O»Neill ratifica un respaldo de EE.UU., pero insiste en plan sustentable

Pidió que se respeten el Estado de derecho y los contratos entre privados.

Redacción

Por Redacción

O, Neill visitó una escuela financiada por el Banco Mundial y hasta cantó con los niños.
El secretario del Tesoro norteamericano, Paul O»Neill, afirmó ayer que el gobierno de Estados Unidos brindará su apoyo a Argentina a través de los organismos multilaterales para solucionar la grave crisis que atraviesa pero demandó un plan económico sustentable.

Recomendó que se respete el Estado de derecho y los contratos entre privados en la Argentina y anticipó que el gobierno de Duhalde podría presentar la semana que viene un borrador de la carta de intención con el FMI.

Al explicar los alcances de la palabra «sustentable», mencionó cuáles son las consignas que debe cumplir la Argentina:

«Debe imperar el estado de derecho».

«Un sistema bancario con funcionamiento normal».

«Tener un sistema impositivo normal donde cada uno pague lo que corresponda pagar».

«Tener un sistema de financiamiento gubernamental que sea claro y no genere inflación».

Durante la conferencia de prensa que brindó durante la mañana con Lavagna, O'Neill sostuvo que «recomendaría invertir en la Argentina» como lo hizo en su momento con Brasil, porque sabe que los líderes políticos del país «están haciendo los esfuerzos para crear las condiciones de estabilidad necesarias para el crecimiento».

Recalcó además que la Casa Blanca va a propiciar que la Argentina llegue «rápidamente» a un acuerdo con el FMI, y que hasta podría dar apoyo técnico para solucionar las diferencias que hubiera en las negociaciones.

Reconoció también que «Argentina ha trabajado duro para lograr estabilidad y crecimiento» durante los últimos meses, y agregó en ese sentido: «Estoy seguro de que los argentinos han pagado un altísimo precio por la inestabilidad que ha existido en el país durante los últimos dos años».

Mientras, fuera del Palacio de Hacienda decenas de militantes de partidos de izquierda reclamaban con carteles y cánticos «Fuera O»Neill y el FMI de la Argentina». (Ver pág 4)

El jefe del Tesoro sin embargo condicionó la ayuda al afirmar que Estados Unidos respaldará «a las naciones que se comprometen con la aplicación de políticas económicas sustentables y que fomenten el crecimiento». En ese sentido, demandó al gobierno resolver los problemas fiscales, diseñar una política monetaria clara y restablecer el sistema financiero.

El secretario del Tesoro aclaró en tanto que el apoyo de Estados Unidos se concretará a través de los organismos multilaterales de crédito. Esto significa que no dará ayuda directa al gobierno argentino, tal como lo hizo en los últimos días al otorgar un crédito puente por 1.500 millones de dólares a Uruguay y el anuncio de ayer sobre un crédito de 30.000 millones para Brasil.

«Me gustaría ver que en el marco del Fondo Monetario Internacional se llegue a un entendimiento lo más rápido posible con la Argentina», señaló O»Neill, quien ofreció el asesoramiento de su gobierno para solucionar los puntos que frenen la firma del acuerdo de asistencia financiera que desde hace varios meses negocia Argentina con el organismo.

El ministro Lavagna expresó por su parte su confianza en recibir el respaldo del «Grupo de los Siete (G-7) en general y de Estados Unidos en particular» para enfrentar la crisis.

El FMI suspendió en diciembre pasado el desembolso de fondos ante el incumplimiento de la metas pautadas con el entonces gobierno de la Alianza. Días después, la profundización de la crisis económica, social y política derivó en la renuncia del presidente Fernando de la Rúa.

Al ser consultado sobre si repetiría su recomendación de invertir en Argentina al igual que en Brasil, el secretario del Tesoro estadounidense afirmó que «sí», pero advirtió que para captar nuevos capitales se debe lograr una estabilidad económica que garantice la seguridad de la inversión.

«Esa es la tarea, crear estas condiciones de estabilidad», dijo O»Neill, quien luego aclaró que vio «en las autoridades argentinas una clara visión de cuáles son los pasos que hay que tomar para alcanzar ese crecimiento sustentable».

Sin embargo, destacó que la Argentina está «empezando a registrar pasos positivos, a un nivel no demasiado elevado, pero que podría llevar a un producto interno bruto positivo», luego de varios años consecutivos de contracción económica.

También resaltó el superávit comercial que se contabilizó en los últimos meses, pero alertó que para fomentar las ventas al exterior «es muy importante que los exportadores sepan que cuentan con el crédito necesario», fondos de los cuales no disponen en la actualidad.

