Monotonía, velocidad y poca costumbre
VIEDMA.- La monotonía del viaje, las distracciones, el exceso de velocidad y la falta de costumbre de conducir durante muchas horas cientos de kilómetros. Ésos son algunos de los factores que suelen generar hechos de tránsito en las rutas rionegrinas, en tramos que se han convertido en escenarios frecuentes, como la 22, la 251, la 250 y la 3. Sólo en enero de este año diez personas perdieron la vida en estas circunstancias en Río Negro, la misma cantidad que en el 2012. Pero ya en la primera semana de febrero se sumaron al menos otras ocho víctimas fatales. Las rutas extensas y rectas, a veces con poco tránsito, “hacen que la persona se confíe demasiado y se distraiga”, sostuvo el jefe del departamento de Seguridad Vial de Viedma, David Paz. Admitió que en Río Negro, como en el resto de la Patagonia, las distancias son importantes y si no se atraviesan con un descanso previo adecuado “se complica”. A ello se suma la falta de costumbre de muchas personas de conducir durante muchas horas para cubrir grandes distancias. “De allí la necesidad de planificar el viaje, salir descansado y con el auto en condiciones, sin ingerir alimentos durante el viaje si comer provoca sueño y siempre con el cinturón de seguridad”, dijo. Otro factor señalado como importante es la tendencia a apretar en forma desmedida el acelerador en este tipo de rutas, situación que afecta las posibilidades de maniobra ante una emergencia, sobre todo en conductores con poca experiencia en rutas que implican muchas horas al volante. “Ésa es otra razón de la frecuencia de hechos durante las vacaciones. Son personas que durante todo el año hacen recorridos cortos desde un punto de la ciudad a otro, donde la velocidad es inferior a la que se puede levantar en ruta”, consideró Paz. En este marco destacó el exceso de velocidad como otro factor relevante, asociado con autos de alta gama que devoran rutas no preparadas para ello. “La tecnología automotriz superó la infraestructrura vial”, sostuvo Paz al detallar que hoy los autos están preparados para superar los 130 kilómetros por hora mientras que las rutas lo están –conforme a la ey nacional y los estudios realizados– para circular a 110 como máximo, velocidad que permite una adecuada maniobrabilidad del vehículo. • 30 choques por día. El año pasado se registraron en Río Negro 10.593 choques que generaron sólo daños materiales, que no es poco para los bolsillos de los propietarios. No es poca cosa la cifra, que significa que en el 2012 en la provincia se produjeron casi 30 choques por día. Un repaso estadístico indica que las cosas no han cambiado si se mira hacia atrás, teniendo en cuenta que en el 2011 fueron 10.560 los accidentes con sólo daños materiales en la provincia. De ese total, en la capital rionegrina se produjeron 800 accidentes, un promedio de tres diarios en intersecciones que siguen siendo escenario de este tipo de hechos en los que no se lamentó la existencia de personas lesionadas.
Estela Jorquera Agencia Viedma
VIEDMA.- La monotonía del viaje, las distracciones, el exceso de velocidad y la falta de costumbre de conducir durante muchas horas cientos de kilómetros. Ésos son algunos de los factores que suelen generar hechos de tránsito en las rutas rionegrinas, en tramos que se han convertido en escenarios frecuentes, como la 22, la 251, la 250 y la 3. Sólo en enero de este año diez personas perdieron la vida en estas circunstancias en Río Negro, la misma cantidad que en el 2012. Pero ya en la primera semana de febrero se sumaron al menos otras ocho víctimas fatales. Las rutas extensas y rectas, a veces con poco tránsito, “hacen que la persona se confíe demasiado y se distraiga”, sostuvo el jefe del departamento de Seguridad Vial de Viedma, David Paz. Admitió que en Río Negro, como en el resto de la Patagonia, las distancias son importantes y si no se atraviesan con un descanso previo adecuado “se complica”. A ello se suma la falta de costumbre de muchas personas de conducir durante muchas horas para cubrir grandes distancias. “De allí la necesidad de planificar el viaje, salir descansado y con el auto en condiciones, sin ingerir alimentos durante el viaje si comer provoca sueño y siempre con el cinturón de seguridad”, dijo. Otro factor señalado como importante es la tendencia a apretar en forma desmedida el acelerador en este tipo de rutas, situación que afecta las posibilidades de maniobra ante una emergencia, sobre todo en conductores con poca experiencia en rutas que implican muchas horas al volante. “Ésa es otra razón de la frecuencia de hechos durante las vacaciones. Son personas que durante todo el año hacen recorridos cortos desde un punto de la ciudad a otro, donde la velocidad es inferior a la que se puede levantar en ruta”, consideró Paz. En este marco destacó el exceso de velocidad como otro factor relevante, asociado con autos de alta gama que devoran rutas no preparadas para ello. “La tecnología automotriz superó la infraestructrura vial”, sostuvo Paz al detallar que hoy los autos están preparados para superar los 130 kilómetros por hora mientras que las rutas lo están –conforme a la ey nacional y los estudios realizados– para circular a 110 como máximo, velocidad que permite una adecuada maniobrabilidad del vehículo. • 30 choques por día. El año pasado se registraron en Río Negro 10.593 choques que generaron sólo daños materiales, que no es poco para los bolsillos de los propietarios. No es poca cosa la cifra, que significa que en el 2012 en la provincia se produjeron casi 30 choques por día. Un repaso estadístico indica que las cosas no han cambiado si se mira hacia atrás, teniendo en cuenta que en el 2011 fueron 10.560 los accidentes con sólo daños materiales en la provincia. De ese total, en la capital rionegrina se produjeron 800 accidentes, un promedio de tres diarios en intersecciones que siguen siendo escenario de este tipo de hechos en los que no se lamentó la existencia de personas lesionadas.
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