“No aflojes, Cristina”

Por Redacción

Te escribe un antikirchnerista de la primera hora… mejor dicho, un anti-Néstor de la primera hora. Me chocaba su estilo, sus formas, y no voy a ocultar la influencia del “relato” de la corpo en mis impresiones. Soy lector de “La Nación” desde mi juventud militante, en los setenta. Un compañero decía que había que leerlo para saber exactamente cómo piensa la oligarquía. Este precepto fue parcialmente olvidado por mí y algunas cosas fueron tomadas como verdades. Leo también “Página/12”, Infobae, “Clarín” y “Tiempo Argentino”, así como varios diarios regionales, todos los días. Pero también vivo, trabajo, respiro, como, hago compras, viajo… en fin, lo que casi todos hacemos. Transito las rutas de nuestro país, atestadas de autos, camiones, camioncitos, camionetas. Trabajo como nunca antes y veo un país en movimiento continuo desde hace diez años, en el marco de un mundo que se replantea las reglas de juego por el ahogo al que lo conduce el poder financiero internacional en su búsqueda insaciable de ganancias ilimitadas. Presencié, valoré y aprobé el triunfo en la batalla cultural que este gobierno le planteó a la corpo a través de Canal 7 y Canal Encuentro, el apoyo a la cultura en todas sus expresiones como nunca en los 45 años que llevo siendo un espectador y actor político de la vida de nuestro país. Confieso que Néstor me empezó a ganar con la política de derechos humanos. Innecesario es describir la indignación que durante tantos años me produjo la impunidad de la que gozaban los genocidas y torturadores. Esta política también es una batalla cultural librada, como en muy pocas partes del mundo, contra los dictadores y asesinos de todas las épocas. La nuestra es ejemplar. Y hoy es política de Estado. No entendía, no acordaba con su modo de enfrentar a todos los poderes a la vez, pero tuve que reconocer que, además de ser muy arriesgado y valiente, dio resultado, apoyado en todos aquellos que fueron reconocidos y reivindicados por sus políticas sociales. El último Día del Niño, un Abasto lleno hasta el techo de caras más oscuras que lo habitual, de rasgos aindiados, con sus cuatro o cinco hijos a cuestas, dándoles alegrías en largas colas para jugar, comer o comprar algo, es la fotografía de un país que al decir del impresentable de los domingos está al borde del caos… ¡es el caos del aluvión zoológico que espanta a los oligarcas! Sé que falta mucho por hacer. En un país donde todos somos directores técnicos, economistas, políticos, arquitectos, ingenieros, opinólogos, en fin… confieso que no sé cómo hacerlo, pero de lo que estoy seguro es de que tenemos que tener más democracia, más federalismo, más igualdad, más inclusión, más rutas y caminos, más industrias, más y mejores ferrocarriles, más viviendas, más petróleo, más fuentes de energía alternativas, más fuentes de trabajo… En un momento en que la oposición (léase la corpo) trata de desprestigiarte, de decir que estás enferma, que estás loca, que perdiste, que fuiste derrotada… yo te pido –innecesariamente, porque sé que va a ser así– que no aflojes, que corrijas lo que haya que corregir, que metas en cana a los corruptos, que te deshagas de los inútiles, que consultes a los mejores, que estos dos años consoliden definitivamente lo que se hizo en los diez anteriores, para que nunca nadie modifique lo que ya son políticas de Estado. Humildemente, desde mis 65 años, desde Perón hasta acá opino que es un orgullo tenerte como presidenta. Nunca tuvimos a alguien con tu coraje, con tu solvencia en el discurso, con tu ubicación en el plano internacional, con tu actitud y tu presencia. No aflojes, Cristina. Juan Carlos Gómez DNI 7.931.040 Choele Choel

Juan Carlos Gómez DNI 7.931.040 Choele Choel