Mochilas con útiles y buen trato
El reinicio de clases reaviva esperanzas pero tambien temores por los casos de maltrato, cada vez más frecuentes.
SOCIEDAD
El comienzo de clases genera una serie de situaciones. Alegría en la mayoría de los más chiquitos, molestias en los adolescentes, intensidad de trabajo en los docentes, intranquilidad en los padres por los gastos que se vienen con algún grado de alivio en otros por la ocupación de sus hijos.
Pero al margen de los preparativos en todos los casos, también están los niños y adolescentes para quienes la cuota de la angustia aumenta. Son aquellos que padecieron algún tipo de maltrato el año anterior y temen que la mala experiencia se reitere.
Los casos de maltrato entre compañeros son -lamentablemente- cada vez más frecuentes en las escuelas sin distinción de edades, colegios ni estratos sociales.
Ante la proximidad de las clases desde algunas instituciones se ha enfatizado la necesidad de integración y el trabajo de los adultos con los chicos para prevenir situaciones tan dolorosas -para niños y grandes- como el maltrato psicológico.
Desde la Fundación de Endocrinología Infantil, por ejemplo, se difundió a través de las redes sociales una interesante reflexión que tiene que ver con tomar conciencia que el buen trato es la mejor actitud para todos. “La niña que llamas gorda pasa días sin comer para bajar de peso. Al niño que le dices bruto, tal vez tenga problemas de aprendizaje. La niña a la que llamas fea pasa horas arreglándose para que personas como vos la acepten. Del niño que te burlas en la escuela quizás recibe abuso en su hogar como para que le sigas destruyendo su autoestima”, señaló ese disparador seguramente con la intención de generar cambios en actitudes intolerantes.
A tan pocos días de regresar a la escuela es también válido alertar y educar a los chicos en torno a aquellos compañeros más tímidos, que les cuesta hacerse de amigos que son blanco de cargadas por esas razones o por cuestiones físicas o no vestir a la moda.
Un saludo o una sonrisa al cruzarlo anima, integra, tiende una mano a quien seguramente está sufriendo esa diferencia con el resto aunque solamente sea timidez.
DeViedma