Patagones admite fallas en la planta cloacal
El DPA determinó baja presencia de bacterias provenientes de líquidos cloacales, mientras que en Patagones existen innumerables quejas de vecinos por malos olores.
Se acerca el verano y resurge en el Valle Inferior la polémica en torno a la salubridad del río Negro, en particular en los espacios que se habilitan como balnearios a una y otra margen del curso de agua que separa a Viedma de Patagones.
La reciente difusión de fotografías a través de las redes, que fueron replicadas en varios medios digitales locales, que mostraban materia orgánica flotando en cercanía de los muelles de Patagones provocó que el Departamento Provincial de Aguas de Río Negro actuara y tomara muestras en el lugar para determinar la existencia de contaminación por efluentes cloacales.
Los resultados conocidos ayer dieron muy bajos registros de escherichia coli, mientras que en relación a los sólidos que conformaban la mancha fotografiada se determinó que se trataba de restos vegetales, de raíces, hojas y flores de los árboles de la costa.
Los resultados obtenidos de las muestras tomadas en el río muestran baja presencia de bacteriológicas en sus aguas. Así lo aseguró Roxana Rodriguez, directora de Protección y Conservación de los Recursos Hídricos del DPA, quien destacó que del muestreo tomado en el Muelle de Lanchas, se determinó después de las 48 necesarias de cultivo, un total de 23 NMP (número más probable) de E. Coli en 100 mililitros, mientras que el valor para el Muelle Mihanovich (Patagones) fue de 43 NMP/ 100 ml.
La licenciada en Química sostuvo que esos valores son muy bajos y se deben probablemente a fuentes provenientes del ambiente natural pero no vertidos cloacales. “Cuando hay picos de contaminación los valores se cuentan por miles”, destacó.
Dijo que durante los primeros días de noviembre se iniciarán los controles de la zona de balnearios para determinar la sanidad y poder habilitar esos lugares para el uso recreativo.
Rodriguez, admitió que aguas arriba, hasta Regina, muchas de las plantas de tratamiento no operan de manera adecuada y vuelcan líquidos contaminantes. No obstante, indicó que en el caso de Viedma nunca hubo que clausurar balnearios y a excepción de una rotura ocurrida en 2008 que provocó un grave impacto en el tramo final del río, no se registraron episodios de gravedad.
Destacó que la jurisdicción del DPA no alcanza a Patagones, por lo que -a pesar de haber colaborado con estudios por contar con recursos científicos para llevarlos adelante- no manejan datos concretos sobre el funcionamiento de las cloacas en la localidad maragata.
El secretario de Obras y Servicios Públicos de esa localidad, Jorge Isaac, reconoció que se están realizando gestiones para que Aguas Bonaerenses SA invierta en la planta ubicada en el inicio del camino a La Baliza, porque existen innumerables quejas de vecinos por malos olores y porque habría vertidos directos al río.
“Pedimos que se resuelva la situación y se comprometieron a mejorar la aireación”, dijo el funcionario maragato, al resaltar que esas falencias provocan olores nauseabundos. Además, informó que se planteó a la firma que “antes de ampliar la planta piensen en trasladarla unos kilómetros río abajo”.
Por otro lado, en cuanto a la red cloacal que suele sufrir desbordes por taponamientos o fuertes lluvias, que a raíz del declive de la ciudad hacia el río genera que los líquidos bajen directo al curso de agua, Isaac indicó que se pidió financiamiento para la construcción de dos colectoras, una cercana a la costanera y la otra en la Avenida Perón, por un montón de 31 millones de pesos, obra que ya fue licitada y se concretaría el año próximo.