No quedan reservas
Zapala
Ni Lacunza ni Sandleris pueden generar “confianza en los mercados”. ¿Porqué extraña razón esos sujetos fantasmales confiarían en funcionarios públicos de este gobierno ni de ningún otro?
El dinero no tiene patria ni hogar, solamente conveniencias. EEUU lo fabrica, pero así y todo sufre crisis como la del empleo: los capitales se van cuando se pueden pagar salarios miserables en cualquier otro lugar del mundo. Por lo tanto, la “confianza” consiste en brindar a los “operadores” condiciones en las que ellos ganen aunque todos los demás pierdan. La otra posibilidad es imponer reglas de juego más equitativas o siquiera menos destructivas y mantenerlas en el tiempo. Ahí la confianza deriva de cierta estabilidad. La mayor o menor aceptación deviene, en cambio, del porcentaje de las utilidades posibles.
Sin embargo, ninguna de esas opciones y sus variables son posibles cuando no se cuenta con reservas monetarias suficientes para respaldar tales apuestas. La primera, la del “todo vale”, simplemente se agota en sí misma al permitir que cada cual se lleve lo que quiera. La segunda es difícil de instalar si hay que vivir totalmente de prestado.
Pero parece que nadie se acuerda de otras reservas. Como la moral y la política. Años y años de olvido de la moral y ataque y denostación de la política han dañado seriamente la reserva de ambas. A tal punto que para salvar la ropa, ahora se pretende que el candidato más votado aplauda lo que criticó siempre. Críticas que, junto a otros factores, le valieron el 50% de los votos. Con lo cual liquidaría instantáneamente cualquier reserva de confianza que pudiera tener. ¿Hasta dónde piensan llegar?
Julián Alvarez
DNI 7.574.027