Pese a la negativa de la provincia, insisten en Bariloche por la continuidad del esquí escolar

Educación comunicó ayer que este año no habrá esquí escolar por la decisión de "jerarquizar otras prioridades". Padres y docentes decidieron sostener y profundizar los reclamos para que no desaparezca. Lo consideran un "derecho adquirido".

Las expresiones de rechazo a la eliminación del programa de esquí escolar y montaña decidida ayer por el gobierno provincial se sucedieron hoy una tras otra, con datos que refutan los costos que demandaría y con una convocatoria a una reunión abierta que se realizará mañana para definir un plan de acción.

La provincia dijo que este año la semana de clases de esquí que beneficia cada invierno a todos los alumnos de quinto grado de esta ciudad y parajes rurales no se va a realizar por la crisis económica y por la necesidad de derivar recursos con mayor prioridad al transporte escolar, los comedores y el pago de sueldos “en tiempo y forma”.

El grupo de “autoconvocados, familias, docentes, y equipo de esquí y montaña escolar” decidió no darse por por vencido en su defensa del programa, “que los chicos esperan con muchas expectativa cuando llegan a quinto grado”.

Algunos de ellos estuvieron ayer en el Concejo Municipal, que tiene bajo análisis un proyecto de comunicación para transmitir a la provincia la necesidad de garantizar la continuidad del programa, nacido hace más de 20 años.

El programa de esquí escolar se realiza desde el 2000 y solo se interrumpió durante la pandemia. (archivo)

Fátima Mariño es profesora de educación física, es una de las iniciadoras del esquí escolar y fue durante años docente y coordinadora. Ahora se sumó a la campaña para que exigir que no desaparezca y dijo que el municipio podría participar en la cobertura de los costos con una compensación de la tasa de Inspección, Seguridad e Higiene para las firmas alquiladoras de equipos de esquí, como ocurrió durante varios años “hasta que fue eliminada en 2018” por el exintendente Gustavo Gennuso.

El costo del alquiler de equipos se lleva más del 60% del presupuesto total del programa, dentro de un paquete que el ministerio de Educación calculó para este año en 622,4 millones de pesos.

El programa alcanza cada año a unos 2.000 chicos, e incluye cuatro días de aprendizaje de esquí en Catedral para todos los estudiantes de quinto grado y una salida de montañismo e iniciación a la escalada para los chicos de cuarto, que se realiza en primavera en Villa Llanquín.

El grupo de autoconvocados defendió el acceso a la montaña y el aprendizaje del esquí por parte de los chicos como “un derecho” consolidado a lo largo de muchos años. “No lo vamos a resignar y estamos dispuestos a encontrar soluciones en conjunto para garantizar la continuidad del programa”, señalaron.

Consideraron que todavía hay tiempo para revertir la decisión porque tradicionalmente el esquí escolar suele realizarse entre agosto y septiembre, cuando pasa la ola de turismo masivo.

En búsqueda de alternativas

Para explorar propuestas y compartir más información sobre el tema, el grupo a cargo de la campaña propuso una “reunión ampliada” que se desarrollará mañana a las 19 en la escuela 266. Invitaron a “las comuidades educativas”, a los concejales y también al intendente Walter Cortés.

De los concejales, entre los que asumió mayor compromiso está Leandro Costa Brutten (Incluyendo Bariloche), autor también del proyecto de comunicación. Se lamentó hoy de que “usen a los chicos de Bariloche para restringir los gastos” y consideró que “no es serio, porque hay otras partidas presupuestarias para recortar que no afectan derechos adquiridos”.

También señaló que el gobierno actual “no tiene autoridad moral” para aplicar un ajuste de ese tipo porque “son los mismos que endeudaron a la provincia en 360 millones de dólares con el plan Castello. Es ruin y perverso lo que hacen”.

Mariño desconfió de que la cancelación del esquí escolar se traduzca en un mejoramiento de las escuelas, como sugiere el gobierno, porque en la que ella trabaja hay falencias de todo tipo, “son muchas las que no están en condiciones”, y no cree que eso se vaya a revertir ahora con este “ahorro”. Dijo que “la elección no puede ser una cosa u otra, porque no es un privilegio sino un derecho la semana de esquí. Y basta con ver la carita de los chicos cuando terminan la actividad”.

También propuso que haya programas similares de natación y de otros deportes básicos asociados a la naturaleza, en cada región de la provincia, como el canotaje en los ríos o el surf en la zona marítima.

La legisladora Ana Marks (PJ-NE) también se hizo eco de la caída del programa y dijo que es un reflejo de “la falta de ingenio y creatividad del gobierno provincia para sostener derechos y oportunidades para las infancias de Bariloche”.

Dijo además que “las ventajas de la nieve en cuanto recurso turístico la benefician en términos impositivos a la provincia” y en consecuencia “lo mínimo” esperable es que parte de ese ingreso “vuelva a Bariloche”, entre otras cosas con un programa que “permite a los niños y niñas de los barrios que conozcan el cerro y desarrollen actividades de nieve”. Subrayó que puede convertirse para ellos “en una alternativa de empleo a futuro”.

Lo mismo subrayó Fátima Mariño, con ejemplos de chicos que se iniciaron en el esquí con el programa “y hoy trabajan en el cerro o son instructores”.

La continuidad del esquí escolar también fue reclamada por el bloque legislativo Vamos con Todos, que manifestó su «repudio» a la decisión de darlo de baja.

“El contexto económico nacional, tan crítico, otra vez vuelve a pasar la motosierra a los sectores más vulnerables pero debiera encontrar en el Estado provincial una contraposición más nítida y garantizar el programa en cuestión a toda la población objetivo estableciendo las adecuadas prioridades en pos de las infancias”, dijeron los legisladores.

La relación con el entorno natural

La docente dijo que el contacto de los chicos con la montaña y la nieve “suena como algo snob, pero debe ser tomado de otro modo, porque el cerro es parte del patrimonio natural y cultural del lugar donde viven”.

Otra docente y mamá de un chico de quinto, Andrea Itce, dijo que cualquier esfuerzo por reflotar el programa será poco “al ver la ilusión que ellos tienen”. Señaló que “no se puede aceptar el argumentos del tipo ´no hay plata y se corta´, porque los costos se pueden revisar, achicar. Pero primero debe haber voluntad y decisión política”.

Los autoconvocados difundieron un cuadro de costos en el que llama la atención la porción que se llevan los “rentals” de equipos de esquí. En la edición 2023 del esquí escolar, el presupuesto total fue de 203 millones de pesos y se invirtieron 17 millones en sueldos, 40 millones en pases para los medios de elevación, 22 millones en transporte y 123 millones en alquiler de esquíes y botas.

En su comunicación de ayer la provincia pareció no esgrimir un “no” definitivo porque apuntó también sobre eventuales aportes que puedan realizar las empresas, para abaratar costos. Dijo que el programa estaba “postergado” y señaló que el cuadro de situación podría revertirse a partir de “la responsabilidad social de las empresas concesionarias para brindar la oportunidad de esta experiencia a las y los estudiantes”.


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