¿Para atender a todos los beneficiarios?

Por Redacción

Cuando Beatriz Liliana Korenfeld (BLK) asumió el 13 de marzo último la conducción de la Administración de Programas Especiales (APE) dijo que encontró 124.458 expedientes en proceso de análisis, con un promedio de 309 días para culminar el trámite. De persistir semejante situación, quizás hubiera sido preciso cerrar la dependencia más de 2 años y 3 meses para completar las revisiones y los pagos. Por eso, por disposición 003/2012 de la gerencia general de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSSalud), se decidió la separación administrativa de todos los trámites ingresados antes del 31 de diciembre del 2011 y la creación de la APE residual. Un mes después fue modificada la entrega manual de turnos en las puertas del organismo, por una solicitud on-line. Más adelante, las evaluaciones de las presentaciones históricas de las obras sociales (OS) y sus beneficiarios permitieron otorgar cupos “equitativos”. El Sistema Único de Reintegros (SUR) se presentó el 5 de este mes, con carga de información puntual y transferencia directa al sistema, sin la necesidad de generar un disquete para el inicio de la solicitud, que –se publicitó– otorga “transparencia a los trámites”. En una segunda etapa “reemplazaría al circuito de procedimientos y aceleraría los controles y la confiabilidad informativa”. Cuando BLK ascendió a titular de la SSSalud reconoció los esfuerzos del personal y las colaboraciones de organizaciones con las que firmó convenios, entre ellas el PAMI (Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados); ACE (Agrupación para la Administración del Sistema de Previsión, Distribución y Dispensación de Medicamentos a afiliados del PAMI); la Universidad de Buenos Aires (UBA), por intermedio de sus facultades de Medicina y de Ciencias Económicas, y la Sindicatura General de la Nación (Sigen). Las diferencias en el sistema de OS afectaron la distribución de los recursos e impactaron en los sostenimientos financieros de los agentes del sistema del seguro de salud, que dependían de los reintegros de la APE. Para atenuarlas, se implementó el “Subsidio de mitigación de asimetrías” (Suma), con los objetivos y el esquema de distribución reseñados en la otra nota de este informe especial. La funcionaria parecería convencida de que de esta manera se favorecería la atención de todos los beneficiarios y que la cifra asignada duplica el aporte anual habitual de la APE.


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