Ni plan ni presupuesto
El voto negativo del Presupuesto Nacional para el 2022 es el resultado de lo mal que se trabaja institucionalmente en esta materia. Hipótesis sin respaldo, falta de un plan estratégico de desarrollo para las economías regionales, falta de un plan monetario, falta de un plan fiscal de sustentabilidad de mediano y largo plazo para cancelar la deuda, incluyendo las reformas gubernamentales necesarias.
A diferencia de Argentina que debate el Presupuesto Nacional durante una trasnochada, en EE.UU. el tratamiento parlamentario dura 9 meses (un período de gestión humana), entre principios de enero y el 30 de septiembre. Tanto el senado como la cámara de representantes, tienen 12 comités especializados de asignación por funciones de gobierno: defensa, agua y energía, salud, educación, etc. Después fusionan todo.
En Francia, trabajan metódicamente con un presupuesto plurianual. En Alemania, el Parlamento controla rigurosamente las previsiones del ministerio de Finanzas. En Nueva Zelanda, los funcionarios son responsables ante el Parlamento y están obligados a presentar proyecciones del presupuesto y de la deuda pública con un horizonte de 15-20 años.
¿Por qué se trabaja tan mal en Argentina? ¿Por qué todos los años se repite el mismo problema? ¿Cómo puede ser creíble ante el FMI, si ni siquiera es capaz de elaborar un presupuesto con supuestos razonables y objetivos factibles?
Falta de profesionalización. Todos los legisladores deberían tener, como mínimo, un posgrado de administración financiera gubernamental, para tener conciencia de lo que están tratando. Pero asistimos al espectáculo lamentable de escuchar a un Máximo Kirchner, que demuestra la falta de estudio, de criterio lógico y, de educación.
Pero también, es triste ver al ministro de Economía Guzmán (como un adolescente), echando la culpa a los demás por Twitter, en lugar de reconocer su incapacidad durante dos años para elaborar un plan -participativo- que aproveche las materias primas locales y la capacidad de mano de obra ociosa. Solo fue un lobista político ante el FMI.
Junto al presidente Fernández, mencionaron un programa plurianual. ¿Dónde está? Puro marketing político. De contenido y metodología, nada.
Enrique Omar Driussi
DNI 12.638.127
Neuquén