Nick Cave y sus Bad Seeds otra vez al ruedo
Después de cinco años, Nick Cave y sus Bad Seeds vuelve al ruedo discográfico con el despojado y bello “Pushing the Sky Away”, en donde el artista australiano toma distancia del sonido furioso y roquero que exploró en “Dig, Lazarus, Dig” (2008) y cautiva desde un puñado de elegantes baladas en donde hay lugar para el misterio, la ensoñación y la emoción. Como en una suerte de gran canción, el álbum número 15 registrado por Cave junto a su eterna banda en sus 30 años de trayectoria, invita desde el primer tema, el susurrante “We no who U R”, a sumirse en un universo minimalista, dueño de un espíritu melancólico, que a pesar de su aparente serenidad amenaza siempre con estallar. Tras la partida de Blixa Bargeld y Mick Harvey, el multiinstrumentista Warren Ellis se convierte en la mano derecha del músico y novelista australiano y lo apuntala con delicadeza y frescura en su inagotable búsqueda conceptual. La voz grave de Cave dibuja melodías circulares y por momentos etéreas sobre bases firmes –en ocasiones sostenidas únicamente por guitarras como “We Real Cool”– y se cruza y se funde con los arreglos de cuerdas de Ellis –junto a quien firmó todos los temas del disco– con teclados tenebrosos y coros celestiales. La tensión como en un grito contenido se escucha desde el principio y hasta el final en este nuevo trabajo de Cave, quien junto a Martyn Casey (bajo), Thomas Wydler (batería), Jim Sclavunos (batería, percusión) y Conway Savage (piano y voces) vuelve a revelarse como uno de los más grandes exponentes de la canción anglosajona, mientras sostiene y repite en el tema que da nombre al disco: “Sólo tienes que seguir empujando, seguir empujando el cielo lejos”.