«No necesitamos que nos digan cómo sufrir»

Así respondió el gobierno al FMI, que en boca de su director, dijo que en Argentina "no habrá éxito sin sufrimiento". El Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, remarcó que "los argentinos estamos experimentando con mucha crudeza el sufrimiento. No necesitamos que nadie nos diga a nosotros cómo tenemos que sufrir".

Redacción

Por Redacción

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich rechazó ayer la advertencia del titular del FMI, Horst Kohler, quien señaló que «no habrá éxito sin sufrimiento».

«Los argentinos no necesitamos que nadie nos diga a nosotros cómo tenemos que sufrir», enfatizó Capitanich en respuesta a las declaraciones que formuló el funcionario internacional a un diario francés.

Por su parte, el presidente del Banco Nación, Enrique Olivera se pronunció en similar sentido. «La crisis es dolorosa, no necesito que me lo diga el Fondo. Hace más de 3 años que los argentinos se vienen sacrificando mucho», indicó, tras lo cual consideró que «si dicen eso se ve que (los hombres del FMI) no han vivido en la Argentina».

La presión del FMI hacia el Gobierno argentino por un inmediato anuncio de un plan económico «sustentable» se reiteraron ayer.

A través de un reportaje a un diario alemán que será publicado hoy, Kohler insistió que el organismo está listo para ofrecer asistencia financiera a Argentina una vez que el país tenga un plan creíble, según una entrevista «Die Zeit».

En el reportaje el titular del FMI recordó que «la semana pasada decidimos dar a Argentina un año más para hacer un pago de (unos) 900 millones de dólares, que vencía. Le damos tiempo al país para que elabore una estrategia general. Si el nuevo programa es convincente, otorgaremos ayuda financiera adicional», dijo Koehler, al señalar que el país aún tiene disponibles 9.000 millones de dólares de un acuerdo crediticio previo.

«Pero tengo la clara intención de que el Fondo en principio debería ser restrictivo cuando se trata de operaciones de apoyo financiero», dijo.

Afirmó además que «cuando los políticos y la sociedad argentina reconozcan y acepten» que el motivo de la crisis es fundamentalmente doméstico, «podrá convertirse en un punto de partida desde el cuál se reconstruirá un futuro bueno para el país». «El FMI está listo para ayudar», recalcó.

El Gobierno condicionó esta semana la pesificación total de la economía a un acuerdo con el FMI, aunque el organismo advirtió que la cifra de 15.000 millones de dólares que pretende la Argentina es «excepcionalmente alta» , y ayer se habló de 9000.

Mientras se retroalimentaba el contrapunto entre gobierno y FMI, varios países europeos y Brasil renovaban gestos de respaldo (ver aparte).

Por otra parte el Jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Guillermo Perry aseguró que «podemos apoyar a Argentina con programas sociales y créditos de ajuste estructural». En un reportaje publicado por el diario chileno El Mercurio, Perry opinó que «lo más dramático que está pasando con esta crisis es que Argentina, que había reducido significativamente sus niveles de pobreza en los 90, con esta recesión los aumenta».

Por otra parte, el influyente Consejo de las Américas decidió crear el Grupo de Acción para la Argentina, cuya meta es brindar asistencia a empresas afectadas por la crisis económica y facilitar el diálogo entre las administraciones de Duhalde y Bush. ( DyN, Reuters)

Crítica de «Wall Street»

«La pesificación tiene otro nombre: robo», afirmó ayer un editorial del Wall Street Journal, al tiempo que subraya que «mientras no vuelva a respetar el derecho de propiedad y la vigencia de las leyes, la Argentina merece ser tratada igual que cualquier otra república bananera».

El Wall Street Journal refleja habitualmente el pensamiento de la comunidad de negocios de Manhattan y de gran parte del «establishment» de los Estados Unidos.

El editorial del matutino pone de relieve que «si la Argentina quiere seguir los pasos de Haití, es su problema, y al mismo tiempo una tragedia para su pueblo». Después de la devaluación del peso, el nuevo presidente argentino, sigue el diario, concretó «un asalto sobre el derecho de propiedad y la vigencia de las leyes que seguramente hará que las cosas vayan peor en el atribulado país sudamericano».

El diario de negocios neoyorquino es una muestra de la posición altamente negativa que está tomando gran parte de la prensa especializada frente al rumbo económico tomado por Duhalde y es la primera vez que un medio extranjero califica de manera tan terminante el proceso de pesificación encarado por el gobierno argentino.

La pesificación se convirtió en el eje financiero por el cual el gobierno pretende mitigar los efectos de la devaluación del peso producida a comienzos de mes.

Mientras los ahorristas protestan porque el mecanismo representa una quita de capital, los deudores del sistema, superiores a los 100.000 dólares, lo hacen porque quedaron al margen de la pesificación 1 a 1 dispuesta por el gobierno, para proteger a aquellos que tomaron préstamos por una cifra inferior a ese monto.

La crítica de la prensa americana siguió a las declaraciones formuladas por el director del FMI (ver central ) y que volverán a tomar forma hoy, cuando la institución anuncie que la ayuda se hará bajo condiciones y que será «restrictiva».

(ANSA, Reuters)


El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich rechazó ayer la advertencia del titular del FMI, Horst Kohler, quien señaló que "no habrá éxito sin sufrimiento".

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