Papelón o triunfo
Columna semanal
la peña
Según cómo se vea es un papelón o un triunfo, pero más se parece a un papelón, porque ir a una competencia y no ajustarse a las reglas es como ir a perder el tiempo. Imaginemos una carrera de autos, motos o bicis que tiene un trayecto de 50 kilómetros y a mi se me antoja sólo correr 20. Sería igual un papelón, por más que hasta esa altura fuera primero.
Si lo queremos ver como un triunfo, debemos mirar que los que se animaron a probarlo casi se ponen de pie para aplaudir. Exquisito fue la frase coincidente.
Y como tercer punto, quedó en claro que lo que acá llamamos asado no es lo mismo que en otros puntos del mundo llaman igual. Nuestro asado y toda su ceremonia deja de serlo cuando la cocción dura varias horas, muchas más que las que se usan acá para terminarlo y hasta más que las que se utilizan para cocinar un cerdo o un cordero enteros.
Lo cierto es que más por no seguir las reglas que por otra cosa, Argentina salió última en el Mundial del Asado, donde participaron varios países. Es que tal como piensan y sienten el asado en nuestro país, no era un concurso apto para nosotros. Dígame sino cuántos hacen asado con barbacoa y cuántos se toman nada menos que diez horas para terminarlo. Ni pensar en hacerlo con la parrilla en el piso como muchos acostumbran en Argentina. Digo, es el primer paso al fracaso haber ido a competir con esas reglas. No lo sabemos hacer o nos cuesta mucho más lo que ellos llaman asado.
Pero de sólo pensar uno diría que somos los mejores si de asado se trata y de dulce de leche. Por qué no sumar el mate, aunque en este rubro los uruguayos pisan fuerte también. Sin embargo, la buena fama no alcanza para una competencia con reglas diferentes a las nuestras.
Del cuarto puesto que Argentina obtuvo en 2013 pasamos al 53 de este año y creo que a este ritmo, lo más aconsejable sería aprender a hacerlo como ellos si queremos seguir asistiendo a un mundial. Caso contrario deberíamos repensar nuestra presencia en un acontecimiento así.
El equipo argentino –integrado por 7 participantes, uno de ellos una vegana- quedó en última posición en Suecia, donde el que se llevó los laureles fue el equipo británico.
Suiza se ubicó en el segundo lugar, Bélgica fue tercero, Austria cuarto y Dinamarca quinto. Ni un solo país latinoamericano ocupó lugares de privilegio, donde Argentina presume ser la que más se destaca.
El grupo Fuego de Oktubre –como se denominó el equipo argentino- adujo que su puesto 53 no se debe a la mala calidad de su asado, sino a que optaron por no apegarse a las reglas.
“El fin de semana en Gotemburgo nos enfrentamos a una realidad fuerte. Nos dijeron que teníamos que asar en los chulengos, que no podíamos asar en el piso, con nuestra parrilla, aunque nos lo permitieron después”, dijo el equipo en su sitio de Facebook.
“También confirmamos que para ellos la carne vale sólo con salsa barbacoa y con más de 10 horas de cocción. Frente a este dilema decidimos entonces hacer la nuestra, un asado a la Argentina, aunque implicara dejar de lado la competencia y las aspiraciones por ganar”, añadieron.
“Ni salsa barbacoa, ni chulengo. Un zarpado chimichurri, y fuego ardiendo en el piso para arrebatarle un poco el frío a este rincón del norte de Europa”, explicaron los argentinos.
Lo cierto es que las últimas suenan más a excusas, porque cuando uno viaja para participar de un concurso de carácter mundial, sabe de antemano que hay reglas que cumplir y ganar o perder implica cumplir con las reglas. De no ser así, tal vez sea más fácil hacer un asado acá y evitar el papelón.
jorge vergara
jvergara@rionegro.com.ar