Pasado y presente de la “Modesta Victoria”
La celebración seguía anoche en el histórico hotel.
Chiwi Giambirtone
BARILOCHE (AB).- Como si se tratara de un truco, de un recurso artístico, de pronto los espacios de la “Modesta Victoria” parecen detenidos en el tiempo. Más aún: como si los años, 75 desde su botadura, no hubieran pasado. Por algo más de una hora, antiguos tripulantes, protagonistas de hechos sobresalientes de la ciudad y personajes de Bariloche se mezclaron ayer al caer la tarde con los referentes actuales del mundo económico y social sobre la mítica motonave. El barco insignia del Nahuel Huapi está de festejo y cumple los mismos años que el hotel Llao Llao, donde al caer la noche se hizo la doble celebración.
La “Modesta Victoria” partió poco después de las 18:30 de Puerto Pañuelo, al pie del hotel Llao Llao con un grupo de invitados a bordo. Navegó hasta la isla Centinela, donde descansan los restos del perito Moreno, y regresó al punto de partida, con el capital Enrique Pérez firme en el timón.
–Esto es manejar la historia de Bariloche –dice primero el capitán, mientras maniobra el enorme timón que parece arrancado de una película–, tiene sus complicaciones.
–Igual que la ciudad, ¿no? -retruca el periodista y Pérez ríe y asiente.
El hotel internacional Llao Llao y la motonave “Modesta Victoria” son dos íconos para el turismo local. Ambos festejaron sus bodas de brillantes con sus mejores galas y decenas de invitados, que navegaron en el barco por el lago Nahuel Huapi para luego recorrer el hotel y disfrutar de un cóctel de camaradería.
La historia del hotel y del barco insignia del lago está relacionada con el desarrollo del turismo y también con el patrimonio, ya que ambos fueron declarados patrimonio histórico nacional. Sus imágenes recorrieron el mundo y son referentes de Parques Nacionales en la Patagonia.
Forman parte del proyecto ideado para desarrollar la cordillera patagónica sobre la base de tres importantes y decisivos factores: la necesidad política de afirmar la soberanía nacional, el desarrollo de la creada Dirección de Parques Nacionales y el impulso al turismo en la zona austral del país.
Esta política tuvo un activo impulsor, Ezequiel Bustillo, que conoció Bariloche y el Nahuel Huapi y quedó deslumbrado por el paisaje y sus posibilidades. Como presidente de Parques concretó varias obras emblemáticas para la región (Cerro Catedral, Puerto Blest, Isla Victoria y Bosque de Arrayanes, Iglesia Catedral, Centro Cívico, Puerto Pañuelo) y también el hotel Llao Llao y la “Modesta Victoria”.
Los brindis que se multiplicaban por los salones y la cubierta hicieron una pausa para rendir tributo a antiguos tripulantes de la “Modesta Victoria” y algunos personajes claves, como los que, en 1958 en pleno incendio del muelle del puerto San Carlos, corrieron a salvar del fuego la motonave que ahora los transportaba por el lago. El resto de los barcos se fue con las llamas.
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