Miralles en familia y atendiendo a los astros



NEUQUEN – “Para mí es un día más, hoy me levanté como siempre, miré los diarios… Y voy a pasar el resto de la jornada en familia, con amigos, no acostumbro a hacer cosas raras los días de elecciones. “¿Para qué?”. Norma Miralles trasuntó al comenzar la jornada lo que dijo le anticipaba su horóscopo: tranquilidad.

Claro que cuando tuvo que hablar de sus expectativas por el resultado de la elección empezó disparando munición gruesa contra sus principales adversarios, Jorge Sobisch del MPN y Oscar Massei, de la Alianza. Los conceptos más duros fueron para el primero. “Si acabo de escuchar que en Junín de los Andes andaban esta mañana repartiendo bolsas de comida. Esto es una falta de respeto a la gente”, denunció frunciendo el ceño.

Distendida, sonriente, con un elegante saco rojo de cuello y vivos negros, combinando con la falda, medias y zapatos negros, la candidata a gobernadora por el partido Justicialista salió de su departamento céntrico alrededor de las 8, acompañada por su esposo Nicanor Romero y la diputada nacional Dolores Domínguez, quien vino de capital federal especialmente para acompañarla.

La primera escala antes de dirigirse al CPEM Nº 46 del sector norte de la ciudad, a donde llegó con puntualidad inglesa -a las 10.30, como había informado su equipo de prensa-, fue un café de la céntrica Galería Jardín.

“Mire, para mí es una jornada como cualquier otra, así que no hice ni haré nada especial. Desayuné en el café y leí los diarios”, comentó la candidata. Cuando se le consultó si además del anuncio del comicio se había detenido en algún tema especial, pensó unos segundos y con una sonrisa dijo “en el horóscopo. Una de las primeras cosas que consulto es qué me tiene deparada la suerte”.

¿Y qué le dice para hoy su horóscopo?

“Dice que tendré un día tranquilo”, respondió espontáneamente en tono de broma.

En realidad, si Miralles miró lo que los astrólogos le asignaron ayer a Escorpio, su signo, no era para estar tranquilo. “Contrariedad e insastifacción”, le anticipaba.

Dijo haber quedado muy conforme con la campaña que realizó en procura de convencer al electorado con su propuesta, porque se rodeó de un equipo de gente joven y capaz y anticipó que “gane o no, voy a seguir en escena”.

Señora ¿me compra un numerito? Un adolescente historió la falta de apoyo del gobierno para el grupo coral que integra y le ofreció una rifa. “Sabés qué pasa, para el gobierno la cultura no sirve”, le dijo al joven. Mientras buscaba con la mirada a su esposo para pedirle dinero, la diputada Domínguez le regaló diez pesos al joven.

Textual

Norma Miralles no dejó pregunta sin contestar cuando los periodistas la rodearon antes de que ingresara al cuarto oscuro.

– “A mí Carlos Menem me ha respaldado en esta ocasión. El miércoles me llamó para desearme suerte. En realidad, desde la Nación me están apoyando desde hace ocho años, lo que llevo como legisladora. Porque todo este tiempo estuve trayendo subsidios para apoyar a la gente de mi provincia”.

– “En Buenos Aires me preguntaron cuánto necesitaba para la campaña y le dije nada. Estos -sus adversarios- pagan los votos hoy, pero después la gente tendrá que esperar durante cuatro años que la atiendan”

– “No, con Duhalde no he tenido ningún contacto. Posiblemente no tuvo tiempo de llamarme porque no se enteró que hoy son las elecciones o tal vez sigue encandilado con los 100.000 votos que le prometió Sobisch”,

– “¡Cuidado! Hoy -por ayer- pueden llegar a hacer votar a los muertos. Habrá que estar atentos”.


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