueo y ayer relató lo que poco que pudo ver, porque era de noche y él tiene problemas de visión. Contó que en Bariloche alquilaron un auto y viajaron hasta Cipolletti, donde los esperaba José Pérez Bulacio, el dueño de la grúa que venía en viaje desde Bahía Blanca. Ese hombre tenía que declarar ayer pero no se presentó. Señaló que cerca de la terminal los esperaron dos personas en un auto blanco (se supone que son los acusados Julio y Darío Fernández). Después tomaron la Ruta 151 hasta una chacra en La Llanada. Allí caminaron por un callejón con otro hombre que los iba a guiar hasta donde estaba el tractor. Estaba oscuro y en medio apareció otro sujeto y les dijo «al piso, hijos de puta, que esto es un asalto».
Enseguida abrió fuego y el que estaba con la víctima también disparó. El sargento intentó defenderse con su 9 milímetros pero la pistola falló. Como los delincuentes les exigían dinero, Lauraña le entregó «diez o veinte pesos que tenía en el bolsillo». Después escaparon corriendo. Huinchaqueo conservó el dinero que era para el tractor y antes de morir se lo entregó a su tío. Ya malherido fue trasladado en la grúa hasta la caminera y de allí al hospital, aunque no llegó con vida.
Los acusados son Juan Rena, Julio y Darío Fernández y Martín Melgarejo. Este último supuestamente ofreció el tractor por 15.000 pesos mientras estaba preso en Roca por otra causa y desde la celda hizo los contactos con el sargento de Bariloche, vía celular.
En la audiencia de ayer un hombre terminó reconociendo que Rena le entregó un arma de fuego después del crimen. «Guardala, escondela que está todo mal. Tiene una bronca», le dijo. El homicidio de Huinchaqueo ocurrió en la noche del 14 de octubre de 2011. De los cuatro imputados, sólo Darío Fernández permanece detenido.
Comentarios