“Mi madre y el vaso de agua”

Por Redacción

Estaba recordando anécdotas de mi madre y de una de las tantas fue cuando visitaba las termas de Copahue, que siempre charlaba con alguien y también que una persona le dijo que era un placer hablar con ella. En uno de esos de viajes conoció a una señora y ésta le contó de sus permanentes discusiones y peleas con su marido, entonces mi madre le dijo: “¿Por qué no prueba la fórmula del rey?”. La señora muy interesada preguntó cómo era y mi madre le contó la siguiente historia. Antiguamente había un rey que tenía permanentes discusiones con su esposa. Entonces a éste le dijeron que en la montaña había un hechicero que le solucionaría el problema que le traía esas continuas peleas con su mujer. El rey fue a la montaña y habló con el hechicero, y éste le dio un frasco con un polvillo y le dijo que, cada vez que se empezara a pelear con su señora, inmediatamente preparara un vaso de agua con un poco del polvillo que le daba. Tan bueno fue el resultado que se terminaron las peleas del rey con su señora. Entonces éste intrigadísimo se fue a la montaña para preguntarle al hechicero que tenía ese polvillo mágico. Y éste le contesto que no era nada: “¿Sabe qué pasa? Que en una pelea o discusión los ánimos se alteran y las ideas y la mente se descontrolan, entonces en plena discusión, cuando los ánimos están descontrolados, usted va prepara el vaso de agua y después le agrega el polvillo que yo le di y se lo toma. Inmediatamente se enfrían los ánimos, se reduce la discusión y no se llega a la pelea”. Mi madre después se despidió de la señora. Terminó la temporada en Copahue y regresó a Neuquén. Al año siguiente se encontró con la señora que había charlado con ella la temporada anterior y ésta le comentó: “No sabe lo bien que me fue con mi marido, cada vez que discutíamos iba y me tomaba un vaso de agua y así casi nunca terminamos peleando”. Creo personalmente y sin lugar a dudas que muchas discusiones surgen porque las personas tienen pasiones y, según creo yo, la pasión domina la razón. Entonces, cuando hay pensamientos de distintas índoles, por ejemplo ser simplemente simpatizantes de distintos equipos de fútbol y por un chiste mal hecho surge la pelea, o hablando de política comienza la discusión y puede haber una pelea, ahora supongamos que en una discusión cercana al descontrol (como se dice ahora, que alguien esté muy caliente), recuerde y piense: “Antes de continuar me tomo un vaso de agua y la sigo”, pero resulta que después de beber el agua el estado de ánimo descontrolado se reduce y por consiguiente la razón pasa a controlar la pasión y no hacemos cosas de las que después podemos arrepentirnos. Así que me parece que un simple vaso de agua en el momento justo a muchas personas les puede cambiar la vida para bien, como le ocurrió a la señora que charló con mi madre tiempo atrás. Horacio C. E. Marcote DNI 11.233.956 Neuquén

Horacio C. E. Marcote DNI 11.233.956 Neuquén