Clave de sol: el ABC para un bronceado seguro y de larga duración
Tips, verdades y mitos para un bronceado seguro. Qué hacer —y qué evitar— para lograr una piel luminosa y bien protegida. La guía de las especialistas.
Imprescindible del neceser en cualquier estación, el protector solar sigue siendo el gesto de cuidado más efectivo para prevenir el envejecimiento prematuro. Sin embargo, incluso siendo un tema recurrente, persisten las dudas: ¿cómo actúa?, ¿qué indica el SPF?, ¿qué significan los números del envase? y ¿cada cuánto conviene aplicarlo para que cumpla su función?
Para la doctora Lilian Demarchi, dermatóloga miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), “todo el año es clave usar protectores solares, incluso en días nublados o soleados, para protegernos de los rayos UVA. Es importante aplicarlo antes de la exposición al sol porque solo empieza a ser eficaz media hora después de su aplicación y repetirla cada dos horas. Hay que prestar especial atención al cuello, las manos y la espalda”.
¿Cuál es la protección recomendada?
Según Demarchi, el uso del protector solar debería ser un gesto cotidiano. “Lo ideal es no elegir un factor por debajo de SPF 30, mientras que las pieles más sensibles necesitan apostar por un SPF 50”, explica.

En cuanto a los tipos de piel, la especialista recomienda que las personas con acné o piel grasa opten por un fotoprotector libre de aceites. En cambio, quienes tienen piel seca pueden elegir cremas con ingredientes hidratantes y texturas más cremosas que no dejan sensación grasa.

Para proteger la piel de los rayos UVA y UVB, es imprescindible elegir un protector de amplio espectro. Aunque los UVB son los principales responsables de las quemaduras, los UVA penetran más profundo, generan arrugas, pigmentación e incluso pueden derivar en melanoma.
Horarios y consejos
- Evitar el sol entre las 11 y las 15 horas, buscar sombra y, aun así, repetir la aplicación del protector, sobre todo en la pileta o la playa.
- Usar sombreros y anteojos, y proteger también los labios.
Glosario útil
- UV: radiación ultravioleta, un tipo de luz de alta energía. Se divide en A y B.
- UVA: podés recordarlo como “A de Arrugas”. Penetran profundo, rompen estructuras celulares y causan envejecimiento, pigmentación o melanoma.
- UVB: “B de Brasa”. Afectan capas superficiales, provocan quemaduras y pueden generar cáncer de piel.
- Amplio espectro: protectores que cubren UVA + UVB.
- SPF: Factor de Protección Solar, indica cuánto tiempo tu piel estará protegida frente a los rayos UVB.

Cómo elegir el protector solar ideal
Para la dermatóloga Agustina Vila Echagüe (SAD), una rutina de cuidado no está completa sin protección.
A la hora de elegir, recomienda optar por SPF 50 o 50+, que hoy vienen en fórmulas livianas, de buen acabado y pensadas para uso urbano. Existen versiones matificantes, glow, seborreguladoras, antirrojeces o adaptadas a diferentes necesidades según el tipo de piel.

También ganan terreno los protectores con color y los solares con activos:
- Tiamidol, para prevenir manchas.
- Vitamina C, para potenciar el efecto antioxidante.
- Ácido hialurónico, para hidratar.
- Ácido salicílico, para controlar el sebo.
Incluso hay opciones SPF 100, recomendadas para personas con antecedentes de cáncer de piel.

4 mitos que hay que desterrar
1. “Solo hay que ponerse protector cuando vamos a la playa”.
Falso. La radiación solar nos llega incluso antes de salir de casa, en una terraza o en días nublados. Además, la luz azul de las pantallas también produce manchas y acelera el envejecimiento.
2. “Una única aplicación protege todo el día”.
Para mantener un buen nivel de protección hay que reaplicar cada dos horas y siempre después de la pileta o la playa, aun si el producto es water resistant. La fricción de la toalla y la transpiración también reducen su efecto.
3. “Si uso un SPF alto puedo estar más tiempo al sol”.
No. Además, la cantidad importa: un SPF 50 solo funciona correctamente si se usa la dosis adecuada. Mejor protegerse de más que de menos.
4. “El maquillaje con filtro es suficiente”.
No confíes en la fotoprotección del maquillaje. La recomendación es aplicar vitamina C + protector solar antes de maquillarte para evitar enrojecimiento y daño acumulado.
Imprescindible del neceser en cualquier estación, el protector solar sigue siendo el gesto de cuidado más efectivo para prevenir el envejecimiento prematuro. Sin embargo, incluso siendo un tema recurrente, persisten las dudas: ¿cómo actúa?, ¿qué indica el SPF?, ¿qué significan los números del envase? y ¿cada cuánto conviene aplicarlo para que cumpla su función?
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