Lula desafía el fallo: “Hará campaña desde la cárcel si es necesario”
El expresidente de Brasil guardó silencio, pero el PT, su partido, ratificó su candidatura y se movilizará desde hoy para intentar revertir el golpe político.
Luiz Inacio Lula Da Silva ratificó ayer su candidatura presidencial por el PT, que “hará campaña desde la cárcel si es necesario”, tras el polémico fallo del Supremo Tribunal Federal (STF) que rechazó un hábeas corpus y dejó abierta la posibilidad de que el expresidente brasileño sea enviado hoy mismo a prisión para cumplir una condena a más de 12 años de cárcel por un hecho de corrupción.
Anoche, parecía que la causa podría acelerarse. El juez federal Sergio Moro emitió una orden de arresto contra Lula y “en consideración de la dignidad del cargo que ocupó” le dio un plazo de 24 horas para que se presente ante la policía federal en la ciudad sureña de Curitiba. Prohibió además “la utilización de esposas en cualquier hipótesis”.
El Partido de los Trabajadores (PT) reaccionó convocando a su militancia a una “movilización general” hoy para repudiar la orden. “¡Ahora! Movilización general en Sao Bernardo do Campo, en el Sindicato de los Metalúrgicos”, el cordón obrero de San Pablo donde Lula (2003-2010) se forjó como líder sindical, publicó el PT en su cuenta de Twitter.
Tras el fallo de la Corte que sacudió los cimientos del sistema político, los máximos dirigentes del PT se reunieron por la mañana en el Instituto Lula de Sao Paulo para analizar los próximos pasos de la organización.
Lula “está tranquilo, sereno, con la consciencia tranquila de los inocentes”, afirmó ayer la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann y ratificó que su partido mantendrá la candidatura de la figura más emblemática de la izquierda y favorito para las elecciones de octubre.
Condenado a 12 años y un mes de cárcel por haber recibido un apartamento de lujo de una constructora que buscaba obtener contratos en Petrobras, Lula será detenido. Pero su candidatura sólo debería ser invalidada en agosto por la justicia electoral, que impide participar en comicios a personas condenadas en segunda instancia.
Partidos, analistas y mercados evaluaban el jueves las consecuencias de la decisión . “No está claro a dónde irán los votos de Lula. Pero tendrá probablemente más dificultades en transferir sus votos a un candidato de izquierda desde la cárcel que en actos de campaña”, escribió la consultora Capital Economics. “Pero incluso con Lula fuera de carrera, los candidatos promercado aún están a la zaga”, agregó.
Los mercados celebraron sin euforia el golpe asestado a quien tiene de 36% a 38% de intenciones de voto, el doble prácticamente del segundo colocado, el diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, que ayer se congratuló por la decisión del STF. “Brasil marcó un gol contra la impunidad y la corrupción, pero fue apenas un gol, el enemigo aún no está eliminado”, afirmó el excapitán en Youtube. Por el lado de la izquierda, el presidente del partido Socialismo y Libertad (PSOL), Juliano Medeiros, criticó el fallo y llamó a “la formación de un frente democrático contra la escalada de autoritarismo y de violencia” en el país, evocado en el asesinato en marzo de la concejal de Rio Marielle Franco, de ese partido.
El que fue el presidente más popular de la historia reciente de Brasil pretendía conservar su libertad hasta agotar los cuatro grados del sistema jurídico brasileño. Pero con un apretado 6 a 5, los jueces del STF rechazaron el recurso. Sus abogados aseguraron ayer que el fallo fue una violación a “la dignidad” y “otras garantías fundamentales” de Lula. Lula está implicado en otros seis procesos, pero niega todas las acusaciones y las considera parte de un complot de las élites para impedirle volver al poder.
“Lula va a ganar las próximas elecciones y las élites del poder, a las que nunca les interesó ni la justicia ni la democracia, utilizan el aparato judicial para su proscripción”.
Cristina Fernández, expresidenta argentina.
Temer no logra sacar rédito y sigue cayendo
Las desdichas de Lula no mejorani la imagen ni el
futuro del presidente conservador Michel Temer,
que asumió el poder en 2016 tras el polémico impeachment contra Dilma Rousseff, y que anunció su intención de ser candidato en octubre. Según Ibope solo un 5% evalúa positivamente su gobierno y un 72% que lo considera “malo o pésimo”.
Datos
- “Lula va a ganar las próximas elecciones y las élites del poder, a las que nunca les interesó ni la justicia ni la democracia, utilizan el aparato judicial para su proscripción”.
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