País “descarriólado”

Redacción

Por Redacción

La carta destacada

Como en el viaje inaugural del ferrocarril Belgrano Cargas, el país descarrila frecuentemente y no sólo en lo económico. Pero digamos que en realidad es el gobierno. No puede ocurrir de otra manera si el maquinista no conoce las vías y la encargada de las señales es la Dra. Carrió, autodesignada fiscal republicana. Nadie le hubiera asignado esa función, sobre todo en un concurso de antecedentes. Su trayectoria política muestra su esencial corrupción oportunista.

Quien le abrió las puertas de la política fue la primera víctima de su traición, se llamaba Raúl Alfonsín. Sumó sus voces a “que se vayan todos”, pero se quedó, quiso decir “que se vayan todos ¡los otros!”. Macri era su límite, era un estúpido (en inglés). Pero se ve que cuando la admitió en su espacio se volvió inteligente y capaz y el límite desapareció. Había hecho un partido maravilloso (excepto por falta de votantes) pero decidió que no valía la pena permanecer en él así que inventó otro. Esas, y otras, son actitudes corruptas. No hace falta agregar que malversó caudales utilizando pasajes parlamentarios para fines distintos a los que la partida presupuestaria destinaba. Tampoco que las declaraciones de los aportantes a su campaña electoral desmientan tales aportes. Es corrupción sin duda intervenir desvergonzadamente en la organización de la Corte y presionar al Poder Judicial para que tome ciertas decisiones. Una cosa es opinar acerca de otras personas y otra muy distinta reclamar que estén detenidas o en libertad. Al menos como abogada debiera conocer algunos principios elementales del derecho. Parece que los dejó en la fiscalía que consiguió cuando no era tan republicana porque la ejerció durante la última dictadura genocida.

Julián Álvarez

DNI 7.574.027

Julián Álvarez

DNI 7.574.027


La carta destacada

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora