“Militancia y liderazgo político”

Por Redacción

La muerte de Néstor Kirchner trajo aparejada la movilización espontánea de miles y miles de jóvenes que de pronto descubrieron que ese hombre, venido del sur, había comenzado a realizar una revolución pacífica, que hacía más de 50 años no se avizoraba en el país. El peronismo (“el hecho maldito del país burgués”, según John William Cooke) había intuido en la militancia de ese hombre, por sus dichos, su accionar y trabajo, la posibilidad de llevar a cabo las realidades de las palabras que Kirchner dijo aquel 25 de mayo del 2003: “Vengo a traerles un sueño”. Un sueño que comenzó a forjarse cuando fueron “bajados” los cuadros de los dictadores, cuando enfrentó a los que querían imponer el ALCA, cuando de un plumazo canceló la deuda con los cancerberos del FMI, cuando se formó Unasur, cuando Cristina suplanta a este fantástico cuadro político por otro igual o superior… el de ella. Luego, la lucha con los poderosos de siempre: los medios de información, la Sociedad Rural, las corporaciones económicas, la cúpula de la Iglesia católica, los sindicatos girados a la derecha y los advenedizos que de la nada, de pronto, se encontraron con una ficha de afiliación y sin más currículum que decirse o sentirse “peronista” o “kirchnerista” integraron alguna lista para intentar llegar a algún cargo rentado en la primera elección que surgiera, y entonces sí… sentirse realizados. Para muchos la política es solo eso, llegar y lograr un puesto rentado. Los compromisos políticos y “la militancia” llegarán luego… ¡o no! Atónitos hemos visto que, en menos de 50 días de haber perdido el gobierno (porque lo perdimos nosotros), senadores, diputados, intendentes, funcionarios políticos, etc., que morían por ser más oficialistas unos que otros dejaron de lado su “pertenencia” y conformaron otro bloque al que se animaron a ponerle Bloque Justicialista. Eva decía: “Hay que temerle más al enemigo enquistado dentro de las filas del movimiento que a los que están enfrente”. Simple y contundente, ¿no? La mayoría de estos políticos son casi desconocidos, pero hay otros que sí nos duelen, que sí creímos en ellos, que sí pensamos que eran la nueva militancia, y arguyen ahora, para justificar su accionar, que “van a enfrentar al oficialismo en lo que no estén de acuerdo, pero siempre tratando de no perjudicar el accionar del gobierno y pensando en el bien de los trabajadores” (¿?). El peronismo, que siempre fue un sentimiento y gracias a Néstor y Cristina se revalorizó, se convierte en la mayor transformación política del siglo XXI. El Frente para la Victoria sigue teniendo como su principal socio al Partido Justicialista, esto hace que muchos “vivillos” intenten utilizar estos sellos para lograr sus cometidos –en esos casos la verdadera militancia tiene que desenmascararlos–. No basta una afiliación endeble y una militancia ficticia para decirse peronista. Por todo lo expresado hay que estar preparados y enfrentar a estos seres que quieren desarrollar “una nueva forma de hacer política”, tan vieja como la historia. Jorge Alberto Morán DNI 5.501.904 Choele Choel

Jorge Alberto Morán DNI 5.501.904 Choele Choel


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