Otro roce con Brasil, aunque tratan de bajar los decibeles
Molestan el liderazgo de Lula y asimetrías económicas
El ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa, destacó ayer que la «la tarea prioritaria» en la agenda argentina apunta a «resolver las asimetrías económicas» de los países miembros del Mercosur en especial Brasil, una cuestión que «hasta el día de hoy no recibió una respuesta satisfactoria». «Nosotros vamos a seguir insistiendo, aunque lo que estamos pidiendo no es más ni menos que el cumplimiento de una norma», opinó el canciller Bielsa, y consideró que «siempre en la relación entre dos vecinos, cuando hay tanto capital histórico de por medio, hay idas y venidas».
En ese sentido, en declaraciones a Radio Mitre, Bielsa sostuvo que el Mercosur «tiene un déficit a solucionar antes que hablar de Unión Sudamericana de Naciones».
El protagonismo ejercido por el presidente del Brasil Inacio Lula Da Silva en los actos de la región, como por ejemplo cuando intentó a través de USN mediar en la crisis ecuatoriana, molestó a Kirchner. No son un secreto los enojos de Kirchner por las trabas económicas de Brasil y el casi inexistente respaldo de la administración brasileña al gobierno argentino en sus negociaciones con el FMI, entre otras cuestiones.
Por eso, si bien los roces entre la Argentina y Brasil por el liderazgo en la región seguirán tensando la relación cada vez que surja un tema espinoso, las formas de la diplomacia intentaron ayer bajar el tono de la polémica minimizaron la posibilidad de un «endurecimiento» entre las partes.
Para canciller de Brasil, Celso Amorim, las versiones sobre el distanciamiento del presidente brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva, con su par argentino forman parte de «especulaciones».
En tanto, el embajador ante la Organización de los Estados Americano (OEA), Rodolfo Gil, aclaró que «Estaría mal enfocado si pensamos endurecer o no la relación con Brasil», tras admitir que la Cancillería argentina analizó con representantes de su cuerpo diplomático en América la relación con Brasil negó que se haya evaluado la necesidad de «endurecer» el vínculo con ese país.
Las fuentes consultadas coincidieron en señalar que Kirchner sostiene que Brasil siempre está detrás de cualquier cargo que pueda quedar libre en los organismos internacionales.
Para algunos voceros, Kirchner nunca tuvo una buena relación personal con Lula y piensa que Brasil está tratando de ocupar cuanto cargo hay en las organizaciones internacionales, «hasta postularon un Papa», ironizaron respecto de la campaña que Lula realizó en el Vaticano en favor del cardenal Claudio Hummes.
Amorin restó importancia a las versiones que indicaron un virtual enojo de Kirchner, con su par brasileño Lula, su accionar inconsulto en la crisis de Ecuador, entre otras cuestiones y por el contrario sostuvo: «Estamos teniendo una relación muy buena con la Argentina». (DyN)