Desafíos para desarrollar el turismo





La región debe tener un criterio que bien define la OMT: para lograr la reactivación del sector turístico son indispensables los acuerdos entre los privados y los gobiernos.


Los últimos años el desenvolvimiento del turismo se han constituido en un verdadero dilema. La situación crítica producida por la pandemia del Covid llevó a circunstancias inusuales a nivel internacional.

Hubo momentos de una parálisis total de la actividad aerocomercial. Ello por sí solo significó una crisis económica mundial.

Nos encontramos ante un panorama en el que no había posibilidad de comunicación entre los países en todo el mundo, y ello llevó lógicamente al cierre total de actividades en las empresas de turismo, la hotelería, la gastronomía y el transporte en general.

Es inimaginable la pérdida que ello determinó ante una situación que el mundo había vivido con esa magnitud.

Lógicamente lo mismo sucedió en todos los continentes, produciendo una crisis en la que millones de puestos laborales y empresas del sector se quedaron sin actividad.

Hay que tener en cuenta que esto comenzó en marzo del 2020 y, si bien por momentos la situación tuvo mejoramientos parciales, puede decirse que hoy en día el turismo sigue en una verdadera terapia, sin poder aún reaccionar plenamente.

La aplicación de protocolos y la generalización de la vacunación de la población mundial trajo parciales alivios.

La época estival, en los distintos continentes, fueron produciendo una reactivación paulatina del turismo.

En ese sentido, vienen trabajando coordinadamente la Organización Mundial del Turismo, junto al Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

Recientemente el secretario general de la OMT, Zurab Pololikasvili, expresó que “la forma en que ha evolucionado la pandemia en las últimas semanas del año 2021 nos da a todos motivos para preocuparnos y volver a poner la salud pública por encima de todo”.

En los últimos años de crisis, los gobiernos provinciales de Río Negro y Neuquén adoptaron diversas medidas tendientes a tratar de aliviar a los sectores privados del turismo.

Debe recordarse que tras una larga crisis de parálisis total, en Río Negro se realizó la primera prueba para que un destino recibiera visitantes -500 turistas permitidos en Bariloche- a través del traslado en vehículos.

La misma provincia, como así también Neuquén, fueron llevando a cabo -protocolos mediante- la posibilidad de una apertura, con lo que abrieron sus puertas la hotelería y la gastronomía.

Las épocas veraniegas permitieron también que volvieran los visitantes aEl Bolsón, Bariloche, Las Grutas, Playas Doradas, El Cóndor y Ingeniero Jacobacci, en Río Negro.

Otro tanto sucedió en Villa la Angostura, Villa Traful, Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Villa Pehuenia, entre otros destinos en Neuquén.

Un factor importante fue el diálogo mantenido entre las entidades privadas del sector de Agentes de Viajes (FAEVYT), de la Hotelería (FEHGRA), entre otras, con los respectivos gobiernos.

Así se fueron logrando apoyos al sector, indispensables luego de la crisis total vivida.

Por ello la coordinada visión de la situación y la esencial ayuda fueron pasos dados para sostener a un sector tan importante en las economías de esos lugares.

Una visión que justamente bien define la OMT: que para lograr la reactivación del sector turístico son indispensables los acuerdos entre los privados y los gobiernos.

Así se logrará consolidar una actividad que, tanto para la provincia de Río Negro como para la de Neuquén, son fundamentales a sus economías locales.

Para realizar el verdadero impulso, el turismo habrá que tener en cuenta la innovación, la educación, la sostenibilidad, las inversiones verdes y el desarrollo rural.

Dando esos pasos fundamentales, la actividad turística irá reactivándose, dando lugar a nuevos puestos de trabajo y coadyuvando a las economías de sus destinos.

* Especialistas en Turismo


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