«Nos une el grito de Justicia» por Yésica en Río Colorado

Unas 500 personas marcharon ayer y reclamaron ante el gobernador

Por Redacción

MANIFESTACIÓN

Más de 500 persona marcharon por la localidad para exigir celeridad a la Justicia rionegrina y el cambio de carátula de la causa que investiga la muerte de la joven Yésica «Coco» Campos. El cuerpo de la riocoloradense de 27 años fue hallado en febrero pasado en la zona de Loma del Medio, en el barrio Almafuerte de El Bolsón, cuando un perro removió sus restos que estaban enterrados. Era madre de una nena de 3 años que se encuentra actualmente en Córdoba con su padre, expareja de la víctima y sobre quien recayeron las primeras sospechas tras el macabro hallazgo.

Nuevamente la plaza «Memoria y Justicia» se transformó en lugar de concentración de los vecinos. La gente recorrió varias calles en doloroso y conmovedor silencio hasta llegar al frente de la explanada municipal. Esperaron varios minutos hasta que llegó el gobernador Alberto Weretilneck, invitado al acto protocolar por el aniversario de Río Colorado. Por casi 10 minutos sostuvieron aplausos y pedidos de justicia, con carteles en alto. Y advirtieron que habrá más marchas si no se obtienen repuestas.

Con lágrimas en los ojos marcharon los padres, hermanos y otros familiares de «Coco»; sus amigas y vecinos. Los acompañó Irma Girolami, madre de Sergio Sorbellini, el joven asesinado junto a su novia, Raquel Lagunas, el 12 de marzo de 1989, en un hecho que sigue impune. También estuvo Carolina Leguizamón, quien aún espera una respuesta de la justicia tras haber denunciado por violación a su propio padre.

La madre de Yésica le informó al gobernador que los restos de su hija «aún están siendo analizados por un grupo de antropología». «La nena que queremos recuperar está viviendo con el papá, un tío y un abuelo en Córdoba», le aclaró. Le pidieron al mandatario que «acompañe en el pedido de cambio de carátula, que hasta ahora figura como «hallazgo de cadáver»; no se habla de homicidio y no hay ningún imputado», advirtió la mujer, para señalar que «estamos convencidos de que fue un femicidio».

Parte del petitorio que entregaron reza: «Hoy nos une el grito de justicia. Hoy como pueblo sentimos dolor, bronca, impotencia, ausencia. Nos agobia nuevamente una sensación de impunidad, que no es nuevo para la comunidad».


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