En otro orden, O»Neill expresó la esperanza de Estados Unidos de «ver pronto la prosperidad extendiéndose por la totalidad del continente latinoamericano» a través de una región «unida estrechamente a través del intercambio comercial común e ideas compartidas».

La estadía de 27 horas en Buenos Aires de O»Neill fue rechazada en varias oportunidades, tanto con multitudinarias marchas de agrupaciones sociales, políticas, sindicales y de «piqueteros» hacia la histórica Plaza de Mayo como con «escraches» y huevazos contra los vehículos que lo transportaban.

(Reuters, DYN y Télam)

Huevazos durante su recorrido

O'Neill desplegó ayer una intensa actividad y en medio de un cerrado operativo de seguridad, se hizo tiempo para recorrer una escuela, un comedor popular y una fábrica metalúrgica.

Si bien la actividad no oficial de O'Neill se mantuvo en reserva y sólo fue dada a conocer a medida que el funcionario iba llegando a los distintos puntos programados en su agenda, el secretario siguió sumando repudios y manifestaciones de rechazo, en los pocos y breves contactos que tuvo con la gente.

Dos veces la comitiva sufrió ataques a huevazos y además, cerca de un millar de médicos, trabajadores de la sanidad, desocupados y docentes rodearon el hospital Eva Perón, de la ciudad bonaerense de Merlo, adonde se había anunciado una visita de O'Neill, quien finalmente no asistió al lugar, aunque tampoco nunca se confirmó que la actividad hubiera estado efectivamente programada.

No obstante, la agenda oficial del polémico funcionario comenzó temprano cuando el secretario visitó un comedor materno-infantil financiado por el Banco Mundial, en la localidad de Merlo, en la zona Oeste del Gran Buenos Aires, donde permaneció 35 minutos, armó un rompecabezas y cantó con los chicos, y luego se retiró entre chiflidos, mezclados con tibios aplausos, de un centenar de curiosos que se acercó al lugar.

Economía dice que ya trabaja en la carta de intención

Funcionarios del Ministerio de Economía y del Fondo Monetario Internacional (FMI) comenzaron a trabajar en el borrador de la carta de intención que contendrá los compromisos que asumirá la Argentina para obtener asistencia del organismo multilateral de crédito.

Así lo aseguró ayer una fuente del Palacio de Hacienda, quien no quiso brindar detalles acerca del borrador sobre el cual se está trabajando, pero indicó que algunos de los puntos fueron puestos a consideración del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Paul O»Neill, de visita en la Argentina.

No obstante, la fuente admitió que el borrador de la carta de intención en el que se trabaja contempla los requerimientos del FMI en cuanto a la situación fiscal no sólo de la Nación, sino también de las provincias, el reemplazo de las cuasi monedas y mejoras en la situación generada por el corralito financiero.

La Argentina está abocada a la firma de una carta de intención con el FMI desde principios de año, pero, a juicio del organismo, la falta de cumplimiento de un serie de requisitos dilató el acuerdo. Por otra parte, la misma fuente ministerial proporcionó algunos detalles «de color» acerca de la visita de O»Neill al Palacio de Hacienda. La llegada del secretario del Tesoro se produjo 15 minutos antes de lo previsto, es decir a las 7.15, por lo que la reunión a solas que mantuvo con Lavagna, se extendió de 15 a 30 minutos.

El informante comentó que O»Neill -quien le regaló a Lavagna una cigarrera de plata- quedó impresionado por los cuadros que el ministro tiene en su despacho, los cuales, según aclaró, son del Fondo Nacional de las Artes. (DYN)

Aprovechó las urgencias y sumó apoyo al ALCA

Paul O»Neill, sacó provecho de las necesidades argentinas y consiguió ayer el apoyo del Gobierno al Area de Libre de Comercio de las Américas (ALCA), una vieja ambición norteamericana, aunque a cambio, aseguró que los Estados Unidos «ayudarán» a que el acuerdo entre la Argentina y el FMI se concrete lo más rápido posible.

Por su parte, Lavagna aseguró que el gobierno argentino está dispuesto a «avanzar firmemente» hacia la ampliación del intercambio comercial en el continente americano, no obstante lo cual destacó que esas negociaciones deben hacer «a través del Mercosur».

Por su parte, O»Neill expresó la esperanza de su país en «ver pronto la prosperidad extendiéndose por la totalidad del continente latinoamericano» a través de una región «unida estrechamente a través del intercambio comercial común e ideas compartidas».

