Nada más divertido que buscar rastros en el paseo

Los perros, aunque no lo crean, también se aburren si la salida es sólo una caminata. Entonces para animarla, lo ideal es poner al can sobre un rastro para que lo siga.



#

Mi Mascota mimascota@rionegro.com.ar

Independientemente del tiempo, ya haga un día precioso o las temperaturas estén por los suelos, los largos paseos con el perro pueden llegar a resultar aburridos tanto para el dueño como para el can.

En esos casos hay un truco que puede animar la caminata: poner al perro sobre un rastro para que lo vaya siguiendo. Y esto es algo que les gusta a todos, da igual de qué raza o edad sean. No obstante, hay tener precaución para no abrumar al animal.

Mientras el nivel del seguimiento de rastros no sea demasiado alto, todo perro se prestará a ello. Cualquier raza de perro tiene mejor olfato que el hombre.

Quien quiera hacer el seguimiento de rastros de manera profesional, necesitará un perro de caza. Los perros de caza son mejores que otros en este menester porque han ido siendo seleccionados por su olfato durante siglos.

Las razas de nariz chata como los boxer, llegan pronto a su límite por su condición.

Pero en cualquier caso, el seguimiento de huellas y de rastros divierte mucho a los perros, sobre todo si se lo pasea en zonas amplias.

El dueño arrastrará un rastro de olor a lo largo de entre 10 y 20 metros. El inicio se marca con palitos. Al final del rastro se pone un objeto que le guste mucho al animal. La idea es que el perro no vea todo el proceso.

Encontrará rápidamente el rastro, lo seguirá y al final hallará el objeto. Una motivación añadida es que el dueño lo anime durante el proceso de olfatear y que después lo alabe.

Los perros son capaces de seguir la huella olfativa más pequeña y, según la intensidad, pueden saber en qué dirección van.

El dueño puede ir luego ampliando el recorrido de la actividad y también haciendo curvas. O en vez de arrastrar la huella olfativa continuamente, puede ir haciendo primero pequeños saltos con ella y después mayores. Se puede empezar con ello ya cuando los perros son cachorros.

Cualquier edad, cualquier raza

Este entretenimiento gusta a todos, no importa la edad o la raza.

Se aconseja ocupar al perro así dos o tres veces por semana.

El mayor peligro es que el dueño se lance rápido a ayudar al perro y este no aprenda nada. Así, los frenan con porque creen que están haciendo algo mal.


Comentarios


Nada más divertido que buscar rastros en el paseo