Diarios extranjeros

Diarios extranjeros destacaron ayer que el secretario del Tesoro norteamericano, Paul O»Neill, fue recibido «con enojo» por parte de manifestantes argentinos, y señalaron que los Estados Unidos apoya un acuerdo entre el FMI y el gobierno de Eduardo Duhalde.

El «Washington Post» indicó que «los argentinos recibieron con enojo a O»Neill, miles protestaron contra la política económica de los Estados Unidos». Este periódico resaltó que los manifestantes reclamaron al funcionario extranjero «que cierre la boca y se vaya a casa. Su presencia no es requerida ni deseada en la Argentina».

También el matutino montevideano «El País» resaltó que «Argentina recibió a O»Neill, con manifestaciones de protesta en las calles y con esperanzas en los despachos del gobierno».

Por su parte, «Folha San Pablo» destacó que «O»Neill dijo confiar en que el gobierno argentino es consciente de la necesidad de una política fiscal austera».

Reacciones: Unánime reclamo de apoyo

Empresarios, gremialistas y economistas reclamaron ayer a Paul O»Neill, y al gobierno de Bush acciones concretas para dar a la Argentina la ayuda necesaria para superar la crisis.

El director general de Transportadora de Gas del Sur, Eduardo Ojea Quintana, aseguró que un grupo de empresarios le manifestó a O»Neill su parecer respecto a la falta de asistencia de los países centrales para con la Argentina.

Quintana afirmó que con O»Neill «se habló de la situación en general del país».

«Se le transmitió la importancia de generar nuevamente el crédito fundamentalmente para generar exportaciones y darle una oportunidad al país para que empiece a moverse», precisó ayer uno de los siete industriales que se sentaron a la mesa con O»Neill.

Desde el sector gremial, Rodolfo Daer, secretario general de la CGT oficial, afirmó que «el FMI y EE.UU. tienen responsabilidad concreta de la desgracia que vive el pueblo argentino». Le reclamó al secretario del Tesoro que «exija a los bancos extranjeros que devuelvan los ahorros de los argentinos».

En tanto, Humberto Petrei, economista y asesor del precandidato justicialista José Manuel de la Sota, aseguró que la discusión que mantiene el Gobierno con el FMI y O»Neill, «deja de lado cuestiones relevantes para reactivar la producción» en la Argentina.

Para el economista, «al Fondo le falta claridad sobre lo que resta hacer», y señaló que ese organismos «ha estado insistiendo sobre cuestiones que no son centrales».

Según el criterio del economista, «lo más importante es poner a la Argentina a trabajar y prestarle más atención al sector productivo que al financiero». (DYN)

Análisis: Diferencias en el vecindario

Paul O»Neill llegó al Cono Sur convencido de que entre los tres países habría diferencias notorias y que la crisis les afectaba de manera diferente.

Así lo expresó en Montevideo y Brasilia y también lo hizo en Buenos Aires. En todos los casos trazó un claro diagnóstico de los problemas que aquejaban estos países. Mientras que en las dos primeras capitales percibió una manifiesta conducción política de la crisis, en las 27 horas que estuvo en Buenos Aires, la percepción fue bien distinta.

En varias oportunidades, el visitante tuvo que esforzarse para, en los mejores términos diplomáticos posibles, dejar en claro que la matriz de la crisis argentina radica en una evidente falta de control y liderazgo político.

De los informes que traía en su carpeta a la realidad contrastada en su breve visita no hubo distancia. O»Neill se llevó un mensaje indeleble: la población sabe lo que quiere mientras que la dirigencia política transita una zona de neblinas.

O»Neill reclamó al gobierno cosas lógicas: un plan sustentable y que se respete el estado de derecho y consecuentemente con ello, los derechos de propiedad y los contratos.

Por eso no fue casual que las diferencias entre la Argentina, Brasil y Uruguay quedaran fríamente plasmadas en el aspecto financiero. Mientras que los socios del Mercosur recibieron sendos apoyos financieros -de acuerdo con la magnitud de sus problemas-, la Argentina, por ahora, se debate en el armado de un programa que mínimamente cubra las expectativas de la comunidad financiera internacional. (DYN, Miguel Rouco)


O, Neill visitó una escuela financiada por el Banco Mundial y hasta cantó con los niños.
El secretario del Tesoro norteamericano, Paul O"Neill, afirmó ayer que el gobierno de Estados Unidos brindará su apoyo a Argentina a través de los organismos multilaterales para solucionar la grave crisis que atraviesa pero demandó un plan económico sustentable.

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